Opinión / Columna
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Bitácora Educativa
Santiago Arellano González
Bitácora Educativa
El Sol de Irapuato
30 de enero de 2012
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Bitácora Educativa
Mientras los precandidatos hacen uso de millones de pesos en sus precampañas, los tarahumaras se están muriendo de hambre o se suicidan.
Las Cámaras deben recortar el excesivo recurso económico para las campañas de los partidos políticos. Es inequitativo el reparto de la riqueza.
Por Profr. Santiago Arellano González
La semana anterior a la presente hice referencia a la precampaña electoral que están llevando a cabo los tres contendientes del partido albiazul. La realizan con todo lo que a su disposición pueden: a través de grandes espectaculares al estilo de Fox, en la televisión, la radio, a través de medios escritos, la internet y en las bardas estratégicamente ubicadas para que el pueblo se impacte hasta el hartazgo. En la carretera de Irapuato a León, en sus dos sentidos, es exagerado el número de ellos. Entre los presidenciables se está librando de aquí hasta el 19 de febrero, tengo entendido, la guerra de los mensajes que llegan a ser molestos e indeseables. Pero la reflexión que ahora hago va en el sentido del altísimo costo que todo ello implica. ¿Cuánto cuesta cada espectacular? Porque no es solamente la imagen de los precandidatos, se debe incluir la renta de esos espacios, que no son baratos precisamente. Las planas completas en los diferentes medios impresos cuestan también una buena lana. La Internet cuesta millones de pesos. Quizá lo más económico sean las pintas en las bardas de ciudades que se ven tapizadas de la propaganda de esos tres precandidatos, que por cierto, no dejan de darse patadas por debajo de la mesa. Mientras Vázquez Mota, se muestra prudente, tranquila y con serenidad, no demuestra ante los medios lo que realmente pudiera ser su sentir, es decir, está guardando la compostura ante su más acérrimo rival, el ex secretario de Hacienda, quien si le ha mandado fuertes palabras y retos. Se ufana de saberlo todo y se autoproclama como el más experimentado. Él afirma que la contienda es muy pareja y que el número de firmas logradas es muy similar. Sin embargo el sabelotodo ignora que las empresas encuestadoras, tienen a Josefina Vázquez Mota en primerísimo lugar. Quizá las contratadas por sus contendientes los pongan a ellos a la cabeza de las preferencias de los simpatizantes, adherentes y del público en general. Pero, lo real lo real, es que este señor que nos quisiera poner a estirar los seis mil pesos y que nos alcance para todo lo que dijo, no cuenta con las simpatías de los panistas. Es más, ahora que ya se dio a conocer la que será la casa de campaña de Vázquez Mota, ocupada anteriormente por Vicente Fox y el actual Presidente de México, creo, que el padrino mayor está muy probablemente inclinando la balanza hacia ella. Por lo que el padrinazgo, del que se ha hablado de manera insistente, hacia el ex secretario de Hacienda por parte de Calderón, parece que se está diluyendo, se le está yendo de las manos. Josefinita tiene lo suyo, por eso está jalando mucha más gente que los otros dos contendientes. Desde ahora se vislumbra que no habrá gallo en el PAN.
Lo lamentable y reprobable es que mientras ellos gastan y gastan a manos llenas, no nada más en propaganda, sino también en desplazamientos con todo su equipo, que sale muy caro; hoteles no precisamente modestos, sino por lo menos de cinco estrellas hacia arriba; buenas comidas; agentes de seguridad, etc. etc. los indígenas tarahumaras se suicidan o se mueren de hambre, tal como lo aseguró en una entrevista televisiva algún integrante de esa etnia. Mujeres, hombres, niños y ancianos no tienen para comer. Algunos dicen que por la situación climática; por las fuertes heladas o por la falta de lluvia, pero por eso existen recursos económicos en un fondo creado para auxiliar a la población, como es el caso. ¿No se lo habrán gastado en la estela de luz? Pero como siempre los gobiernos Federal y Estatal se hacen los disimulados y dejan en manos de las ONGs, en manos del pueblo, la dádiva, la recolección de víveres, agua, ropa, medicamentos, etc. etc. son los que actúan rápida y efectivamente para llevar el auxilio a poblaciones como la tarahumara, que por cierto, todavía viven en cuevas, practican la poligamia y tienen un nivel de vida propio de civilizaciones antiguas. La educación, la salud, la vivienda, la alimentación en pleno siglo XXI, aún no llega a ellos.
No son los tarahumaras los únicos olvidados por los gobernantes. A ellos se suman los grupos de la Lacandona, los indígenas que habitan las sierras de Oaxaca, Guerrero, Veracruz y otra gran cantidad de mexicanos olvidados. En Guanajuato, en Irapuato existen este tipo de grupos de los que nadie se acuerda, sólo en tiempos electorales visitan Xichú, Atarjea, y Tierra Blanca, les prometen pero no les cumplen.
Creo que es tiempo de que los mexicanos pensemos en estrategias efectivas. Ya existen leyes, pero se nos olvidan a todos, principalmente a nuestros malos gobernantes, quienes tienen en sus manos las posibilidades para incorporar mejores niveles de vida a esas pobres gentes, que ahora están emigrando hacia las ciudades en busca de trabajo y comida. Gente carente de recursos para poderse incorporar a la vida de una ciudad. Lo más seguro es que sean menospreciados, rechazados y segregados al no saber hacer algo productivo. Esos grupos vulnerables, en la total indefensión lanzan hoy un grito desesperado. ¿Quién los escuchará y atenderá de manera efectiva para que no se maten o se mueran de hambre?
¿Quién atenderá a los numerosos grupos humanos de la periferia de las medianas y grandes ciudades? también se encuentran en situación de hambruna; los niños dificultosamente acuden a la escuela, la mayoría esta desnutrida, su salud es precaria, se enferman y mueren. El Seguro Popular no está cumpliendo con el propósito para el que fue creado. En los hospitales falta equipo, instrumental, personal capacitado y los medicamentos necesarios para recuperar la salud de los enfermos. Hace falta que de verdad destinen los recursos necesarios y suficientes. El pueblo de México se está muriendo de hambre, de enfermedad y por las balas.
¿Señores legisladores por Guanajuato, no será justo que lleven una iniciativa pertinente ante las cámaras para atender a los grupos indígenas, rurales y urbano marginales?
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