Sociedad
325 años de la fundación del Beaterio de Nuestra Señora de los Dolores
MISA Solemne de acción de gracias presidida por el obispo de Querétaro, Mario de Gasperín Gasperín, en el Beaterio.

MISA Solemne presidida por el obispo Mario de Gasperin
El Sol de San Juan del Río
13 de agosto de 2008

por Laura Olguín

Fotos: Luis Luévanos



SAN JUAN DEL RIO, Qro.- El obispo de la Diócesis de Querétaro don Mario de Gasperín Gasperín, presidió la solemne ceremonia religiosa que congregó a decenas de Hermanas Franciscanas del Monasterio del Beaterio, en el marco del 325 aniversario de su fundación, en la que se unieron en oración "para dar gracias a Dios por su misericordia que ha permitido la vida de este monasterio en medio de grandes tribulaciones", mencionó el Obispo.

Presentes las religiosas del Beateario y de otros Monasterios que han salido del mismo, procedentes de Temascalcingo, Guerrero, Michoacán, Campeche y de la comunidad de Paso de Mata, como algunos padres Franciscanos del Distrito Federal, fueron quienes, en el templo del Beaterio escucharon las palabras del Obispo queretano en ocasión a este importante acontecimiento.

Acompañado don Mario de Gasperín del padre Martiniano Zúñiga, de la orden franciscana, entre otros sacerdotes, ofició la misa de acción de gracias en la que se dirigió a las Hermanas de la Tercera Orden Regular Franciscana ahí reunidas, a quienes mencionó que su Obispo se siente agradecido con Dios y lo comparte con ellas por los 325 años de este monasterio.

Recordó que en la historia del Monasterio del Beaterio, tres veces fueron expulsadas las religiosas "con grandes sufrimientos y penas, y después con grande fatiga y esfuerzo, inclusive económico, han podido volver a este lugar; quiere decir que Dios las quiere aquí para que aquí florezcan y desde aquí puedan edificar a la Iglesia y orar por toda ésta".

Este monasterio, mencionó el Obispo, tiene que ser como ha sido, una fuente de bendición para toda la Iglesia, para la Diócesis de Querétaro y para esta ciudad... Ustedes aquí en esta comunidad han recibido una vocación, les dijo, y las exhortó a no olvidar que la vida consagrada es un llamado de Dios. "Ustedes, en su vida de clausura, de oración y penitencia, de adoración al Santísimo, hacen un gran bien a toda la Iglesia, especialmente a esta Diócesis y a esta noble ciudad que las ha acogido y las quiere, donde tienen su sede, su Monasterio", dijo a las Religiosas.

Continuó: La vida consagrada es un don del Espíritu Santo a la esposa de Jesucristo a su Santa Iglesia, el Espíritu Santo es el don de los dones, la inmensa riqueza de Dios que se nos va distribuyendo en diversos dones, carismas y servicios; un carisma es la vida consagrada. El papa Juan Pablo II dijo que la vida consagrada especialmente en los monasterios, es como un respiro de la Iglesia.

A la vez expresó su agradecimiento en especial a los padres Xaverianos que las asisten en la celebración de la Santa Misa, a párrocos y sacerdotes que las han atendido, al vicario de la Vida Consagrada, Monseñor Martínez, y a los padres de la TOR que las visitan y apoyan en su vida comunitaria, como también a todos los bienhechores, amigos y familiares.

Posterior a la celebración religiosa, fue ofrecida una recepción con la que las Hermanas Franciscanas agradecieron a sus distinguidos visitantes su presencia en la celebración del 325 aniversario de la fundación del Monasterio de Nuestra Señora de los Dolores a cargo de las religiosas de la Tercera Orden Regular de San Francisco de Asís.