Opinión / Columna
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Manuel Guzmán Pérez
Conozcamos los principios de un buen liderazgo
El Sol de Puebla
6 de noviembre de 2009
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ANTE EL FRACASO DE NUESTROS LÍDERES POLÍTICOS
2º LIBRO DE SAMUEL 5:1-2 "Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón y hablaron, diciendo: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos. Y aun antes de ahora, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvías a traer. Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel".
Con mucha tristeza, en días pasados, vimos como se juega por intereses de grupos, el destino de nuestra nación. Vimos a diputados pactados con el pueblo de Dios, romper su pacto e incrementar las cargas impositivas sobre un pueblo abrumado por la crisis económica no prevista por quien nos dirige, vimos a líderes sin conocimiento, buscar su propio provecho y lanzar el desprestigio y costo político de sus acuerdos en lo oscurito al partido de enfrente, actuando todos contra el pueblo que los eligió y haciendo pasar la carga económica de sus despilfarros a los contribuyentes cautivos y a los pobres, que tendremos que pagar el costo de una pésima administración pública y un liderazgo que no conoce los principios de Dios, para ejercer el poder que se les dio, y dar el bien a su pueblo.
En la escritura que leemos arriba, Dios revela sus principios para que los hombres que le quieren agradar, ejerzan un buen liderazgo. El pueblo de Israel, como ahora nuestro México, requería de un buen líder para obtener las victorias que consolidarían un reinado fuerte para el pueblo israelita y David, resultó ser el hombre escogido por Dios para gobernar.
PRIMER PRINCIPIO.- Al verdadero líder lo escoge Dios, no el hombre.- Dios quiere levantar a jóvenes que brinden todo su ser al Creador y se transformen como David en héroes de su pueblo de estos tiempos, porque Él ve que ellos tienen un corazón entregado a Jesucristo y Él ama especialmente a los que le aman y le son fieles. En estas escrituras, vemos como un joven pastor de ovejas, debido a su buen corazón (como el de Dios) es levantado y establecido para apacentar las ovejas del Señor en su tiempo y para ser príncipe del pueblo de Dios, llevándolo, de inmediato al desafío, de dirigir a los jóvenes de su pueblo, para ser verdaderos héroes y tomar en cruenta batalla, la ciudad de Dios, Jerusalén.
Porque Dios quiere levantar a jóvenes llenos de Jesucristo, que como David a sus escasos treinta años, sean ungidos como líderes del pueblo y no se adapten a la corrupción existente, sino libren las grandes batallas que Dios quiere que emprendan, para darles grandes victorias y la tierra prometida.
SEGUNDO PRINCIPIO.- El principio de la unidad de propósito.- Deben venir en unidad, todas las partes que integran un cuerpo en torno al líder escogido.- V 1 a "Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón". El pueblo de Israel -como el de México- estaba dividido en el Reinado de Judá y el Reinado de Israel, pero el Líder David unificaba con su personalidad a los dos reinos. Este principio del Liderazgo, consiste que haya una aceptación general del pueblo en una persona, que los haga converger o unirse. Que les dé unidad de propósito. A Dios le agrada que su pueblo este unánime (de un solo ánimo) y que permanezcan juntos, porque la unidad obliga a tener lealtad al líder.
2º LIBRO DE SAMUEL 5:3 "Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrón delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel"
Dios quiere que los jóvenes líderes, sean leales al líder que los dirige. Sólo en unidad, puede Dios levantar un país fuerte y poderoso. Los líderes jóvenes, deben reconocer a su líder, como el hombre que les ha puesto Dios, para que los apaciente y los dirija y si hacen pactos, deben cumplirlos para tener credibilidad.
TERCER PRINCIPIO.- El principio de la experiencia demostrada.- El líder debe tener experiencia e ir adelante en las batallas y vencer en ellas.- El líder debe provenir de entre una familia común. (Extraído del pueblo) V 1 "hueso tuyo y carne tuya somos" Saliste de entre nosotros, eres nuestro.
Debe ser probado y aprobado en anteriores batallas. V 2 "Y aún antes de ahora, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvías a traer" David antes de ser elegido líder del pueblo, venció al gigante Goliat y a grandes ejércitos. El valiente David condujo a sus tropas en batalla contra los enemigos de Israel. La "prueba" en la dimensión humana es tan vital como la del combate y debe ser pasada antes por un verdadero líder. La maldición de nuestro país, es que se escogen los líderes a sí mismos o se levantan por medio de compromisos y compadrazgos inconfesables. Jóvenes inexpertos y mujeres feministas toman el poder y destruyen todo lo construido, poniendo al país, por su falta de sabiduría, en peligro de una convulsión social.
CUARTO PRINCIPIO.- El principio del llamamiento reconocido.- El pueblo debe saber que su líder fue llamado por Dios y que Dios está con él. El pueblo de Israel, sabía que David había sido escogido y llamado por Dios. V 2 c "Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel". Dios no busca meritos en los hombres que han de dirigir a su pueblo, "no por obras, para que nadie se gloriara". Dios busca corazones nobles que le busquen y deseen tener una relación amorosa con Él. Él derrama su gracia sobre los que le agradan "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca, Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (Romanos 9:15-16)
2º LIBRO DE SAMUEL 5:12 "Y David iba adelantando y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con él".
Por este principio, la izquierda, no ha podido llegar al poder. Sus líderes aunque tienen buenas intenciones, no reconocen el señorío de Dios en cuanto al otorgamiento del poder y su visión, es querer gobernar sin Dios atacando las bases sólidas de los principios morales que aún conserva el pueblo mexicano.
QUINTO PRINCIPIO.- El principio de las victorias en Dios. Dios no ha perdido una sola batalla. En Cristo, el líder es más que victorioso.
David después de ser coronado, marcha con sus hombres a tomar la fastuosa fortaleza de Sión. "Entonces marchó el rey con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás acá, pues aún los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir: David no puede entrar acá). Pero David tomó la fortaleza de Sión, la cual es la ciudad de David.... Y David moró en la fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia adentro"
La ayuda de Dios a los líderes de su pueblo será perenne. Dios es siempre fiel. Como lo fue con Miguel Hidalgo, con Benito Juárez y con los líderes del Constituyente del 17, Él nos dará a líderes conforme a su corazón, que sigan los principios de Dios, para la transformación del México actual.
e-mail manuelguzman59 hotmail.com
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