Opinión / Columna
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Ernesto Arrache Hernández
"EL EJERCITO TIENE RAZÓN AL EXIGIR PRECISIONES"
El Sol de Irapuato
6 de marzo de 2010
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"EL EJERCITO TIENE RAZÓN AL EXIGIR PRECISIONES"
Por ERNESTO ARRACHE HERNÁNDEZ
Es curioso que como país tenemos un himno que comienza diciendo "MEXICANOS AL GRITO DE GUERRA" y continúa describiendo y enalteciendo la sangre, los cañones, los soldados, los caballos, las batallas, etc., con un himno bélico como el que tenemos, nuestras actitudes frente a conceptos como patria, paz o libertad, parecieran ser solo enunciados en lugar de conceptos a seguir.
Fue ridículo el hecho de que lo que hoy es la secretaria de la defensa nacional, anteriormente se denominó secretaria de Guerra, imagine usted, el contraste en el que un país como el nuestro pacífico, por que nunca hemos invadido a nadie ni hemos pretendido expandirnos a costa de los vecinos, ni de someterlos para hipotecarlos, como otras naciones han hecho y nuestro país fue una víctima de estos hechos, y que además, todas nuestras guerras, han sido en defensa, precisamente, por que nunca hemos agredido a nadie.
El ejercito en nuestra realidad nacional es el brazo armado del gobierno, su misión es impedir que nuestras fronteras o costas sean mancilladas y además, resguardar la seguridad nacional en caso de guerra civil, rebelión, insurrección o revolución.
La situación actual es tan difícil para el gobierno en turno, que el presidente decidió sacar al ejercito de los cuarteles y lanzarlo a las calles para pacificar, intimidar y de ser posible amedrentar a la delincuencia organizada, su presencia impone respeto, pero también temor, continuar como hasta ahora con esta actitud física y ostensible de patrullar al país, resultará a la larga como quien avienta un boomerang, que después se le regresa al arrojador, con la misma fuerza e intención, con la que fue lanzado.
El poder civil a discreción del presidente, utiliza al ejercito sin que este pueda opinar ni siquiera desobedecer, los militares saben que el gobernante en turno busca aceptación popular y respaldo para sus acciones, para eso usa al ejercito como una herramienta, solo que las acciones que el ejercito realiza por ordenes del ejecutivo, pueden ser desde modestas hasta profundas y desde discretas, hasta francamente espectaculares y el precio político que se paga por estas acciones, se le imputa a la tropa y a sus dirigentes, que son los que físicamente actúan y frecuentemente se olvida, que se vieron precisados a obedecer ordenes presidenciales.
El entendimiento entre milicia y autoridad es siempre deseable, pero también debe ser equitativo, para que la responsabilidad histórica o política corresponda en su justa dimensión y trascendencia, a quien la propuso y la ordenó.
Ha ocurrido que el juicio popular señala al ejercito como el responsable y la autoridad civil se hace la socarrona y deja que este criterio perdure, sin asumir la porción de responsabilidad que le corresponde y deja correr la bola, deslindándose de lo que ayer fue un acuerdo y seguramente también, una orden.
Por otro lado, también puede suceder que el ejercito se limite ha obedecer y si las cosas salen mal, decir; "solo obedecimos ordenes del presidente", o bien, si las cosas resultan bien, insinuar que no fue por el presidente, si no por la eficiencia del ejercito.
En cualquiera de estos casos el ejercito frente a la opinión publica del país y del exterior, está sujeta de alfileres, por que como no se ha reglamentado esta relación poder civil-ejercito, las ordenes se dan igualmente en un sentido o en otro y al no haber criterio definitorio, será la interpretación la que defina las cosas y estas, han llegado a tal grado, que es urgente e inaplazable definir criterios y precisar atribuciones, así como encarar facultades, el ejercito tiene razón en exigir estas precisiones, si no sucede pronto esto, el secretario de la defensa nacional le dirá al presidente cuando este le de ordenes, "por favor formúlemelas por escrito.
¿Usted que opina querido lector?
Saludos a Susy
El autor es Vicepresidente del Instituto Guanajuatense de Estudios y Ciencias Políticas
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