Opinión / Columna
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Agustín Corpus Hernández
¡CRISTO EN EL 2009!
El Sol de San Luis
25 de septiembre de 2009
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* Apocalipsis y salvación
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- ¡Dios derrama las copas de su ira!
Dios Padre en Apocalipsis 16:1-16 de la Biblia, nos muestra cómo ordena desde su templo celestial a sus siete ángeles escogidos para que vayan y derramen sobre la tierra las siete copas de su ira como castigo ejemplar contra los seguidores del Diablo y del Anticristo, cuyo reino maléfico es atacado, porque ha llegado a su fin la paciencia de Dios contra sus enemigos a los que trata severamente, porque la gloria divina es prioritaria y suprema acorde la majestuosidad del Padre Eterno.
La primera copa al ser vaciada causa úlceras malignas pestilentes en los hombres marcados con el 666 por el Anticristo, que se gozaban adorando a este engendro maligno, de tal manera que estos adictos al demonio resultaban afectados en todos sus órganos y sistemas corpóreos con enfermedades inimaginables que los inutilizaban prácticamente para cualquier actividad, incluida la adoración demoníaca de la que tanto se jactaban.
La segunda copa al ser derramada en los mares convierte sus aguas en sangre, lo cual produce graves perjuicios y alteraciones a la vida marina en detrimento de los seguidores del Anticristo. Antecedente de este fenómeno lo tenemos en Egipto, al convertir Dios sus aguas aledañas cuando el Faraón impedía a los israelitas salir hacia la tierra prometida, según Exodo 7:17-21.
La tercera copa es vertida en los ríos y sus fuentes, convirtiendo sus aguas en sangre para perjudicar a los fieles del Anticristo, porque para Dios no hay imposibles y de esta manera muestra su poder supremo contra el Diablo y sus adoradores, porque Justo es el Señor Dios, Todopoderoso y Santo juzgando estas cosas en contra de sus enemigos, por cuanto éstos derramaron la sangre de los creyentes de Cristo, porque la justicia divina es la única verdadera y justa.
La cuarta copa al ser derramada sobre el sol causa graves quemaduras a los seres humanos adictos al Anticristo, quienes ante el insoportable sufrimiento ocasionado por ese castigo terrorífico aumentan sus males, porque lejos de arrepentirse de sus maldades ante Dios para darle gloria le lanzan blasfemias, asegurando con ello, aún más, su condenación eterna en el lago de fuego que arde con azufre.
La quinta copa es vaciada sobre el trono mismo del Anticristo, causándole tinieblas muy marcadas en su dominio mundial por el que se afana, luego de que en la ocasión narrada en Apocalipsis el Diablo no pudo apoderarse del Reino celestial de Dios, de donde fue lanzado junto con sus legiones de ángeles malos, que en una tercera parte atrajo en la primera vez luego de que Dios lo arrojó cuando intentó apoderarse del Cielo. Pero en esta ocasión de la quinta copa los seguidores humanos del Anticristo, teniendo de nuevo la oportunidad que Dios les dio para arrepentirse de sus pecados, aceptar a Cristo y darle gloria a Dios, tampoco lo hicieron, avanzando seguramente al horno de fuego del Diablo.
Al ser vertida la sexta copa sobre el río Eufrates hizo secar sus aguas, preparando así un camino de acceso para muchos pueblos y naciones de Asia que serán aliados del Anticristo. E igualmente, para tal efecto, según Isaías 11:15, Dios secará el mar Rojo para que esos pueblos entren al Armagedón como seguidores del Diablo y sus bestias, supuestamente para luchar contra Cristo y sus ejércitos celestiales. Pero de esto seguiremos comentando en nuestra próxima colaboración.
Lector muy distinguido y apreciado, en 2009 Cristo Redentor te llama en Apocalipsis a ser salvo eternamente si sólo le dices: "Mi Señor Dios Cristo, me arrepiento ante Ti de mis pecados, perdóname y límpiame con tu sangre divina derramada en la cruz del Calvario, creo en Ti y te recibo como único, suficiente y perfecto salvador personal".
Muchas gracias, que Dios los bendiga ricamente, y si El permite continuaremos el viernes siguiente con el comentario de Apocalipsis. A sus órdenes el teléfono 815-39-73, y el correo: achdez@prodigy.net.mx
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