Comunidad y cultura
La fiesta de la muerte
El Centro Ceremonial Yahualica congregó a 260 representantes de 16 etnias del país, que en un ritual pagano-religioso, mostraron la forma de festejar a los muertos. Foto: El Sol de Hidalgo
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Organización Editorial Mexicana
28 de octubre de 2009
Rubicel Perales / El Sol de Hidalgo
Yahualica, Hidalgo.- Uno de los principales espacios prehispánicos de la Huasteca Hidalguense, el Centro Ceremonial Comunitario de Yahualica, fue el escenario principal donde representantes de 16 grupos indígenas de 8 estados del país celebraron un ritual pagano-religioso de la forma como festejan a sus muertos.
En cuadrado dentro del Tercer Encuentro de Rituales de Vida y Muerte: Procesión de los Espíritus, el evento reunió a grupos de mayas, tzotziles, nahuas, otomíes, hñähñus, purépechas, triquis, mazatecos, mazahuas, chichimecas, jonas, tepehuas, chatinos, chontales, pames, tenek, popolucas y totonacos en torno a una cosmogonía de colores multiformes.
Las sedes del encuentro Rituales de Vida y Muerte. Procesión de Espíritus son: Yahualica, Hidalgo, 26 y 27 de octubre, y Cieneguilla, Tierra Blanca, Guanajuato, 28 y 29 de octubre.
En el Centro Ceremonial Prehispánico, resaltaron las danzas autóctonas en torno a un ritual donde los espíritus de los muertos, envueltos en humaredas de sahumerio y copal, eran esperados con una enorme ofrenda llena de tamales, zacahuiles, aguardiente, tabaco, frutas de temporada y otros productos de las zonas indígenas participantes.
Desde la cabecera municipal de Yahualica, ubicada en una de las partes más altas de la Huasteca Hidalguense, un camino de pétalos de flores indicaba el trayecto hasta el Centro Ceremonial, adonde llegaron los grupos indígenas participantes y cientos de personas, ataviados con collares y coronas de cempasúchil, manos de león y sempiternas.
Antes, la titular del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo, Lourdes Parga Mateos, a nombre del gobernador Miguel Osorio, dio la bienvenida a los grupos étnicos provenientes de Chiapas, Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí y los anfitriones de nuestra entidad.
El citado encuentro congregó a 260 representantes de la tradición de muertos, en un intercambio de experiencias culturales sobre la concepción, formas y expresiones artísticas vinculadas con la muerte, que, como en el caso de la Huasteca Hidalguense y Sierra Alta de Hidalgo, es a través de los festejos del Xantolo.
Dividido en tres líneas temáticas, el Tercer Encuentro de Rituales de Vida y Muerte: Procesión de los Espíritus se desarrolló de la siguiente manera:
Mesa de la Abundancia, espacio donde los portadores de la tradición compartieron sus altares y ofrendas, símbolos, representaciones, así como sus espacios y lenguajes en torno a sus difuntos.
Encuentro de Rituales, donde el pensamiento ancestral, su vigencia y continuidad es resguardada en las expresiones más íntimas y simbólicas, y donde se conjugaron danza, música, cantos, poesía, alabanzas y representaciones escénicas de carácter sagrado que, en este encuentro, llenaron el universo de vida y energía.
Finalmente, la Procesión de los Espíritus, camino que las almas recorren para alcanzar la pureza y la perfección. En este encuentro, los portadores de la tradición, guiados por las flores, dirigieron sus pasos hacia el osario y los calvarios de ánimas, que son la morada de los recuerdos y el sostén de la identidad cultural indígena.
Yahualica, Hidalgo.- Uno de los principales espacios prehispánicos de la Huasteca Hidalguense, el Centro Ceremonial Comunitario de Yahualica, fue el escenario principal donde representantes de 16 grupos indígenas de 8 estados del país celebraron un ritual pagano-religioso de la forma como festejan a sus muertos.
En cuadrado dentro del Tercer Encuentro de Rituales de Vida y Muerte: Procesión de los Espíritus, el evento reunió a grupos de mayas, tzotziles, nahuas, otomíes, hñähñus, purépechas, triquis, mazatecos, mazahuas, chichimecas, jonas, tepehuas, chatinos, chontales, pames, tenek, popolucas y totonacos en torno a una cosmogonía de colores multiformes.
Las sedes del encuentro Rituales de Vida y Muerte. Procesión de Espíritus son: Yahualica, Hidalgo, 26 y 27 de octubre, y Cieneguilla, Tierra Blanca, Guanajuato, 28 y 29 de octubre.
En el Centro Ceremonial Prehispánico, resaltaron las danzas autóctonas en torno a un ritual donde los espíritus de los muertos, envueltos en humaredas de sahumerio y copal, eran esperados con una enorme ofrenda llena de tamales, zacahuiles, aguardiente, tabaco, frutas de temporada y otros productos de las zonas indígenas participantes.
Desde la cabecera municipal de Yahualica, ubicada en una de las partes más altas de la Huasteca Hidalguense, un camino de pétalos de flores indicaba el trayecto hasta el Centro Ceremonial, adonde llegaron los grupos indígenas participantes y cientos de personas, ataviados con collares y coronas de cempasúchil, manos de león y sempiternas.
Antes, la titular del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo, Lourdes Parga Mateos, a nombre del gobernador Miguel Osorio, dio la bienvenida a los grupos étnicos provenientes de Chiapas, Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí y los anfitriones de nuestra entidad.
El citado encuentro congregó a 260 representantes de la tradición de muertos, en un intercambio de experiencias culturales sobre la concepción, formas y expresiones artísticas vinculadas con la muerte, que, como en el caso de la Huasteca Hidalguense y Sierra Alta de Hidalgo, es a través de los festejos del Xantolo.
Dividido en tres líneas temáticas, el Tercer Encuentro de Rituales de Vida y Muerte: Procesión de los Espíritus se desarrolló de la siguiente manera:
Mesa de la Abundancia, espacio donde los portadores de la tradición compartieron sus altares y ofrendas, símbolos, representaciones, así como sus espacios y lenguajes en torno a sus difuntos.
Encuentro de Rituales, donde el pensamiento ancestral, su vigencia y continuidad es resguardada en las expresiones más íntimas y simbólicas, y donde se conjugaron danza, música, cantos, poesía, alabanzas y representaciones escénicas de carácter sagrado que, en este encuentro, llenaron el universo de vida y energía.
Finalmente, la Procesión de los Espíritus, camino que las almas recorren para alcanzar la pureza y la perfección. En este encuentro, los portadores de la tradición, guiados por las flores, dirigieron sus pasos hacia el osario y los calvarios de ánimas, que son la morada de los recuerdos y el sostén de la identidad cultural indígena.