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Opinión
![]() Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Cerveza y estar delgado previenen cáncer de próstata
Organización Editorial Mexicana
22 de enero de 2007
A partir de aquel mensaje emitido por las empresas cerveceras mexicanas, distinguiendo la cerveza como "bebida de moderación", muchísimos bebedores atendieron la encomienda y voluntariamente disminuyeron el consumo personal.
Al hacerlo, sin saberlo, estaban previniendo el cáncer de próstata que afecta a miles de hombres. Resulta que un equipo de científicos de la Universidad estatal de Oregón, en Estados Unidos, descubrió que la cerveza contiene ciertas sustancias que inhiben el crecimiento de una proteína específica de las células que se localizan en la superficie de la próstata, acción que "ayudaría a contrarrestar la posibilidad de padecer cáncer en esta parte del organismo". El hallazgo es más o menos reciente, ya que el resultado de la investigación fue dado a conocer a los medios hacia el 20 de junio de 2006. Los sabios se dieron cuenta que el lúpulo de la cerveza contiene una sustancia que ayuda a prevenir el riesgo de cáncer y el agrandamiento de la próstata, y aunque la cerveza contiene cantidades muy pequeñas de este ingrediente, el descubrimiento ha servido para que las compañías cerveceras incorporen una serie de complementos alimenticios que incrementen la posibilidad de ahuyentar el cáncer por medio de esta mundialmente popular bebida. Ciertamente una de las bebidas alcohólicas, que en el caso de la cerveza tiene apenas 4.5 por ciento grados de alcohol, consumida en exceso puede aumentar el peso del bebedor y por ello ser, además, "nociva para la salud", según se avisa en los envases, sean de botella de vidrio o empaque de aluminio. La obesidad, ahora se ha establecido, "puede desarrollar una forma agresiva de cáncer prostático, por lo cual la reducción de peso entre hombres obesos disminuye el riesgo". En México, la obesidad es un problema de salud que afecta a millones de mexicanas y mexicanos de todas las edades, y aunque se atiende al mal, las campañas divulgadas por el sistema de salud pública son insuficientes para disminuir de peso. La obesidad crea adicción: la de comer más de lo necesario. Tal como los adictos a los enervantes son esclavos de las drogas. Y si cosa buena, la dopamina disminuye la tendencia al alcoholismo, la más recomendable acción para contener la obesidad es hacer dieta. En el estudio reciente llevado a cabo por investigadores de la Sociedad Estadunidense del Cáncer y del Centro sobre la Próstata de la Universidad de Duke, se descubrió que los hombres con una pérdida superior a cinco kilos tuvieron un riesgo menor de contraer el cáncer agresivo de próstata que los varones con el mismo peso durante una década. Este es el resultado tras observar el peso de casi 70 mil hombres entre 1982 y 1992. Los científicos analizaron la estatura y el peso de los individuos bajo estudio durante la década, y después cada tres años hasta 2003. En ese tiempo, al menos cinco mil 200 de los observados, más de siete por ciento, tuvieron cáncer de próstata. Entre esos casos, casi un ocho por ciento tuvo una forma de cáncer que era agresiva, pero sin difundirse a otras partes del cuerpo. En el descubrimiento principal del estudio, que dirigió la médica Carmen Rodríguez, enfocado en esos casos agresivos, los varones que perdieron al menos cinco kilos de peso tuvieron 42 por ciento menos de posibilidades de desarrollar el citado cáncer, que los hombres que conservaron el mismo peso. En suma, tanto el moderado consumo de cerveza como cuidar el peso llevando sin decaer una dieta adecuada, son acciones recomendables para evadir el malhadado cáncer que afecta a miles en Estados Unidos y nuestro país. No olvidar acudir al médico especializado en dietas. Columnas anteriores
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