México
Gobierno, incapaz de combatir al narcotráfico
Primera parte
Organización Editorial Mexicana
12 de octubre de 2008

Isabel Zamorano / El Sol de México

Ciudad de México.- A cien años de que el Gobierno mexicano se sumó a la lucha internacional contra el cultivo, distribución, comercialización y consumo de drogas, el narcotráfico se ha convertido en el "SIDA" y el "cáncer" que corroe al Estado mexicano, estos problemas de diagnóstico fatal lo hacen perder legitimidad y ponen en riesgo el pacto social.

Investigadores y legisladores señalan que la corrupción destruye el sistema inmunológico del Estado, lo atrofia, lo desgasta y le impide cumplir su función básica, que es dar seguridad a la sociedad.

Jorge Chabat, uno de los especialistas en el tema advierte: "El narcotráfico es el 'SIDA' del Estado mexicano porque ataca su sistema inmunológico, o sea a sus fuerzas de seguridad; en tanto que Felipe González, presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Senadores, considera que este fenómeno es un auténtico cáncer que mina las bases del Gobierno.

El presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados, Francisco Rivera Bedolla, afirmó que el narco cada vez se apropia de más espacios, hay una verdadera toma del país. "Esperemos -agregó- que el Gobierno no pierda más control".

"Lo grave -coinciden los expertos entrevistados- es que a pesar de la crisis de seguridad existente, el incremento de la violencia generada por los cárteles, y la aparición del narcoterrorismo, el Gobierno federal carece de una estrategia que le permita enfrentar el desafío; sólo actúa a la defensiva y en el terreno que con sus acciones los delincuentes le marcan; carece de un sistema de inteligencia que le permita enfrentar el problema en su dimensión real".

El duro diagnóstico sobre el resultado de la guerra que el Gobierno federal mantiene contra los cárteles de la droga lo formularon por especialistas en seguridad nacional, como el doctor Jorge Chabat y el maestro Pedro Iznardo de la Cruz Lugarde, los presidentes de las Comisiones de Seguridad del Congreso de la Unión, el diputado Francisco Rivera Bedolla y el senador Felipe González, y los expertos Luis Díaz Velarde Zurita y María Juana Martínez Osorio.

Al analizar el tema para la OEM, los investigadores reconocieron que la sociedad mexicana está aterrorizada por la declaración de guerra de los cárteles contra el Gobierno mexicano que diariamente cuesta la vida a elementos policíacos federales, estatales y municipales y a funcionarios públicos y a víctimas inocentes de la sociedad civil. Destacaron la ejecución durante la presente administración de casi 6 mil personas en actos relacionados con el narcotráfico y el incremento de más del 50 por ciento de las ejecuciones registradas en 2008 con relación a las registradas en 2007.

Además, la aparición del narcoterrorismo por la creciente asociación de los cárteles mexicanos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC); la instalación en México de capos extranjeros encargados de sustituir a los extraditados durante la administración del expresidente Vicente Fox; la penetración de dinero y hombres del narco en la vida pública y privada del país, así como la ampliación de las actividades de esos grupos, pues a la inicial dedicada a traficar drogas, ahora suman el secuestro y la extorsión a autoridades estatales y locales, así como su incursión en Europa, Estados Unidos y Centro y Sudamérica.

"Ellos actúan, afirma Pedro de la Cruz Iznardo, bajo la premisa de que no hay gobierno, y que los que aún existen no tienen la capacidad de enfrentarlos".

Con relación a la capacidad gubernamental para enfrentar a los cárteles de la droga y a los capos que lo dirigen, el doctor Chabat afirma que a corto plazo no existen opciones y lo peor es que el deterioro de los cuerpos de seguridad se profundizará.

NUEVA GENERACIÓN

El maestro de la Cruz destacó que la ausencia de interacción entre los tres niveles de gobierno, el deficiente combate a los cárteles, la nula rendición de cuentas, así como la ausencia de programas de prevención y las cada vez más débiles instituciones han propiciado la crisis de seguridad que enfrenta la sociedad mexicana.

Adicionalmente tampoco existe ni en la Presidencia de la República ni en los gobiernos estatales una genuina rendición de cuentas, en materia de inversión. Los ciudadanos no tienen ningún tipo de comunicación real y genuina con los gobernantes. Por esto, según el investigador ahora los cárteles hacen propaganda amenazan y atemorizan, no sólo a los cuerpos policíacos sino también a la población.

Considera también que los cárteles están cambiando las economías locales y afectando las pequeñas inversiones, al generar un sistema muy rentable de extorsión para proveerse recursos más allá del tráfico de drogas.

De acuerdo con el investigador, "esta es una nueva generación de narcotraficantes que utilizan la extorsión para intimidar y generar beneficios económicos sustanciosos al usufructuar la débil psicología política que caracteriza a los gobernantes y, por supuesto, la vulnerabilidad de los tres niveles de gobierno".

Ahora, dice el maestro Iznardo de la Cruz, los capos le han quitado espacio al Gobierno y ya cuentan con tres ámbitos de acción: tráfico de drogas, secuestro y extorsión. "Ellos -reitera- actúan bajo la premisa de que no hay gobierno y que los que existen no tienen capacidad de enfrentarlo".

NARCOTERRORISMO EMERGENTE

Motivo de preocupación para los analistas entrevistados es la creciente y cada vez más estrecha relación entre los cárteles mexicanos y las FARC colombianas que, afirma el maestro de la Cruz, cuentan con una capacidad bélica y económica muy sólida.

"De esos grupos -dijo- los narcos mexicanos aprenden cómo incursionar con técnicas de insurgencia y contrainsurgencia a escala local para afianzarse en las comunidades y generar un sistema de complicidad con la ciudadanía para escalar sus operaciones ilegales".

El investigador considera que en México el narcoterrorismo está en una etapa inicial porque existen diversos frenos, entre ellos:

El escaso conocimiento y capacitación que existe en México sobre el uso de armas sofisticadas para uso militar o guerrillero.

Existe en el pueblo, incluyendo a los sicarios, el valor de la culpa y el sentido de religiosidad que limita.

La denuncia anónima de los ciudadanos, y paradójicamente la que los propios narcotraficantes hacen contra sus adversarios a través de las mantas que colocan en las principales ciudades del país.

Con relación al incremento de la violencia en los últimos meses, el panista Felipe González, presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Senadores la atribuye al ingreso e instalación de capos extranjeros en México.

"Nos dicen que la violencia se debe a que se sienten acorralados y reaccionan. Yo creo que están llegando de fuera nuevos traficantes que pelean con los que ya estaban aquí para adueñarse del mercado y del territorio para poder entrar a Estados Unidos".

"De otra manera, agregó, no se explica la cantidad de recursos financieros, técnicos y humanos, sobre todo armamento sofisticado, que entran al país, así como el cambio de conceptos de poder que ahora tiene la droga a México".

"Sólo esto explica por qué a pesar de los resultados alcanzados en detenciones y decomisos por los dos últimos gobiernos, los cárteles se reciclen de la manera en que lo hacen".

FUTURO DUDOSO

Para los entrevistados, especialmente para el maestro Iznardo de la Cruz, el futuro político de México depende de la unidad de las acciones y decisiones que tome el Gobierno en los próximos meses y del apoyo que reciba de la sociedad en su esfuerzo para contener a la nueva generación de narcotraficantes que saben migrar con facilidad y eficiencia en sus giros delictivos.

Para el presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados, Francisco Rivera Bedolla, al gobierno del presidente Felipe Calderón le falta precisión en sus acciones y un verdadero programa destinado combatir la corrupción de los cuerpos policíacos. "Si esto se logra saldremos. El Gobierno está obligado a tomar medidas cada vez más duras y drásticas si quiere preservar la gobernabilidad que le disputa el narco", finalizó.