Opinión / Columna
|
Iglesia Bíblica Bautista
Cristo es la respuesta
El Sol de San Luis
22 de octubre de 2009
|
* Un culpable perdonado
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- "Entonces les soltó a Barrabas y... a Jesús le entregó para ser crucificado": Mat.27:26
Este pasaje de la Biblia nos relata una historia maravillosa sobre la liberación y perdón de un preso llamado Barrabás. Él era culpable de sedición, conspirar contra el gobierno romano incitando a otros a rebelarse; era culpable de robo y también de homicidio.
Barrabás junto con otros ladrones estaban prisioneros esperando su sentencia, la pena de muerte. Dentro de pocas horas la puerta de la prisión se abriría, oirán sus nombres y serán llevados al monte de la Calavera para ser ejecutados.
No sería una muerte rápida sino sumamente lenta y dolorosa, pues serían crucificados. Si hubieran sido decapitados habría sido una bendición por la rapidez de tal muerte, pero no, serían crucificados, sufrirían la peor de las muertes y la más vergonzosa, clavados en una cruz hora tras hora, a la vista de todo el mundo, en la inclemencia del sol de medio día y la desesperante angustia de no poder respirar bien a causa de la prisión pulmonar por la posición del cuerpo.
La última noche fue angustiosa, llena de muchos ruidos, gritos y movimiento, y en la mañana, en efecto, la puerta de la prisión se abrió y se mencionó el primer nombre: ¡Barrabás, fuera! La hora de su ejecución había llegado, no había nada más qué hacer, era culpable y merecía morir, sin embargo las siguientes palabras fueron sorprendentes: "Eres libre, has sido perdonado, puedes irte".
Barrabás fue libre desde ese momento y podía vivir sin temor de que la justicia lo siguiera otra vez. Era libre para siempre, pero esa libertad no fue gratis, alguien pagó la culpa, alguien tomó su lugar, alguien sufriría sus penas y dolores de la cruz: Jesucristo.
La libertad de Barrabás fue posible porque Cristo tomó su lugar, y de la misma manera la libertad de todo hombre para no ir a la condenación del infierno es posible, porque Cristo tomó nuestro lugar.
La cuestión no es si somos culpables o no, eso ya lo sabemos, todos somos culpables, todos hemos pecado contra Dios, todos hemos quebrantado sus mandamientos, merecemos pena y condenación. La cuestión es de qué manera podemos tener liberación y salvación.
La Biblia no da otra opción aparte de que Cristo tomó nuestro lugar. El tomó nuestra cruz, sufrió nuestros dolores, cargó nuestras culpas y murió nuestra muerte: ¡La sentencia ya está pagada!
Así como Barrabás ya no tuvo que ir a la cruz, así nosotros no tenemos por qué ir a la condenación porque Cristo tomó nuestro lugar, solamente entregue su confianza en Dios, deposite en El su alma y dígale: "Señor, sé que Cristo murió por mí y yo creo en El como mi salvador".
"El que en El cree no es condenado, pero el que no cree ha ya sido condenado...": Juan 3:18.l.
Iglesia Bíblica Bautista de San Luis Potosí Calle Nube 560, La Garita de Jalisco. Tel. 128-6123. Horario de cultos: Domingo 10:00 A.M. y 6:00 P.M.; Miércoles 7:00 P.M. Jueves Programa de radio Rasa 750 am de 8:00 a 9:00 P.M.
Columnas anteriores
Columnas anteriores