Opinión / Columna
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Solamente verdades
Ramón Díaz de León
Solamente VERDADES
El Sol de Irapuato
27 de enero de 2010
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15 de Enero de 2010
Por Ramón Díaz de León Vela
* Esto no es ninguna novedad, cundió el ejemplo Fox...
* También él se adelanto a los tiempos... ¡y al PAN...!
* A medio sexenio ya su campaña estaba en apogeo...
* Aducía que se podía gobernar y hacer proselitismo...
* Torres Graciano no tiene por qué andar preocupado...
El señor licenciado Vicente Fox Quesada puso el ejemplo en los años finales de la última década del siglo pasado. Siendo gobernador de Guanajuato se adelantó a los tiempos electorales y con su actuar proselitista -intenso desde antes de que su sexenio llegara a la mitad-, soslayó las normas, se saltó las trancas, sentó un precedente... ¡e hizo escuela...! Una escuela de la que hoy se percibe han egresado alumnos... ¡muy aventajados...!
Hoy, por lo que está pasando en el ámbito de lo político electoral, vale la pena recordar que al término de la primera mitad del ejercicio constitucional a su cargo, "El Hombre de San Cristóbal", entonces mandatario estatal, empezó a dejar ver que desde mucho tiempo atrás ya estaba germinando en su interior el más grande de sus propósitos políticos. El anhelaba ser abanderado por el Partido Acción Nacional para contender en el proceso electoral presidencial del año 2000 y, triunfador que fuera, convertirse en el primer jefe del Estado Mexicano emanado de una institución diferente al Partido Revolucionario Institucional.
En su afán de lograrlo hizo a un lado el respeto a los tiempos marcados por el calendario electoral vigente en las postrimerías del Siglo XX, y a los preceptos mismos de un partido al que en principio substituyó con "sus amigos". El quería a toda costa sacar al PRI de Los Pinos y no se andaba con chiquitas porque... soñaba con ello.
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El hoy amo y señor del Centro Fox, el carismático aspirante presidencial de aquellos tiempos, se entregó en cuerpo y alma con mucha antelación a la búsqueda de la concreción de su proyecto personal, y a su debido tiempo lo pudo culminar de manera exitosa. Ganó las elecciones a Francisco Labastida Ochoa poniendo un hasta aquí a la hegemonía tricolor que perduró por más de siete décadas, y al mismísimo Cuahutemoc Cárdenas Solórzano, quien estuvo participando en el proceso enarbolando la bandera de un perredismo nacional que teniéndole entonces como candidato, alcanzaba una proyección muy diferente a la que ahora tiene.
Por eso hoy, cuando constato que son muchos los guanajuatenses que se quieren rasgar las vestiduras porque los aspirantes a una candidatura por la por la gubernatura que se jugará -atención- ¡dentro de 31 meses...! ya andan inmersos en plena precampaña con la conciencia plena de que el adelantarse a los tiempos le es indiferente al IFE, concluyo que no hay de qué asombrarse por lo que está sucediendo en el ámbito político. Esto ha pasado en tiempos que se fueron, y seguirá pasando en los tiempos por venir, mientras el organismo rector de los procesos electorales en el país siga dejando hacer y dejando pasar.
¿Qué julio del año 2012 aun está distante...? Tal vez para usted... tal vez para mí. Pero... ¡para los políticos no...! Esto ya no es ninguna novedad.
Buscando en mis archivos personales me he encontrado con que Vicente Fox Quezada, en sus tiempos de gobernador de Guanajuato, me dio una entrevista que recuerdo como si se la hubiera realizado el día de ayer, porque a lo largo de la misma igual me habló de los viajes que realizaba a la sazón en el empeño de promover la inversión extranjera, que de los resultados alcanzados; de su particular concepción futurista del México de un nuevo milenio a dos años y fracción de su llegada; de los términos de su relación con los demás poderes; del Guanajuato de los tiempos pasados y del Guanajuato de sus tiempos, más allá de las cifras y de las estadísticas contenidas en el informe que recién había rendido a los guanajuatenses. ¡Apenas el tercero...!
Sin embargo, lo trascendente en función de lo que hoy está dándose en los terrenos del activismo político electoral, fue que en esa entrevista para DIALOGOS... a fondo que El SOL me publicó -igual que muchas otras- a doble plana en la Sección A de su edición del 14 de septiembre de 1998, entre otros tópicos de particular interés Vicente Fox me habló con desbordado entusiasmo de sus aspiraciones presidenciales. Sin el menor ambaje, y sin tomar en consideración que estaba violentando los tiempos, el ex mandatario mexicano me hizo una amplia relatoría de su ya entonces largo peregrinar por los estados del país... ¡en plan de campaña...! Y esto trascendió nacionalmente... ¡Pero no pasó nada...! El IFE ya dejaba hacer y dejaba pasar.
Y así "don Vincent" siguió montado en sus trece; convencido a muerte de que estaba en la debida sintonía con las aspiraciones de un pueblo mexicano que sigue sin poder verla llegar después de tantos años. "Quiero ser presidente de la República -me decía entonces como hubiera podido decírmelo hoy en día, 12 años después- porque me da tristeza ver a un México marchito... empobrecido... y rezagado" Ya en esos entonces se notaba entregado en cuerpo y alma a la búsqueda de la meta más alta de su vida política. Quería ser el relevo del doctor Ernesto Zedillo Ponce de León.
Ante las circunstancias, había una pregunta obligada. Y la hice: ¿Se puede gobernar -Vicente- y hacer política con la mira de trascender e ir más allá en el campo del servir...?
Con su personalísima forma de expresión oral me respondió, sin mucho meditarlo, con un cuestionamiento: ¿Se puede ir al baño y comer al mismo tiempo...? "¡No...! -asentó respondiendo a su propia interrogante-. ¡No simultáneamente...! -agregó-. Pero sí se puede comer e ir al baño durante el día o durante la semana". Como tratando de darme a entender que todo era cuestión de dar su debido tiempo a cada una de estas dos necesidades fisiológicas y que bajo esta, su visión personal, se podía ser gobernador de Guanajuato y hacer campaña para ser el candidato presidencial del PAN en forma paralela.
Esto deberá tenerlo muy presente el dirigente de Acción Nacional en Guanajuato, Fernando Torres Graciano, quien según esto hoy en día anda bastante preocupado porque José Ángel Córdoba Villalobos, Ricardo Torres Origel, y Miguel Marquez Marquez, se han adelantado a los tiempos, no han observado las normas ni guardado las formas, para dar rienda suelta a sus afanes proselitistas, y -coincidentemente- desde las plataformas de sus cargos públicos en los que de, acuerdo a su visión, tienen que ser muy cuidadosos para no fallar en el cumplimiento de la responsabilidad pública. "Si su prioridad cambia -afirma el dirigente blanquiazul- deben tener la honestidad para separarse del cargo. Sobre todo si su prioridad no es dar resultados en la función que desempeñan por el momento".
Lo importante es que los aspirantes no han sabido o no han querido esperar a la emisión de la convocatoria que estatutariamente debería de ser una especie de banderazo oficial de salida a la contienda preelectoral al interior del partido en el poder en Guanajuato, y en tal virtud el adelanto es tal que lo mismo el aspirante con ángel que el secretario de gobierno en la última etapa del gobierno de Juan Carlos Romero, o el aspirante que se ha venido forjando hace ya un rato largo, están más que destapados como aspirantes a suceder en el cargo a Juan Manuel Oliva en 2012.
Lo mismo se podría decir de Javier Usabiaga Arroyo o del senador Luis Alberto Villarreal, pero -inexplicablemente- el presidente del PAN en el estado se ha concretado a exteriorizar su preocupación por el activismo del secretario de Salud en el gobierno federal, el senador de la República leonés, y el secretario de la Gestión Pública en el gobierno de Juan Manuel Oliva. Vaya usted a saber por qué Fernando Torres Graciano no los ha tomado en consideración dentro de su catálogo de "preocupaciones", porque de que el celayense prominente productor del campo y el senador sanmiguelense la quieren... ¡la quieren...!
¿Ricardo Sheffield Padilla...? ¡No...! En lo particular creo que ya no va a jugar. Hay quien dice que lo han sacado de "la jugada" por andar jugando.
¿Francisco Arroyo Vieyra...? ¿Carlos Navarrete Ruiz...?
Estos dos guanajuatenses senadores de la República son harina de otros dos diferentes costales políticos. También quieren, pero ya habrá oportunidad de escribir en torno a la visión de su particular futuro político, porque por ahora ambos han hecho de la ponderación una doctrina.
Tal vez después de la renovación del Comité Directivo Estatal del PRI, acto que tuvo lugar ayer al medio día; al final de cuentas en el municipio de Guanajuato capital y con la presencia de Beatriz Paredes Rangel, "Panchito" Arroyo tenga algo que decir... y apriete el paso. Porque de que está lejos California... ¡está lejos...!
Correo Electrónico: rdlvela@prodigy.net.mx
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