Opinión / Columna
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David Lomelí
de Toros
El Sol de San Luis
28 de octubre de 2009
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* ¿PASE DE LA MUERTE O DEL "CELESTE IMPERIO"?
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Querido Amigo Villalón:
Antes de dar respuesta a la pregunta que me haces, déjame hablar de una efeméride que considero interesante que la conozcas, ya que trata de un diestro que figuró en nuestro país si no entre las primeras figuras de su época, sí merece que se le recuerde por el profesionalismo y decoro con que se desempeñó en los ruedos. Me refiero a Heriberto García Espejel (1903-1982) de Singuilucan, Hgo., doctorado por Juan Armillita en El Toreo de la Condesa un día como el de hoy, 28 de octubre, pero de 1928. Profesionistas modestos, dicho sea entre paréntesis, han desarrollado loable actividad obteniendo éxitos brillantes en muchos casos.
Heriberto fue a España en tres ocasiones. En Barcelona recibió otra alternativa (31/III/1929) que le otorgó Victoriano Roger, "Valencia II", al cederle el toro Noguero, de Santa Coloma en presencia de Félix Rodríguez y que le confirmó en Madrid (20/V/1929) Diego Mazquiarán, "Fortuna", con Viñadero, astado de Miura, atestiguando la ceremonia Luis Fuentes Bejarano. El Lic. Luis Ruiz Quiroz, gran estadístico mexicano, consigna en su obra "Efemérides Taurinas Mexicanas" el resonante triunfo que el torero hidalguense obtuvo en la capital española (20/IV/1930) por un faenón a un toro de D. Luis Bernardo de Quirós rubricada con soberbia estocada recibiendo, a cambio de una cornada en el muslo derecho que fue calificada "de mucha gravedad".
Antes de ese triunfo madrileño obtuvo otro sonadísimo (26/I/1930) en la capital del país, tarde cumbre, escribe D. Heriberto Lanfranchi, en la que cortó cuatro orejas y dos rabos a los toros Lucerito y Escribano, de La Laguna, segunda corrida de las dos efectuadas ese domingo en las que se disputó el trofeo de la Oreja de Oro y que ganó, indiscutiblemente, Heriberto García. Ve, amigo "Villita", los carteles y observa con qué figuras alternó. En la corrida matutina torearon Mariano Rodríguez, Ricardo González, Paco Gorráez y Chucho Solórzano, un encierro bronco y difícil de Santín. En la corrida vespertina actuaron Antonio Márquez, Joaquín Rodríguez, "Cagancho", Félix Rodríguez y el triunfador, que lidió brillantemente al 4º. y al 8º. ya citados astados laguneros.
Vale la pena, querido "Villa", reproducir lo que Néstor Luján asentó en su "Historia del toreo" respecto a la gran tarde de nuestro Heriberto en Madrid; de él "queda en España una faena excepcional. Pasarán muchos años antes de que se borre de la memoria de los aficionados (...) en la corrida inaugural de la temporada, toreando con Mariano Rodríguez y Maera II (...); el espada mejicano, en el quinto, hizo una faena del más puro corte belmontino, sobrado de arte, maestría y dominio. Mató recibiendo perfectamente, a costa de una grave cornada que le dejó por muerto. Cortó orejas y rabo en la plaza de Madrid, y su fama subió extraordinariamente. Era entonces un torero muy completo, con un estilo belmontino cristalizado y solemne, y de un valor que levantaba al público en vilo".
Me gustan las opiniones sobre nuestros toreros, de críticos españoles por razones obvias. La última vez que toreó de luces Heriberto García fue en nuestro país (19/VI/1949).
Voy ahora a tu pregunta, ¡"Preguntón"!: Ese pase al que te refieres es el llamado "del celeste imperio", un ayudado por alto que también le han dado el nombre de pase de la muerte. ¡Huy!, se da a dos manos en el que el toro pasa de cabeza a rabo, barriéndole el lomo la muleta. "El Gallo" lo daba mucho, por lo que los antiguos le dieron el nombre de "pase del Gallo". El crítico potosino, el Dr. Cuesta, opinaba que tal nombre --pase del Celeste Imperio-- le iba bien porque lo daban ciertos matadores para embaucar a los chinos, que nada saben de toros pues en China no hay corridas.
Servido, estimado Paco Villalón.
Hasta el miércoles próximo, D. M. Buenas tardes de toros.
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