Opinión / Columna
 
Ignacio Ramírez Sánchez 
Volver a empezar
El Sol de Puebla
9 de diciembre de 2009

  Este año que ya casi termina, fue para la mayoría como una enorme montaña de obstáculos, situaciones difíciles, amargura y llanto; y a pesar de todo eso, nos compartió grandes satisfacciones, muchos momentos donde brilló el Sol de la alegría; y lo más importante es que seguimos con vida, luchando junto con nuestras familias por volver a empezar, donde nuevamente tendremos que iniciar el camino en busca de la cumbre.

La vida mucho se parece a la más alta montaña, donde a la distancia nos parece imposible escalarla; pero conforme comenzamos a dar los primeros pasos, sentimos que cada vez es más cercana la cima, y que pronto podremos conquistarla.

Ciertamente, este año del 2009 que ya casi termina, ha sido marcadamente difícil, muy escarpado, notoriamente austero y lleno de retos, donde desgraciadamente mucha gente a la que conocíamos, vencidos por el cansancio o agobiados por la desesperación, decidieron dejarse caer agredidos por el sufrimiento, y fueron rodando por la ladera de la desilusión, donde se rompieron todos sus anhelos y ensueños.

Otros vencidos por el cansancio, comenzaron a llorar, a maldecir, a renunciar a seguir escalando la montaña que prometía darles el sabor de la dulce miel que tiene el triunfo, a colocarles en sus frentes la corona de laurel que conquistan los que no se arredran, ante la furia de una tormenta repentina de atemorizantes relámpagos de dificultades.

VOLVER A EMPEZAR es, perder todo, menos la vida, y retomar aliento, fijando nuevamente el horizonte que queremos alcanzar; es partir de cero en el baúl de nuestra riqueza espiritual, y comenzar a escarbar en el desierto de nuestras potencialidades, para acumular un enorme tesoro de talentos y virtudes.

VOLVER A EMPEZAR es, esperar recuperarnos de alguna enfermedad o dolencia que nos aqueja, y que hoy puede tenernos crucificados en un duro madero de desesperación; ofrecer a Dios que nos dio la vida, la momentánea soledad y llanto que son como oraciones que expían nuestras culpas.

En ningún momento doblegarnos, tener la firme esperanza de que si nuestro Creador que es quien nos dio la vida, seguramente nos mandará el alivio al considerar que aún tenemos alguna misión importante que cumplir con nuestros semejantes.

Que nuestra enfermedad nos sirva como un alto en el camino, para recapitular en todo lo que hayamos hecho y lo que aún nos quede pendiente de realizar.

Desde estas líneas enviamos un afectuoso saludo a doña Ángeles Montesinos Bolaños, quien desde hace ya algunas semanas se encuentra internada en el Hospital Regional de "San José" del IMSS en Puebla, aquejada por algunos quebrantos en su salud.

VOLVER A EMPEZAR, es aprovechar la oportunidad que la vida nos presenta, donde aún enfermos, como padres o madres, podamos decirles a cada uno de nuestros hijos cuánto los amamos; y que ellos aún dentro de su aflicción puedan retomar el compromiso para que con su ejemplo, puedan conducir a su grey amada, que son sus familias, por caminos rectos de amor, de respeto y comprensión, que es lo que amalgama al mundo en armonía.

VOLVER A EMPEZAR todos y cada uno de nosotros, sin ver los obstáculos que tenemos enfrente; disfrutar los sinuosos caminos y veredas que ya recorrimos, para sentir el gozo del punto donde hoy nos encontramos.

VOLVER A EMPEZAR es escribir un nuevo capítulo en el libro personal de nuestra vida, con el afán de reponer tantas hojas manchadas o destruidas por el llanto o el arrepentimiento; hoy podemos plasmar tan sólo los momentos más bellos, los más pletóricos de alegría hacia los demás, invitándolos para que junto con nosotros, hagamos un mundo más fraterno.

VOLVER A EMPEZAR nuestros ensueños que, por mil razones bien pudieron quedar esparcidos por el suelo, destruidos por el viento de la adversidad; y aunque de momento resulte decepcionante volver a juntar los pedazos de ese precioso jarrón, donde teníamos las flores perfumadas de tantos anhelos, debemos optar por volver a moldear un nuevo jarrón de renovadas esperanzas, sin importar el tiempo que tardemos en configurarlo.

El secreto para triunfar en la vida, es no quedarnos tirados en el suelo cuando la furia del viento de problemas nos derribe; levantarnos siempre con decisión y coraje, sin sentir lástima por nuestras heridas; reiniciar con ráfagas de viento o un día soleado nuestro camino, ir afianzando con nuestra pisada, nuestro firme deseo de llegar al punto fijado.

Que los errores o situaciones que provocaron nuestra dolorosa caída, sirvan como escalones para nunca repetirlos; que en lugar de pronunciar maldiciones en contra de quienes nos ofendieron, nuestros labios con plegarias silentes, pidan la ayuda necesaria, la iluminación y el entendimiento suficiente a Dios, para perdonarlos.

VOLVER A EMPEZAR cada día, buscando que cada nuevo amanecer nos motive para romper las cadenas de abulia, que hoy nos atan a lo cotidiano; que aprendamos a levantarnos cada vez que caigamos.

Y que cuando nos sintamos verdaderamente agobiados por tantos problemas que, en muchas ocasiones nos parecen irresolubles, tomemos un necesario respiro en el camino; hagamos un alto en la jornada, y una vez restañado nuestro estado de ánimo, emprendamos el ascenso a la cumbre, o reiniciemos la jornada en busca del horizonte azul que tanto anhelamos.

VOLVER A EMPEZAR, es entender que al finalizar este año del 2009, Dios mediante, seguirá el 2010. Que al terminar de escribir un libro de experiencias, de aciertos y desaciertos en el año que concluye, la vida nos ofrecerá otro libro con muchas páginas en blanco, para plasmar cada día una nueva historia, donde de cada uno de nosotros depende evitar los manchones del error, o en el peor de los casos, ir arrancando hojas de arrepentimiento, pensando que con ello a quienes ofendimos lo puedan olvidar.

VOLVER A EMPEZAR, es descubrir que en la vida siempre habrá un nueva y más alta montaña de retos, tan distante o tan cercana como nosotros queramos verla; entender que cada uno es el artífice de su propio destino; que la vida misma es como un caudaloso río que frente a nosotros pasa una sola vez; y lo más importante, que en nuestra existencia todos somos como un espejo fiel, que tan sólo reflejamos a los demás lo que ellos nos dan con sus palabras o sus acciones.



"Así como la Luna envidia el calor del día, el Sol anhela siempre lo oscuro y lo profundo"


 
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