Sociedad
Hoy, la festividad del beato Guido María Conforti
El Sol de San Luis
5 de noviembre de 2009

Redacción / El Sol de San Luis

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- BEATO GUIDO MARIA CONFORTI (1865-1931). Fundador. Nace en Parma, Italia. Se desconocen detalles de su familia e infancia. Hace sus estudios con los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Lasallistas). En la juventud, decidido por la vocación sacerdotal, ingresa en el Seminario de su ciudad natal hasta que es ordenado sacerdote, lo que sucede en 1888. Ejerce su ministerio y en 1902 es consagrado obispo de Rávena, Italia, diócesis a la que renuncia por enfermedad, dos años más tarde.

Por sus méritos, en 1907 se le otorga el nombramiento de obispo en Parma, cargo que ocupa hasta su deceso. Es de carácter sencillo, con profunda espiritualidad, que es en donde reside su santidad, ya que su vida es extraordinaria dentro de lo ordinario.

Sus múltiples virtudes lo hacen destacar; entre ellas, destacan la fortaleza, el respeto, la palabra sincera, su pobreza, así como su sentido de responsabilidad para la realización del apostolado que lo impulsa a fundar, en 1895, el instituto de los Misioneros Javerianos, cuyo propósito es la permanente actividad misionera, la que tiene como su patrono a San Francisco Javier, de ahí la citada denominación (Javerianos), en la que atiende su obra, pero sin descuidar su compromiso episcopal.

Su acción misionera la resume en dos enunciados de San Pablo: "Cristo lo es todo en todos" (Col 3, 11), que es su lema episcopal, y "El amor de Cristo nos apremia" (2 Co, 5, 14), que es lema del instituto javeriano.

Su vida está orientada hacia la contemplación de Jesús y la fe como centro de su vida. Lo anterior es condición inequívoca para la divulgación del Evangelio, con el propósito de que se anuncie no sólo de palabra, sino también hacer que la vida de cada misionero sea una manifestación de Cristo.

Monseñor Conforti, desde el episcopado, compromete a los sacerdotes en el desempeño de la acción misional con una caridad sin fronteras.

Su objetivo es: "Formar una sola familia cristiana que abrace a la humanidad", a través de la 'palabra sencilla y luminosa del Evangelio". Esta vida ejemplar se extingue, en una fecha como hoy, en la diócesis de Parma.

En nuestros días los misioneros javerianos cuentan con más de 900 integrantes, presentes en 19 países. Es beatificado por el Siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005) en 1996. Iconografía: con atuendo común a los obispos.