Opinión / Columna
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Carlos Ramírez Muñoz Ledo
Miscelanea Potosina
El Sol de San Luis
13 de octubre de 2009
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* Corrientes criminológicas
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- En la entrega anterior hacíamos hincapié en que las políticas de control que ejerce el Estado sobre el delito sean preventivas y no represivas, y que se construyan siempre sobre los cimientos de la participación ciudadana, lo que reduce ciertamente el monopolio del conocimiento de lo que por ahora llamamos criminalidad, dando a los ciudadanos voz pública que vaya más allá de la naturaleza opresiva de los mecanismos perversos de criminalización y el fracasado sistema de readaptación.
Del "realismo de izquierda" deriva un cúmulo de movimientos que son materia de decidido análisis y estudio.
Dado que el sistema vigente actúa favoreciendo al varón, es de hacerse notar el feminismo que en los últimos años ha avanzado a grandes pasos, tratando de influir en la legislación penal para agravar aquellos delitos cuyo bien jurídico tutelado sea la mujer.
De tal suerte la violencia marital, el acoso sexual, el rapto y la violación, son ya en nuestros días delitos de mayor rango punitivo; paralelamente las mujeres ejercen derechos más tangibles en lo concerniente a su condición social frente a los varones; muy a pesar de eso, las estadísticas siguen en favor del machismo, al menos en países de cultura hispana.
Por otra parte ya ocupa un destacado lugar, aunque sea mediante una acusada frivolidad mediática, un tema que es crucial en nuestro destino como raza cósmica: los movimientos ecologistas, que van sobre los gobiernos y sobre las grandes empresas trasnacionales. El planteamiento central es que el poder gubernamental ha resultado impotente para frenar la depredación forestal y animal y sobre tres de los cuatro elementos de la creación: tierra, agua, aire, por lo que siendo el bien jurídico tutelado la humanidad misma, estos valores deben protegerse penalmente.
También en esto las estadísticas son desfavorables al avance del movimiento ecologista, quizás debido a esa frivolidad de sus apóstoles más visibles.
Por ultimo, tenemos aquellos movimientos por el derecho a la paz y el respeto a los derechos humanos, que denuncian la complicidad de los órganos de estados libres y soberanos con los mezquinos intereses del Imperio. Se denuncia la guerra abierta y la de baja intensidad, el genocidio, la desaparición de personas, la tortura, los homicidios extrajudiciales, la conformación y acción de grupos paramilitares y parapoliciales, y la coadyuvancia ilegal con los órganos del Estado bajo el esquema de la llamada seguridad nacional.
Todo cambia, lo que era ayer de algún modo está dejando de ser, y esas fases de una criminología pensada hace dos siglos y abatida en los últimos 30 años del siglo XX, es hoy ejercicio de nuevo cuño con una población mayor en varios sentidos.
Gracias por su lectura, y hasta el martes entrante, Dios mediante.
premasca@yahoo.com.mx
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