Otras notas de OEM
Ingrid Betancourt, de candidata presidencial a símbolo del secuestro
La historia de la ex candidata presidencial también fue relatada en un documental estadounidense, "The Kidnapping of Ingrid Betancourt". Foto: Reuters
Organización Editorial Mexicana
2 de julio de 2008

DPA

Bogotá, Colombia. - La franco-colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada en 2002 por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y rescatada este miércoles, fue durante sus seis años de cautiverio uno de los principales símbolos del secuestro en la nación sudamericana.

Durante esos años, su imagen dio la vuelta al mundo para recordar el drama que viven las personas retenidas en contra de su voluntad en Colombia, en su mayoría detenidas por los guerrilleros de las FARC.

La líder política, de 46 años, era candidata a la presidencia por el partido Verde Oxígeno cuando fue secuestrada en el marco de su campaña el 23 de febrero de 2002 por los rebeldes mientras se movilizaba entre la ciudad de Florencia y la población de San Vicente del Caguán (sur), tres días antes de que el gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002) rompiera contactos con las FARC.

Betancourt es hija de Gabriel Betancourt, quien fuera ministro de Educación y que falleció en marzo de 2002, y de la ex reina de belleza Yolanda Pulecio, quien durante el secuestro de su hija se convirtió en una de las más grandes defensoras del canje humanitario y férrea crítica del rescate "a sangre y fuego" propuesto por el presidente Álvaro Uribe.

"De ninguna manera estoy de acuerdo con el rescate armado. Eso significa poner en peligro la vida de mi hija y de todos los que están con ella. Tenemos varios ejemplos de lo que ocurre cuando se intenta un rescate por la fuerza. Con esto, el presidente prácticamente está condenando a muerte a los secuestrados", dijo en el pasado Pulecio.

Ingrid Betancourt se educó en el prestigioso Liceo Francés de Bogotá y posteriormente, cuando su padre trabajó para la UNICEF en París, estudió en la escuela de Ciencias Políticas de la París.

La líder política siempre se caracterizó por ser una mujer aguerrida: durante la década de los 90 le declaró batalla al entonces presidente Ernesto Samper (1994-1998) por los dineros del narcotráfico que entraron a su campaña.

Tras ese hecho político, escribió un libro en francés, "La Rage Au Coeur" ("La Rabia en el Corazón") en el que relató el escándalo que envolvió a Samper. Este libro le trajo un mayor reconocimiento en su segunda patria, Francia.

Betancourt fue elegida a la Cámara de Representantes y después fue senadora por el partido Verde Oxígeno, afín a los partidos verdes europeos, y en 2002 postuló su nombre a la primera magistratura del país, pero su aspiración fue silenciada con su secuestro.

Sus hijos, Lorenzo y Melanie, fruto de su primer matrimonio con el francés Fabrice Delloye (en el momento de ser secuestrada estaba casada con el colombiano Juan Carlos Lecompte, con quien no tuvo hijos), pidieron varias veces por su liberación.

"No somos los únicos familiares en esta situación. Cuántos hijos, cuántas madres y padres, esposas y esposos, esperan cada día alguna carta, algún video, una señal que les demuestre que su ser querido sigue en vida. Nosotros, los familiares, hemos luchado con toda nuestra fuerza y con toda nuestra alma por un acuerdo humanitario con la esperanza de volver a ver los que amamos", indicaba una carta de los hijos de la líder política a los rebeldes.

Francia fue uno de los países que más esfuerzos realizó para que su liberación se efectúe a través del canje. En diciembre de 2007, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, pidió incluso por televisión directamente al entonces jefe de las FARC, "Manuel Marulanda" (quien falleció en marzo de 2008) la liberación de Betancourt.

Hay incluso quienes la llamaban la "Juana de Arco de los Andes". Asimismo, fue declarada ciudadana honoraria de varias ciudades del mundo, incluidas Roma y París, donde su fotografía reposaba hasta ahora sobre el ayuntamiento de la "ciudad luz" con la idea de no ser retirada hasta que Betancourt fuera liberada.

La historia de la ex candidata presidencial también fue relatada en un documental estadounidense, "The Kidnapping of Ingrid Betancourt", que mostraba la vida de los familiares de la líder política tras su secuestro.

"Uno no puede renunciar a sus derechos, a su libertad, ni siquiera por prudencia. Rescate sí, definitivamente sí, por principio, pero no cualquier rescate: rescate con éxito", había afirmado Betancourt en una prueba de supervivencia enviada por las FARC hace casi tres años.