Opinión
Bitácora municipal
Enrique Chávez Estudillo
Bitácora municipal

El Sol de Puebla
5 de junio de 2008

Campañas de linchamiento

Enrique Chávez Estudillo*

Una de las "leyes no escritas" del sistema político mexicano es que cada gobierno federal, estatal o municipal saliente enfrenta una campaña de linchamiento mediático, social y, en ocasiones, hasta de persecución legal, que en ocasiones refleja el rencor entre los diversos grupos de un mismo partido o que, en otras, es una consecuencia de la alternancia en el poder, que conlleva a administraciones de distintos colores.

Las campañas de linchamiento contra los gobiernos pasados siempre siguen la misma vía: filtrar a los medios de información documentos con supuestas anomalías, lanzar declaraciones culpando a la gestión anterior del lento arranque de la administración entrante y acusándola de los problemas (nuevos o ancestrales) de la ciudad, estado o país.

Por esto, no es de extrañarse la vigente y cada vez más desaforada campaña de linchamiento mediático y político contra quienes tuvimos el orgullo de servir a la ciudad durante la gestión que digna y atinadamente encabezó el doctor Enrique Doger Guerrero y que, de acuerdo a encuestas serias, concluyó con la aprobación mayoritaria de los más importantes: los ciudadanos, los vecinos de Puebla, quienes constataron el trabajo diario y los resultados a favor del municipio.

Es claro que la campaña persigue fines políticos y mediáticos, no jurídicos, porque se basa en la calumnia, en la mentira, en la acusación infundada lanzada en los diarios, en lugar de denuncias formales puestas en las vías legalmente establecidas, con las supuestas pruebas de lo que se está diciendo.

Y aunque algunos promotores de la campaña nieguen que se trata de eso, de una campaña de linchamiento mediático y social, ellos mismos lo confirman al entonar a una sola voz las acusaciones contra quienes pretenden desaparecer del entorno político por temor, ya que el tamaño de esta andanada de ataques es el mismo del miedo que le tienen a quien intentan destruir.

Nadie en su sano juicio aceptaría que es "casual" que un mismo día media docena de "columnistas" usan sus espacios de opinión, para emitir iguales descalificaciones y juicios sumarios contra la administración municipal anterior, sin bases legales, técnicas o financieras para ello.

Tampoco es casualidad u objetividad periodística la permanente andanada de ataques que ciertos medios - pocos en cantidad y nulos en calidad y en influencia social- han emitido hacia Enrique Doger Guerrero desde hace algunos meses, haciendo suyas y hasta maximizando las naturales, pero hasta ahora injustificadas críticas y acusaciones que representantes del PAN, PRD y hasta de los sectores más retardatarios del PRI le formulan a quien saben que cuenta con un capital político importante, con aceptación entre los ciudadanos y, en consecuencia, lo ven como un peligro para sus ambiciones futuristas.

Lo que un sistema democrático y realmente apegado al Estado de Derecho requiere es que se demuestren las acusaciones que se hagan, que se presenten las denuncias en los órganos respectivos, que las autoridades competentes realicen las indagaciones y, en su caso, apliquen la ley a cualquiera que haya incurrido en anomalías, siempre basándose en pruebas, en documentos y no en preferencias o filias y fobias políticas o individuales.

Por el contrario, las campañas negras y las guerras sucias solamente generan escándalo y encubren los verdaderos problemas de nuestra entidad, como la marginación, pobreza, corrupción y la escasa calidad en la educación y salud, que todos los días padecemos los poblanos.



*Presidente de la Comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

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