|
Sociedad
Hoy, la festividad de la beata Magdalena Morano
Religiosa
El Sol de San Luis
14 de noviembre de 2009
Redacción / El Sol de San Luis
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Por su labor apostólica es llamada "El Angel" BEATA MAGDALENA MORANO, (1847-1908). Religiosa. De origen italiano, nace en Chiere, Turín. Hija de Francisco y Catalina, es la sexta de ocho hermanos. Se le bautiza con el nombre de Magdalena Catalina. Sus progenitores son católicos de clase media. Su padre, un comerciante, al ver sus ganancias aminoradas por los conflictos y las crisis económicas en el país, se traslada con la familia a la población Buttigliera de Asti, tierra natal de la mamá. Queda huérfana de padre a los nueve años de edad y para ayudar al sostenimiento de la familia colabora en el trabajo de su madre como tejedora. Gracias a la ayuda de un tío sacerdote, termina los estudios elementales. Antes de cumplir 15 años, el párroco del lugar le confía el colegio parroquial, donde demuestra dotes pedagógicas innatas y gana el dinero necesario para cursar la Normal y titularse como maestra (1864). Dos años después se le nombra profesora en el instituto municipal de Montaldo Torinese, donde destaca por su brillante labor educativa. Además, logra extender su misión formativa hasta llegar por medio de los alumnos a la feligresía del lugar, donde es reconocida por su labor apostólica como "El _ngel". Además de educar a menores, visita enfermos, así proporciona auxilio espiritual a los agonizantes y asistencia a los marginados. En la ciudad de Turín conoce a San Juan Bosco, el ilustre fundador de los institutos salesianos, a quien comunica el deseo de consagrarse a Dios. Él le sugiere ingresar en la congregación de las Hijas de María Auxiliadora, donde es recibida en 1878; pronuncia sus votos perpetuos dos años más tarde. En 1881, la maestra Morano es nombrada directora de un orfanato femenino ubicado en la provincia italiana de Trecastagni, en la isla de Catania, el cual es restaurado en los aspectos pedagógico, catequético y económico, en favor de las clases vulnerables. En sus 26 años de trabajo en la isla establece colegios, asociaciones, internados, casas de formación, etcétera. Siempre en continua unión con Dios y con un ejemplar espíritu de servicio; es una eficaz promotora vocacional y formadora de numerosas jóvenes en la Congregación. Por su capacidad administrativa, es electa superiora de las Hijas de María Auxiliadora en la provincia de Sicilia. Los obispos de Italia admiran las iniciativas que Catalina establece en beneficio del pueblo, por lo que solicitan su apoyo para organizar centros en beneficio de la promoción de la mujer. El obispo de Catania, el hoy beato José Dusmet (25 de septiembre), expresa de ella: "No he conocido a una religiosa tan activa, tan piadosa y afable como la madre Morano". Más adelante, el cardenal José Francica-Nava le encomienda coordinar la catequesis en las parroquias de la diócesis. Inicia con entusiasmo esa comisión; pero se le descubre un tumor no operable, el cual provoca su muerte. Beatificada por el Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005), el 5 de noviembre de 1994, en su Visita Pastoral a la Arquidiócesis de Catania. |
|