Opinión / Columna
 
Historias Extraordinarias 
Edmundo Domínguez Aragonés 
Miguel Servet
El Sol de México
23 de agosto de 2009

  * Primero en descubrir la circulación sanguínea

* Fue quemado vivo

El día anterior a la sentencia estuvo lloviendo durante todo el día. La leña estaba húmeda y tardó más de dos horas en quemarse, ante el horror de los asistentes.

Servet fue quemado vivo la mañana del 27 de octubre de 1553.

* Hijo de un hijodalgo

Su nombre auténtico es Miguel Serveto y Conesa, alias "Reves", y se le nombra también Miguel de Villanueva, Michel de Villeneuve o en latín Michael Servetus. El de Villeneuve lo utilizó mientras mantenía en Francia una falsa identidad que hacía alusión a su localidad natal, Villanueva de Sigena, Huesca, España, donde nació el 29 de septiembre de 1511.

Hijo de Antón Serveto, noble infanzón, o sea un hijodalgo o hijadalgo que en sus heredamientos tenía potestad y señorío limitados, y era notario del monasterio de Sigena, y de Catalina Conesa, que por línea materna descendía de la estirpe de los Zaporta, cosacos de Ucrania.

Tenía dos hermanos menores: Pedro, quien continuó con la Notaría paterna, y Juan, que fue ordenado sacerdote.

Era una familia culta y en ese ambiente sus dotes sobresalientes le facilitaron la lectura de los clásicos, escribir textos propios y aprender latín, griego y hebreo.

* Pupilo de fray Juan de Quintana

De Quintana habría de llegar a ser confesor del rey Carlos I, luego emperador Carlos V y, en el entretanto, a los 13 años de edad, Servet abandonó su población de origen para ampliar sus estudios primero en Lérida y ahí es aceptado como pupilo por fray Juan de Quintana, y a los 17 años se matricula en la Universidad de Toulouse para estudiar Derecho.

En la universidad entra por vez primera en contacto con los círculos próximos a la Reforma y lee la Biblia no expurgada.

La reforma luterana estaba recién iniciada y "los estudiantes preferíamos los estudios bíblicos a los jurídicos", escribió en alguna de sus obras.

En esas, De Quintana lo saca de Toulouse y juntos viajan por Italia y Alemania, como parte del séquito imperial, y presencia la coronación de Carlos V como emperador de Bolonia en 1530.

* Primera obra teológica

Abandona a su mentor e inicia un viaje por varias ciudades de Centroeuropa afines al naciente protestantismo y establece una relación con algunos líderes reformadores: Ecolampadio de Basilea y más tarde en Estrasburgo se relaciona con Bucer.

Sus relaciones con ellos tornan ser difíciles y polémicas, y viaja a Hagenau, ciudad alsaciana entonces perteneciente al Sacro Imperio Romano Germánico y se dedica a escribir "Los errores de la Trinidad", que publica en 1531.

* Primer escándalo

La obra produce un gran escándalo entre los reformadores alemanes y es prohibida en Estrasburgo, Basiela y Barcelona, y tampoco fue aceptada en su patria, ya que Servet tuvo lo osadía de enviar una copia al obispo de Zaragoza, quien de inmediato solicitó la intervención de la Inquisición.

* La fuga a Lyon

Para evitar la persecución de la Inquisición española se traslada a Lyon con una nueva identidad, Michel de Villeneuve, originario de Tudela de Navarra y se emplea en una imprenta, primero, como corrector de pruebas: "Que es primer puesto en el escalafón y al poco me encargan la publicación y anotación de la 'Geografía' de Claudio Ptolomeo", lo que llevó a cabo "dando pruebas de su gran erudición", con "tanto acierto que aún sigue consultándose", reconocen actualmente los astrónomos.

"En Lyon pasé la etapa más feliz de mi vida y conocí al médico Symphorien Champier, quien me animó estudiar medicina y me fui a París".

* Estudia medicina

En 1537 se matricula en la Universidad de París para estudiar medicina y lo hace junto a los grandes médicos de la época, y poco después está enseñando matemáticas y medicina en la misma universidad.

Sin embargo, pronto se encuentra en dificultades tras dictar un curso de astrología en el que defiende la influencia de las estrellas en los eventos futuros y que se nombra "astrología judiciaria", lo cual junto con un opúsculo en el que describe el uso de jarabes para administrar los remedios de la época, lo enfrenta con la comunidad universitaria.

* Descubre la circulación pulmonar

Obligado a abandonar París y sus tareas, reside en diversas localidades de Francia, hasta que en Lyon se encuentra con el arzobispo de Vienne, o Viena del Delfinado, Pedro Paulmier, al que había conocido previamente en París y entra a su servicio como su médico personal en 1541.

En Viena se dedica a proseguir sus estudios y publicaciones, y prepara en secreto "la que será su obra cumbre": "Restitución del cristianismo".

Es en el Libro V de la "Restitución del cristianismo" donde hace la exposición, por vez primera en el Occidente cristiano, de la función de la circulación pulmonar o menor y describe con precisión la conversión de sangre venosa en arterial, así como los movimientos de sístole y diástole de las válvulas del corazón humano.

Según Servet: "La sangre transmitida por la arteria pulmonar a la vena pulmonar por un paso prolongado a través de los pulmones, en cuyo curso se torna de color rojo y se libera de los vapores fuliginosos por el acto de la aspiración".

El sabio y teólogo sostiene: "El alma es una emanación de la Divinidad y tiene como sede la sangre. Gracias a la sangre, el alma puede estar diseminada por todo el cuerpo, pudiendo asumir así el hombre su condición divina.

"El alma está confortablemente instalada en la sangre y de ahí mi interés por averiguar cómo transita el líquido vital por el cuerpo humano".

Para Servet no había diferencia entre la teología y la fisiología, "ya que todo obedece a un mismo designio divino".

Antes de Servet, la circulación de la sangre fue descubierta y publicada por vez primera por Avicena, o Ibn Nafis, o Abo-Alí Hussein, el más ilustre de los médicos árabes, llamado "Príncipe de los Médicos", en su obra "Canon de medicina", cuyo original árabe fue publicado en Roma en 1593 y que no conoció Servet.

El descubrimiento de Servet, por haber sido condenado por las fracciones cristianas de la época, permaneció en la oscuridad hasta las disecciones que en ratones llevó a cabo el inglés William Harvey en 1616.

* Relación entre Servet y Calvino

Servet envía su obra a Juan Calvino, a quien había conocido en París cuando ambos eran jóvenes y habían establecido una frágil relación amistosa.

En respuesta, Calvino le envía su libro "Institución de la religión cristiana", publicado en 1536, un año después del de Servet, y éste lo lee y hace anotaciones muy críticas en los márgenes del libro, devolviéndole la copia corregida.

Tal "audacia" desagrada enormemente al reformador, avisándole a Servet que "si pone usted pie en Ginebra, no saldrá vivo de ella".

Su nombre es Juan Cauvin y se le conoce como Juan Calvino, y fue el más importante de los reformadores protestantes después de Martín Lutero. Llegó a tener un enorme poder político en Ginebra y durante 14 años no hubo autoridad por encima de la suya.

El historiador Will Durant comenta: "La suya no fue una dictadura de derecho o fuerza, sino de voluntad y carácter. Fue tan severo como cualquier Papa en rechazar el individualismo de las creencias".

En esas, "Restitución del cristianismo" es publicado anónimamente a principios de 1553, de nuevo con gran escándalo y un calvinista de Ginebra escribe a un amigo católico revelándole que el autor del libro "es el hereje Miguel Servet, oculto bajo la falsa identidad de Villeneuve".

En realidad es Calvino quien está detrás de la denuncia, ya que había tenido acceso al texto por habérselo enviado el mismo Servet.

La Inquisición de Lyon recibe parte de la correspondencia intercambiada entre ellos, tras lo cual Servet es detenido, interrogado y encarcelado en Vienne.

El 17 de abril logra evadirse y el 17 de junio es sentenciado a muerte "in abstentia", siendo quemado en efigie.

Sin embargo, el 13 de agosto es reconocido en la iglesia donde predicaba Calvino, en la ciudad fronteriza de Ginebra, donde "la palabra de Calvino es la ley", se le detiene y se le juzga por hereje.

Calvino lo maltrató con crueldad en la cárcel y durante el juicio sostuvo un debate con Servet, quien aceptó modificar sus opiniones si Calvino lo convencía con argumentos bíblicos, algo que éste no logró hacer.

Concluido el proceso, Servet fue condenado a ser quemado vivo en la hoguera.

Durant comenta: "Fue el único disidente religioso al que los católicos quemaron en efigie y los protestantes en persona".

* Lo que dice la sentencia

La sentencia dictada en su contra por el Pequeño Consejo de Ginebra dice:

"Contra Miguel Servet, del reino de Aragón, en España. Porque su libro llama a la Trinidad demonio y monstruo de tres cabezas; porque contraría a las Escrituras decir que Jesús Cristo es un hijo de David; y por decir que el bautismo de los pequeños infantes es una obra de la brujería, y por muchos otros puntos y artículos y execrables blasfemias con las que el libro está así dirigido contra Dios y la sagrada doctrina evangélica, para seducir y defraudar a los pobres ignorantes.

"Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo".

* Adalid de la tolerancia y la libertad

Al final de su obra "De la justicia del reino de Dios" está el texto por el cual Servet es considerado como adalid de la tolerancia y la libertad de conciencia: "Ni con estos ni con aquellos estoy de acuerdo en todos los puntos, ni tampoco en desacuerdo. Me parece que todos tienen parte de verdad y parte de error, y que cada uno ve el error del otro, mas nadie el suyo.

"Fácil sería decidir todas las cuestiones si a todos les estuviera permitido hablar pacíficamente en la Iglesia contendiendo en deseo de profetizar",

* Mártir de la libertad de pensamiento

En opinión de los historiadores y biógrafos de Servet: "Se distingue como mártir de la libertad de pensamiento y de expresión de las ideas, cualesquiera que ésta fuesen, en abierto desafío a cualquiera que quisiese coartarlas.

Las Iglesias Unitarias consideran a Servert su pionero y primer mártir.

Aunque Calvino eliminó a su rival directo, perdió autoridad moral.

La injustificable ejecución de Servet escandalizó a los pensadores de toda Europa y "brindó un poderoso argumento a los defensores de los derechos civiles, quienes se oponían a que se matara a las personas por razones de fe. A partir de ese momento lucharon con más determinación a favor de la libertad de culto.

"Fue el punto de inflexión en la ideología y mentalidad dominantes del siglo IV e históricamente hablando, Servet murió para que la libertad de conciencia se convirtiera en un derecho civil de la sociedad moderna", escribe José Barón en su biografía de Servet, publicada en 1988.
 
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