Opinión / Columna
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María Luisa Olivo
Por los tropiezos descubres tu potencial
El Sol de San Luis
15 de noviembre de 2009
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San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Durante nuestra vida podemos sentir que en ocasiones tenemos la peor suerte de todas, que alguien allá arriba se ha olvidado de nosotros. Sin embargo, no podemos dejar de lado que si nos dejamos de concentrar sólo un momento en nosotros, y volteamos a ver a la gente de alrededor, nos daremos cuenta de que todo tiene una razón de ser.
Es necesario que nuestro ser despierte y se identifique con todo lo que le rodea, porque sin duda todo tiene su por qué. En esta ocasión la "Hoja suelta" lleva un sencillo mensaje, pero un rico contenido, y si hay fuerza y razón de ser saldremos adelante.
Esta "Hoja suelta" señala cómo en repetidas ocasiones lo que deseamos se hace realidad. Si la enfermedad nos acecha y sentimos que todo se acaba, es necesario remediarlo y buscar en nosotros mismos el deseo de seguir adelante, de caminar por senderos sin tropiezos, y así tendremos lo que buscamos.
Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quiénes somos, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.
Tú no sabes quiénes son esas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellas te das cuenta y comprendes que afectarán tu vida de manera profunda.
Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no lo superas nunca hubieras realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón. Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte... enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos, de grandeza o de tonterías, todo ocurre para probar los límites de tu alma. Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón.
La gente que conoces afecta tu vida, las caídas y los triunfos que experimentas crean la persona que eres. Aún se puede aprender de las malas experiencias. Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón, le das las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, la confianza, y a tener más cuidado de a quién le abres tu corazón.
Si alguien te ama, ámalo tu también no porque te amen, sino porque te han enseñado a amar y a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida. Haz que cada día cuente y aprecia cada momento, además de aprender de todo lo que puedas, porque quizás más adelante no tengas la oportunidad de aprender lo que tienes que aprender de este momento. Entabla conversación con alguien con quien no hayas dialogado, escúchalo y presta atención.
Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza en alto porque tienes el derecho de hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico, y créelo, si no crees en ti mismo nadie más lo hará.
Crea tu propia vida, encuéntrala y vívela.
¡Feliz Domingo!
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