Opinión / Columna
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Educación y Cultura
Abel Ayala Guerrero
El despertar artístico infantil
El Sol de Puebla
30 de enero de 2012
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Abel Ayala Guerrero*
El despertar artístico infantil
En años recientes se han dado a conocer de manera más extensiva las prácticas de meditación y diversos tipos de ejercicios para despertar la conciencia y la sensibilidad, que actúa sobre las células cerebrales dormidas. Esa energía que se recibe al realizar dichas prácticas, estimula las neuronas cerebrales, aumentando nuestra capacidad para permitir que entre a la conciencia una mayor energía, con la cual puede percibir de manera más objetiva la realidad, y poder participar en su transformación de una forma completa.
Esto lo han demostrado científicos y maestros de diferentes partes del mundo y se empiezan a realizar programas educativos infantiles, en los cuales se introducen estas técnicas y practicas tradicionales, ligadas también a prácticas artísticas.
Deborah Rozman, en su libro "Meditación para niños", señala que la palabra meditación viene del sánscrito "medha", que significa sabiduría. La meditación significa realizar o hacer viva la sabiduría, al entrar en contacto con los problemas y situaciones cotidianas de manera exitosa. Entre más temprano introducimos a los niños en esta aventura de autodescubrimiento, estarán más preparados para afrontar y dirigir la nueva etapa de evolución de la humanidad".
Pero para que esto suceda, es necesario que los maestros y responsables de la educación estén conscientes y preparados para transmitirlo, ya que son procesos profundos y delicados, para los cuales se debe tener el conocimiento adecuado.
En este nuevo siglo, es necesario modificar y enriquecer los enfoques y planteamientos educativos actuales, la educación artística bien enfocada tiene un papel importante que jugar en ello.
Se desea lograr con todo esto lo que Brecht llamó "la mayor de todas las artes: el arte de vivir".
Con ello se entiende que debemos contribuir y participar en cambios y transformaciones cuantitativas, a favor de los sectores mayoritarios de la población. Promover acciones tendientes a que podemos descubrir y experimentar el verdadero sentido de la existencia humana, tanto a nivel individual como social.
En el campo de las ciencias exactas se están llevando a cabo sorprendentes cambios, con el conocimiento adquirido en años recientes. Pero, como lo indica Capra, en su obra "el Tao de la Física", "los cambios que ha producido la física moderna han sido discutidos ampliamente por físicos y por filósofos en las últimas décadas; pero en pocas ocasiones se ha tenido la conciencia para ver que están tomando la misma dirección que ciertas concepción del mundo expresadas por el misticismo oriental.
Los conceptos de la física moderna a menudo nos muestran paralelismos sorprendentes, con ideas expresadas en las filosofías religiosas del Lejano Oriente. Los dos fundamentos de la física del Siglo XX - la teoría cuántica y la de la relatividad - nos llevan a comprender el mundo de manera similar a la forma como el budista o el taoísta lo ven; esta similitud se ha fortalecido cuando vemos los intentos recientes de combinar estas dos teorías, con el fin de descubrir el fenómeno del mundo submicroscópico"
El autor concluye su obra comentando que "veo allá ciencia y misticismo como dos manifestaciones complementarias de la mente humana; de sus facultades racionales y de las intuitivas".
Ninguna se puede comprender sin la otra, ni puede una ser reducida a la otra. Las dos son necesarias para lograr un entendimiento más amplio del mundo. El hombre requiere de las dos; la experiencia mística, para entender la naturaleza más profunda de las cosas, y la ciencia, esencial para la vida moderna.
*Doctor en Educación.
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