Opinión / Columna
|
Ernesto Arrache Hernández
"AL PRESIDENTE HAY QUE DARLE SU LUGAR"
El Sol de Irapuato
19 de febrero de 2010
|
Por ERNESTO ARRACHE HERNÁNDEZ
¿Recuerda usted a Vicente Fox en campaña para presidente de la republica?, Se refería al Presidente Ernesto Zedillo, diciéndole "CHAPARRITO y ZEDILLITO", se burlaba de la voz aflautada del presidente, y en cambio, insistía en que los presidentes priistas, gozaban de tal numero de facultades, que eran prácticamente emperadores, a los que no se podía frenar, ni reducir, ni mucho menos intimidar; reforzaba la idea de que ya era tiempo de que ese poder irrefrenable y casi absoluto, pasara a la historia, insinuaba así, que si el llegaba al poder, se ocuparía inmediatamente de que estos hechos no volvieran a repetirse, por que el, si era un Demócrata y no permitiría actos autoritarios, como los que ejercía (así lo dijo) el presidente Ernesto Zedillo.
En efecto, en México, primero por los presidentes priistas, las atribuciones de los presidentes de la República son muchas, es jefe de Estado, es Jefe de Gobierno, es Jefe del Ejercito, es Jefe de las Instituciones, es el Jefe de la Política Exterior de nuestro País, es Jefe Único del Poder Ejecutivo, es quien porta la banda presidencial, es el que da el Informe de Gobierno, es el que da el grito libertario el día 15 de septiembre; además, el Presidente propone a los miembros del Poder Judicial y designa a su libre criterio, a prácticamente todo el Gabinete, es decir, los Secretarios de Estado y por supuesto, a los Directivos de las para estatales y el Gabinete ampliado, Se dice que ni siquiera, el presidente de los Estados Unidos, tiene tantas facultades en su persona.
Magnificó Fox tanto esta capacidad, que se le denominaron, las facultades meta constitucionales del Presidente.
Con estos antecedentes parecía que las primeras medidas que el Presidente Fox tomaría, serían las de proponer la reducción de las mismas, para impedir esta fuerza desmedida, por la que, frente a los otros dos poderes, el ejecutivo era el verdadero Poder, el Legislativo el mediano poder y el Judicial el patito feo de los tres Poderes, por que este último, depende de los otros dos para formarse.
¿Sabe usted cuantas y cuales fueron las atribuciones que Fox propuso para rasurar la desmedida fuerza del Ejecutivo que utilizaron los presidentes priistas?, La respuesta es, ninguna, y es que ¿para que iba a quitarse facultades?, que los priistas inventaron y que el disfrutó y utilizó, por eso, simplemente dejó de abordar estos temas, con la esperanza quizá, de que en medio de su verbalismo, el pueblo estuviese distraído de estas cuestiones de fondo y ocupado en frivolidades, como en ese sexenio ocurrió.
Cuando el legislativo le negó después de treinta aceptaciones un viaje a Australia, Fox citó con base en las atribuciones del Presidente a todos los medios de información y en hora culmen de televidentes, se quejó de que estaban obstaculizando al presidente, al negarle el permiso que solicitó para viajar al extranjero.
También se inmiscuyó en la campaña para la presidencia del dos mil seis, basado en sus múltiples atribuciones incluyendo las económicas y financieras, para favorecer al candidato de su partido a la presidencia de la República y como este último resulto el ganador, decidió dejarle este cúmulo de bondades legales y de hecho, a su actual sucesor.
Felipe Calderón Hinojosa tiene tres años en el poder y ni por asomo, ha propuesto la reducción de las facultades de que goza y su propuesta política recientemente presentada al poder legislativo, tampoco señala ningún supuesto referido a la capacidad presidencial, si no regulaciones a otros poderes, que justo es decirlo, algunas de estas son necesarias, pero la mención a la facultad presidencial es solamente para aumentar una mas, de las muchas que el presidente tiene.
Esta propuesta favorece al ejecutivo, por que se refiere a la exigencia de obligar al congreso a que cuando, las propuestas del ejecutivo no sean atendidas por omisión, estas funcionen después de cierto tiempo, para impedir que por lentitud intencional se queden atascadas en el camino.
¿No cree usted que en un régimen presidencial como el nuestro?, que fue imitado del sistema presidencial Norteamericano, ¿ya es tiempo de que ese emperador que es el presidente, deje de serlo?, esto no significa disminuirlo en su rango, sino dejándole lo justo, lo adecuado y lo necesario para que gobierne, pero sin excesos ni desbordes; no perdamos de vista que el presidente norteamericano tiene un poder legislativo mas dinámico que el nuestro y un poder judicial respetable y respetado, tanto, que a Estados Unidos se le conoce como el Gobierno de los Jueces.
Insisto, al presidente hay que darle su lugar, pero así mismo hay que aprender a ponerlo también, en su lugar.
¿Usted que opina querido lector?
Saludos a Susy
El autor es Vicepresidente del Instituto Guanajuatense de Estudios y Ciencias Políticas
Columnas anteriores
Columnas anteriores