San Juan del Río
Practican mil exorcismos en los últimos cinco años
El Sol de San Juan del Río
9 de noviembre de 2012

Rosalía Nieves Rosas

San Juan del Río, Qro.- Al señalar que al menos mil exorcismos menores de liberación se han practicado en la parroquia de San José Obrero durante los últimos cinco años, el presbítero de la Iglesia católica, Edgar Lepe Zepeda, dio a conocer que por mes se registran 16 asistencias eclesiásticas de los habitantes.

El sacerdote católico dio a conocer que, de forma constante se logran tener importantes asistencias y apoyos católicos en las personas que por diversas circunstancias registran este tipo de afectaciones, ya que siempre ha existido por lo menos el ritual del bautismo, para ello dijo, es importante recalcar que en esta materia se llama "Pastoral de liberación y sanidad".

Pues es necesario identificar tres áreas que deben estar definidas para evitar confusiones, pues existe el exorcismo mayor o solemne, exorcismo menor y oración de liberación y oraciones para pedir por a salud de los enfermos.

Explicó que en el caso del exorcismo mayor o solemne se realiza para liberar de alguna posesión diabólica, que efectivamente se dan, pero muy rara vez, para ello se utiliza el ritual de exorcismos, y quien lo realiza debe apegarse a las normas en cuanto al uso de ornamentos, signos sagrados y oraciones, entre las que destacan las imperativas, en las que sé ordena a Satanás que, en nombre de Jesucristo, salga y deje en libertad a la persona poseída.

Y quien en este caso realiza dicho exorcismo, es el obispo o un sacerdote, delegado por él, y sólo se puede practicar hasta después de un concienzudo discernimiento, sirviéndose, incluso, de un asesoramiento médico y psiquiátrico que permita tener la certeza de que realmente se trata de una posesión diabólica y no de una histeria, trauma o enfermedad mental.

En el caso del exorcismo menor, se realiza para liberar de opresiones u obsesiones, maleficios o influencia diabólicas de personas o cosas, y se le llama también oración de liberación y consiste en oraciones de súplica o de intercesión en las que se pide que, por la sangre preciosa de Cristo, los méritos de la Virgen María o de los santos, sea liberada una persona, casa o cosa, previa renuncia a Satanás y de prácticas esotéricas, de adivinación, etc.

Cuando se realiza este tipo de exorcismos, comúnmente se practica para liberar a aquellas personas que creen ser víctimas de la mala suerte, de algún maleficio, que sufren alguna influencia demoníaca o están poseídas de algún espíritu maligno. También se realiza cuando alguna persona escucha ruidos en su casa, se mueven las cosas, se prenden o apagan las luces, el radio, sienten miedo, angustia, depresión o sufren enfermedades incurables a causa de hechizos o brujería.

Aquí es necesario aclarar que todos estos signos y otros semejantes -tanto en personas como en cosas- nos hablan de una influencia o infestación demoníaca provocada por un desconocimiento y debilidad o falta de fe y confianza en Dios, habiendo en cambio una credulidad e incluso prácticas ?de las personas o como herencia de sus ancestros- en esoterismo, ocultismo, magia, brujería espiritismo, adivinaciones, consultas a la guija, los horóscopos, lecturas de carta, café, etc.

El exorcismo menor u oración de liberación lo puede hacer cualquier sacerdote sin necesidad de ser nombrado exorcista y usen las oraciones que para ello sugiere el ritual de exorcismos, o aquellas que sean de su preferencia o, incluso, de su invención; no obstante, debe tener cuidado de no confundir una verdadera influencia o infestación demoníaca, de aquellos que son más bien problemas psicológicos o enfermedades físicas que provocan una histeria o hipocondriasis, como una manera de atraer la atención y llenar la falta de afecto.

La otra área a la que se refiere son las oraciones para pedir la salud de los enfermos, y se les llama también, de manera impropia, oraciones de liberación, pero más adecuadamente se le llama oraciones de sanación o de problemas emocionales o psíquicos, de recuerdos, resentimientos, rencores, perdón, reconciliación?, etc.

Estas son oraciones para pedir a Dios por aquellas enfermedades de orden natural, aunque ciertamente, como consecuencia del pecado, son provocadas por Satanás a través de la tentación con la que hace caer al hombre.