Opinión / Columna
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David Lomelí
En pocas palabras
El Sol de San Luis
30 de octubre de 2009
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* Laicismo y laicidad
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- En el siglo XX hubo persecuciones más o menos violentas contra todas las religiones en varias partes del mundo: Rusia, México, España, China, Alemania, y las hubo bajo gobiernos de todos colores: revolucionarios, comunistas, nazifacistas, democráticos, y es que la "sacrofobia", de que se alimentan los estados "laicos", como México, se parece a la influenza hoy en boga porque puede atacar a cualquiera.
El laicismo, excluyente y autoritario por naturaleza, mediante leyes ha subvertido la escala de valores y echado a Dios no sólo de la escuela, de ahí los "22 divorcios por cada 100 matrimonios" a que se refirió el Vicario arzobispal.
El término laicidad, incluyente y democrático, a diferencia del laicismo, promueve la convivencia de la religiones sin preferencia por alguna. A éste -ténganlo presente los creyentes- no se le combate con ningún "ismo", llámese clericalismo, integrismo o cualquier forma de fundamentalismo religioso. La libertad religiosa, según Benedicto XVI, se ejerce afirmando la propia identidad en apertura al diálogo.
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