Opinión / Columna
 
María Luisa Olivo 
Un crespón de luto por Socorrito
El Sol de San Luis
25 de octubre de 2009

  San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Hoy empezamos nuestra "Hoja Suelta" con un crespón de luto, dándole el último adiós a quien fuera una mujer de lucha, de esfuerzo incansable, llena de fe y de valor, la licenciada María del Socorro Blanc Ruiz. Socorrito, como todos la conocíamos, se fue a caminar por el sendero de la luz donde sin duda alguna se le reconocerá como la gran mujer que fue.

Pasa a la historia por haber sido la primera alcaldesa de la República Mexicana y por supuesto de San Luis Potosí. Hoy Socorrito se despide de "sus niños" (así les decía a los jóvenes que le saludaban en la calle) dejando profunda huella en la historia de nuestro país y sobre todo de nuestro municipio.

Para las mujeres potosinas fue ejemplo de entereza, de valor, y sobre todo de entrega por su municipio. Como si fuera un aviso, el último evento público al que asistió fue precisamente a la rendición de protesta de la alcaldesa Victoria Labastida Aguirre, pasando la estafeta a la primera mujer electa en nuestro municipio como presidenta municipal, mostrando su apoyo y aceptación.

Ella y la maestra también de feliz recuerdo, Eva Wong, abrieron la brecha para que la mujer potosina siguiera adelante destacando en diferentes áreas. Ellas trabajaron incansablemente, afanosamente porque la mujer potosina ocupara un lugar en las decisiones del estado.

Ha sido un orgullo para San Luis el haberlas tenido entre su gente, como hijas predilectas, por eso dedicamos esta "Hoja Suelta" a su memoria.

Servir es sembrar... semillas buenas.

No es preciso haberla recibido o cosechado,

ella mana milagrosamente de las recónditas alforjas

de nuestro espíritu y del corazón.

Servir es servir a todos y

a cualquiera que nos llame,

no preferentemente a quienes, a su vez,

puedan alguna vez servirnos a nosotros.

Servir es sembrar siempre, siempre...

sin descanso, aunque sean otros los que recojan

y saboreen las cosechas.

Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes,

es dar con el alma lo que tal vez

nunca nos fue concedido.

Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad,

apoyo moral, amor por sí mismo, y a veces, ayuda material.

Servir es repartir alegría, es infundir fe, estima,

admiración, respeto, gratitud, sinceridad,

honestidad, libertad, optimismo, confianza y esperanza.

Servir es... en verdad,

dar más de lo que recibimos en la vida y de la vida.

"SERVIR ES SER COMO EL ARBOL DEL SANDALO, QUE PERFUMA EL HACHA QUE EN OCASIONES LE HIERE"

¡Misión cumplida Socorrito!

¡Feliz domingo!
 
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