|
Opinión
![]() J. E. Parker Salomón
Dolor y vergüenza nacional
El Sol de Puebla
29 de febrero de 2008
J.E. Parker Salomón
Dolor, tristeza, horror y vergüenza, es así escrito con mayúsculas como debemos expresar los sentimientos que deben cubrirnos a los mexicanos, por los tiempos en que estamos viviendo. Pero no sólo a los mexicanos, sino en realidad deberían ser estas expresiones para toda la especie llamada "humana", Si bien es verdad que todos los organismos, micros y macros contienen en la esencia de suyo una lucha permanente por sobrevivir. Está comprobado científicamente y dialécticamente, inclusive, atrevidamente diríamos que el mismo Charles Darwin, lo manifiesta como la selección natural, de ahí podemos afirmar que la misma naturaleza es una "asesina silenciosa", que en el nacimiento de cada ser se practica un ensayo buscando un prototipo que se adapte mejor cada día que pasa a la naturaleza que lo rodea. Esto escrito, lo podríamos considerar un discurso sin sentido ante la realidad que nos rodea. Justificar que el hombre primitivo fuera un antropófago por necesidad, se puede discutir desde dos ángulos. El primero sería el hambre permanente que le obligaba a deambular de un lugar a otro sobre la "idílica" faz de nuestro planeta, tierra sin problemas de contaminación en ese estadio de desarrollo, pero en la permanente busca del alimento diario, y así sobrevivir. La capacidad, en la existencia de nuestro primitivo congénere aún no le permitía filosofar acerca de su origen, y menos aún de su destino. La preocupación filosófica de preguntarnos ¿de dónde vengo, quién soy y dónde voy? se la debemos a los grandes pensadores griegos. El segundo aspecto que pudiera pretender "justificar" el canibalismo. Después del hambre, sería la seguridad personal, y la buscada garantía. No hay cárceles, y no hay suficiente alimento para mantener vivo a un prisionero, por lo tanto valía más la pena eliminarlo de una vez por todas, y al mismo tiempo tener un poco más de alimento. Los argumentos expuestos contienen su propia ética más que valedera para su tiempo. Pero ahora cuando la humanidad supuestamente ha evolucionado hacia niveles, o estratos más elevados de conciencia individual y social recorremos las páginas de la historia y encontramos que sólo la ciencia y el derecho han logrado superar "ese instinto" de destrucción de el hombre por el hombre. Lamentablemente la ciencia ha sido corrompida, no ella por sí misma, sino por que sus nobles objetivos se han desvirtuado, como ha sido en la guerra atómica y en las guerras bacteriológicas, como lo fue en la Primera Guerra Mundial, cuando se utilizaron gases mortales, y que en el presente representan una de las más graves amenazas futuras en contra de la humanidad. "Si bien es verdad que debemos pensar que podemos superar las situaciones adversas hablando de progreso. Esta idea se puede definir como la idea según la cual el curso de las cosas, y en particular de la civilización, tuvo desde el principio un aumento gradual de bienestar o felicidad, un mejoramiento del individuo y de la humanidad, un movimiento hacia un objetivo deseable. Por tanto no es suficiente la idea del universo en perpetuo flujo para construir la idea de progreso; se requiere también una finalidad, un objetivo último del movimiento, en relación con cuya consolidación en la historia se mide el progreso". Sólo que la historia ataca también sólidamente el aspecto utópico que ha veces tiene la idea del progreso. No sólo las guerras mundiales crean escenas de barbarismo, también los enfrentamientos religiosos o étnicos. Por ejemplo la llamada "Noche de San Bartolomé", que tuvo como epílogo la matanza de protestantes franceses ejecutada en París por orden de Carlos IX, la noche del 23 al 24 de agosto de 1572. Así como los pogrom puestos en práctica (asesinatos en Rusia) periódicamente en contra de colonias judías. El exterminio también de seis millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, ordenados por Adolfo Hitler. En 1942, la batalla de Stalingrado, se contaron por millones las pérdidas de vidas humanas de soviéticos y alemanes, en la batalla que marcó el principio de la derrota alemana. El estallido de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, con un saldo de 70,000 víctimas, y en Hiroshima, 140,000, respectivamente todas en agosto de 1945. En la última guerra de los Estados Unidos en contra de Irak, también se cuentan por miles las víctimas de esta conflagración, sobre todo de niños y civiles iraquíes. Después de proclamado por el presidente George W. Bush, el fin de la guerra han muerto más soldados norteamericanos y civiles que durante la guerra. La violencia mundial deja, día a día, innumerables muertos ya sea por actos terroristas o por el aumento de la criminalidad. En México diariamente se publican noticias sobre crímenes entre los mismos narcotraficantes, inclusive entre los policías. Lo más aterrador han sido los secuestros, que ya no se dan sólo en contra de los millonarios, sino también lo padecen las amas de casa o trabajadores común y comentes. Y lo que más ha ofendido a los mexicanos son las llamadas "MUERTAS DE JUÁREZ". Estas muertes de humildes mujeres, en su mayoría costureras de maquiladoras, no sólo han sido violadas, sino que también han sido torturadas antes de ser asesinadas. La cantidad de muertes en este sector de trabajadoras, ha dejado un saldo mayor que una guerra civil. Nuestra pregunta es:¿cuántos asesinatos más se presentaran en ciudad Juárez, antes de ser resueltos? Bastará con el rechazo nacional y demanda a las autoridades para que actúen de manera efectiva protegiendo a las mujeres que tienen la necesidad de abandonar sus hogares en busca del sustento diario de su familia. Esto también se puede agregar al sector masculino que no esta a salvo de la delincuencia. Consideramos que estas líneas son sólo un espacio sin más eco que el que usted le de en su lectura, invitándolo a unirse a la protesta nacional sobre la falta de seguridad en todos los sectores. No podemos negar que en otras partes de nuestro país, como lo es en el Estado de México las mujeres principalmente son víctimas de violaciones y posteriormente asesinadas. La guerra al narcotráfico va dejando su de vicio y muerte, con la intervención del ejército ya no sabemos si es una auténtica lucha en contra del narcotráfico o ya nos encontramos en una GUERRA CIVIL disfrazada. El gobierno del presidente Calderón ha prometido que pronto retirará al ejército de las calles y la policía tendrá que capacitarse más en la lucha contra el crimen, los civiles nos preguntamos ¿si el ejército no ha podido vencer a los narcotraficantes, qué le espera a la policía en la cual se han encontrado muchos elementos que han caído en la corrupción? Columnas anteriores
|
Columnas
Cartones
|