Opinión / Columna
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Ernesto Robledo Cervantes
Hablemos de Cine
El Sol de San Luis
12 de julio de 2009
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* LA PROPUESTA, de Anne Fletcher
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- FICHA RECNICA: Directora: Anne Fletcher; Guión: Pete Chiarelli; Fotografía: Oliver Stapleton; Música: Aaron Zigman; Edición: Priscilla Nedd-Friendly; Género: Comedia.
INTERPRETES: Sandra Bullock (Margaret), Ryan Reynolds (Andrew), Craig T. Nelson (padre de Andrew), Mary Steenburgen (madre de Andrews), Malin Akerman (Lita), EU, 2009.
La nutrida respuesta de público para esta comedia ha sido una verdadera sorpresa para los exhibidores y dueños de la película, ya que sin tanta publicidad atrás de ella, como en el caso de Transformers por ejemplo, se ha sostenido en pantalla varias semanas tanto en México como en Estados Unidos, por mencionar dos lugares, lo cual llama la atención, además de que obliga a verla pese a la resistencia para hacerlo.
De entrada la película tiene un atractivo, la presencia de Sandra Bullock, que siempre ha sido una garantía de profesionalismo tanto en la actuación como en la producción, y que cuenta con una larga trayectoria de trabajo con una filmografía de más de 30 cintas en las que destacan títulos como La red, 28 días, Mientras dormía, Miss Simpatía, La casa del lago, Premonición, Tiempo de matar, y Máxima velocidad, cinta que la ubicó en la fama y que ha resultado emblemática para esta actriz que ha sabido ganarse el respeto de muchos.
Pero, por desgracia Sandra Bullock no lo puede hacer todo. Para empezar, esta ocasión se puso en manos de Anne Fletcher, una directora con una clara tendencia para hacer comedias intrascendentes (Bailando, 27 vestidos) que filma bajo una fórmula gastada las historias que han caído en sus manos.
A la pésima dirección agréguele usted un deplorable guión que obliga a los personajes a ir de un lado a otro buscando el recurso fácil de lo chusco, haciendo que los pobres actores se vean en problemas cuando tratan de ubicarse dentro de una historia bastante elemental que pretende ser divertida, pero sin lograrlo.
El arranque de LA PROPUESTA se parece mucho al inicio de una cinta conocida por el cinéfilo con el título de "El diablo viste a la moda", donde la actriz Meryl Streep le da vida a una odiada jefa cuyos empleados le tienen pavor, especialmente aquellos que tienen la desgracia de trabajar muy de cerca como asistentes de ella.
Así sucede con Sandra Bullock en el papel de Margaret, a quien vemos llegar a sus elegantes oficinas donde funge como responsable editorial dictando órdenes a sus vasallos, en especial a Andrew, su joven asistente personal, por el que los demás sienten lástima por la manera en que lo trata su odiada jefa.
Andrew lleva ahí tres largos años soportando las humillaciones de la tirana ejecutiva con la esperanza de ser promovido a editor y publicar sus escritos, aunque cualquier intento de superación es detenido de inmediato por su implacable dirigente.
Pero sucede un imprevisto que ni la astuta Margaret vio venir. La oficina de migración anda tras ella para deportarla a su natal Canadá, con lo cual su vida de éxitos se puede ir a la basura, sin olvidar la pérdida de sus fuertes ingresos.
La fortaleza de la alta ejecutiva se debilita cuando conoce la noticia, pero cuando todo se ve perdido para ella tiene la ocurrencia de tomar a su asistente del brazo, aprovechando que está junto a ella, y anunciar ante los directores de la empresa que se va a casar con él.
Casarse con su asistente la pone a salvo de su deportación, pero ahora tiene que convencer a un sorprendido Andrew quien no acierta a decir nada ante la mirada atónita de los demás que no se creen el cuento de que entre ellos exista amor.
Sin embargo, previo arreglo entre ellos donde negocian ventajosos acuerdos siguen con el juego de las apariencias, ya que deben convencer a muchos antes de exponerse al riesgo de ser expulsada o de ir a la cárcel, en el caso de él, acusado de perjurio, por lo que emprenden un viaje a Alaska donde viven los padres del joven con la idea de conocerse y seguir engañando a todos, especialmente al agente que está empeñado en descubrir sus mentiras.
Margaret y Andrew, pese a estar engañando a la familia de él, están dispuestos a seguir adelante con su plan, pero en el último momento ella tiene los arrestos para poner en claro las cosas, terminando con la farsa aún a sabiendas de la humillación que le espera.
En realidad su acto de valentía no hace más que resaltar sus virtudes, las cuales son tomadas en cuenta por el galán que empieza a ver con otros ojos a esa mujer que hasta unos días antes soñaba con que la atropellaran en la calle para no tener que soportarla más.
Por extraño que pareciera, ahora se consideraba afortunado de que ella se fijara en él para armar aquella representación.
Sobra decir lo que sigue, sólo les diremos que el final, más que complaciente, no ayuda en nada a esta comedia que nunca cuaja y que termina por ser una comedia más como tantas que hemos visto, con la agravante de resultar bastante bobalicona.
No se puede pensar de otra manera después de ver a la abuela bailar un ritual en el bosque, o ver a un streeper enseñando sus lonjas sin ningún recato, para después ver al mismo personaje como dependiente de una tienda o como el ministro de culto de aquel apartado lugar donde se dan todos estos incidentes. Sin comentarios.
Correo electrónico: ernestorobledo@hotmail.com
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