México
Reduce EU presupuesto al Plan Mérida "por desconfianza''
(Segunda y última parte)
Organización Editorial Mexicana
12 de mayo de 2008

Especial de Nidia Marin / El Sol de México

Ciudad de México.- El gobierno mexicano pensó que con el Plan Mérida podía tener la expectativa y la certeza de una inversión estadunidense de mayor magnitud, pero la política se atravesó, así como la ineficacia de los negociadores mexicanos. También está cobrando su parte en estos saldos la independencia con la que se maneja el Senado de Estados Unidos.

De tal manera explica el especialista en seguridad nacional, Pedro Isnardo de la Cruz la muy probable eliminación, por parte del Senado de Estados Unidos, del envío de helicópteros y aviones espías como parte del financiamiento para el Plan Mérida, que se quedaría en 300 millones de dólares, en vez de los 500 que estaban proyectados; información publicada en El Sol de México.

Al ser entrevistado sobre el tema, el maestro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM considera que dicha reducción "es un golpe más a los propósitos iniciales que implicaban montos mucho más significativos de respaldo del Gobierno federal estadunidense y de su Congreso a un problema que es compartido".

Originalmente la propuesta presupuestal para el año fiscal 2008, entregada por el presidente George W. Bush al Congreso, contemplaba 104 millones de dólares para helicópteros que serían entregados a la Secretaría de la Defensa Nacional y 100 millones de dólares más para dos aviones espías que recibiría la Secretaría de Marina. De aprobarse la reducción sería por un total de 204 millones de dólares.

-¿Cuál es el significado en materia de seguridad nacional que la Cámara de Senadores estadounidense proponga reducir el apoyo de helicópteros y aviones de espionaje a México en el Plan Mérida?-, es la pregunta para el especialista.

-Un significado es que el Senado estadunidense respalda la Iniciativa Mérida, pero fundamentalmente en cuanto a la confianza que ellos puedan tener de que se está avanzando en la profesionalización, en la formación de cuadros y la eficiencia policial contra el crimen organizado. Es decir, están cancelando de manera relativa la inversión que, con base en el Plan Mérida, fluiría hacia la parte de la infraestructura policial y la de protección y de despliegue logístico policial.

"En el fondo -añade- es un problema de desconfianza y el mensaje que mandan es: no estamos creyendo que estén realmente depurados tus cuerpos policiales; no estamos creyendo en que realmente tengas un plan a mediano plazo de acreditación de que tus policías no están corruptas, no están involucradas con el crimen organizado y están dando resultados; por lo tanto vamos a procurar que tú inviertas en eso y después hablamos de lo demás".

Ellos le están diciendo a México: "Primero invierte en tu capital humano, en tus recursos humanos policiales, en tu estrategia, en lo que realmente depende de ti, en cuanto a la probidad de tus propios agentes del Estado. Ahí sí vamos a invertir y por lo tanto no te vamos a dar todo lo que estás solicitando e inclusive todo lo que la Cámara de Representantes había aprobado".

ENTRE BRUMA Y AMBIGÜEDAD

Durante la entrevista se le pregunta al académico qué tanto afectaría una decisión de tal naturaleza a nuestro país.

"Es un mensaje con dos lecturas. La primera, que hay que entender que, finalmente, es una iniciativa que implica un compromiso de una administración saliente, como la de George W. Bush con el Presidente Calderón. Segundo, por la naturaleza de la coyuntura política electoral de Estados Unidos, no favorece que el Presidente y su cuerpo diplomático, sus cabilderos en el legislativo federal estadounidense logren una mejor negociación, dada la bruma, dada la ambigüedad y dados los compromisos no tan laxos que pueden realmente establecerse con los legisladores, en este caso la Cámara Alta del Congreso estadounidense.

-¿Este podría ser el primer estertor del Plan Mérida?

-A mi juicio significa un golpe más a los propósitos iniciales, que implicaban montos mucho más significativos de respaldo del gobierno federal estadounidense y de su Congreso a un problema que es compartido. El problema de la seguridad nacional del crimen organizado y del narcotráfico, es esencialmente bilateral. El gobierno mexicano pensó que podía tener la expectativa y la certeza de una inversión estadounidense de mayor magnitud, pero la política se atravesó, así como la ineficacia de los negociadores mexicanos y también está cobrando su parte en estos saldos la independencia con la que se maneja el Senado de Estados Unidos.

-¿Hasta que punto pesó el hecho de que varios helicópteros que se le vendieron a México en el pasado, por ejemplo, eran chatarra y se han ido cayendo poco a poco, lo cual se descubrió en nuestro país y se dio a conocer?

-Los legisladores estadounidenses, en particular los demócratas del Senado, están haciendo suyo el descrédito sobre la modernidad, la eficiencia tecnológica sofisticada de la infraestructura del Plan Mérida que se estaba pactando. Están operando la parte de mayor cuestionamiento que era justamente la de la solvencia tecnológica de la infraestructura bélica y logística que se estaba proponiendo. Entonces hacen suyos estos reclamos y cuestionamientos e, insisto, están inclinándose más a que se invierta en recursos humanos, porque era donde veían que estaba la mayor grieta institucional de las policías federales en México.

-¿Están involucrados Plan Mérida y combate a la guerrilla?

-Creo que en este caso no, porque se va a diferenciar la inversión hacia seguridad pública, hacia la Procuraduría General de la República y una parte mucho menor a la Defensa Nacional.