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Sociedad
Hoy, la festividad de San Estanislao de Kostka
Religioso polaco; caía en éxtasis profundos
El Sol de San Luis
13 de noviembre de 2009
Redacción / El Sol de San Luis
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- SAN ESTANISLAO DE KOSTKA, del eslavo, "la gloria del campamento" (1550-1568). Religioso. Oriundo de Rostkovo, Polonia. Hijo de un rico y noble político. De su padre adquirió severidad, temple, firmeza y respeto a sus progenitores, maestros y superiores. Para continuar su preparación académica, su padre lo envió, junto con Pablo, su hermano mayor, a estudiar en un colegio jesuita de Viena, en 1564; de inmediato, el joven Estanislao destacó no sólo por su inteligencia, sino por su educación, amabilidad y piedad; esta última era tan extraordinaria que frecuentemente caía en éxtasis profundos, por lo cual recibió maltrato de su propio hermano. Se incorporó a la Congregación de Santa Bárbara, Santa a quien profesó especial devoción y de la cual se dice que le llevó a su lecho de enfermo dos ángeles portadores de la Eucaristía. También se cuenta que la Virgen lo visitó para indicarle que debía ingresar a la Orden Jesuita. La decisión del joven para consagrar su vida al Señor fue firme; sin embargo, los dirigentes de la Orden imaginaron la oposición paterna y las graves consecuencias, dado el poder económico y político de su familia. Adelantándose, Estanislao decidió viajar a Roma para solicitar al pontífice la aceptación y consecuente incorporación al instituto religioso; tuvo que viajar a pie y sin recursos. Cuentan las crónicas que su tutor, al darse cuenta de su fuga, salió a perseguirlo, y que, cuando iba a caballo, las bestias se negaron a caminar; si lo hacía en carruajes, éstos sufrían, inexplicablemente, desperfectos que retrasaban considerablemente la marcha. Durante su viaje tuvo la oportunidad de conocer a San Pedro Canisio (21 de diciembre), quien se percató de la firmeza vocacional del joven. Finalmente, llegó a Roma en octubre de 1567. El Superior de la Orden era San Francisco de Borja (3 de octubre), quien postergó la aceptación del muchacho al seminario de San Andrés por su precario estado de salud, hasta que estuviera repuesto. Según el maestro de novicios, fue "un modelo de perfección religiosa"; este periodo sólo duró diez meses, ya que el Señor lo llamó a su Reino. Según se cuenta, en su lecho recibió la visita de María Santísima, en cuya celebración del 15 de agosto murió con fama de santidad, la cual propició de inmediato que el pueblo iniciara su veneración, que fue extendida a la Iglesia universal cuando Benedicto XIII (1724-1730) lo canonizó en 1726. Iconografía: es variada; se le muestra recibiendo al Niño Jesús de manos de la Virgen. |
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