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Policía
Roban en tres domicilios en el fin de semana
El Sol de Salamanca
26 de agosto de 2008
Ricardo Prieto S.
Salamanca, Guanajuato.- Tres domicilios fueron "visitados" por los amantes de lo ajeno en el transcurso del fin de semana, siendo que en ninguno de los casos se pudo hacer algo por los afectados dado que nadie se percató de lo ocurrido. El primer robo se reportó al filo de las 14:00 horas a la altura de los trescientos de la calle Naranjos, a donde se desplazaron los uniformados de la unidad 454 para tomar conocimiento de los hechos en la colonia Bellavista. Al arribar se entrevistó a quien dijo llamarse Lourdes Buenrostro Ortiz de 53 años, la cual indicó haber salido desde las 7 de la mañana y al volver a casa se encontró todas sus cosas revueltas dándose cuenta del faltante de un lote de joyas por alrededor de 40 mil pesos. Aparentemente al checar la propiedad se encontró con una ventana trasera dañada, presumiéndose que por ahí se habían metido los amantes de lo ajeno, sin que nadie se percatara de lo ocurrido. Ese mismo día, pero a las 20:05 horas se reportó el segundo robo ahora ocurrido en la calle Sol entre Revolución y Juárez, acudiendo al lugar los preventivos de la zona centro para corroborar el reporte. Los efectivos fueron recibidos por la propietaria de la casa de la colonia Nativitas, María Salomé Bravo Uribe de 45 años, la cual reportó un robo de 2 mil 500 pesos en efectivo que tenía ahorrados siendo que para lograr su cometido, los presuntos responsables tiraron la puerta al romper las protecciones de la misma con una segueta. Finalmente el tercer robo cometido se reportó en las instalaciones policiales a las 19:40 horas, teniendo como escenario el mismo la colonia Jardines del Sol donde el ilícito se cometió en un domicilio de la tercera Privada de Guerrero. En este domicilio, los amantes del lo ajeno forzaron la chapa y se llevaron un DVD, unas joyas, una plancha y una licuadora, en un monto aproximado de las pérdidas de 5 mil pesos según refirió el afectado Martín Ramírez Cuevas de 36 años. Dado que en los tres casos no hubo nadie que se percatara de los hechos, los uniformados poco y nada pudieron hacer por los afectados más que indicarles a los mismos que acudieran al Ministerio Público a interponer sus correspondientes querellas. |
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