Puebla
Creadores del papel picado temen a la 'competencia' china
La añeja tradición artesanal del papel picado no se encuentra exenta de los riesgos comerciales que implica la globalización. Foto: Javier Pérez
El Sol de Puebla
27 de octubre de 2008

Maritza Mena

SAN SALVADOR HUIXCOLOTLA, Pue.- Figuras incontables plasmadas sobre papel han sido creadas desde hace más de 150 años por hábiles manos que obligadas por la necesidad de un pueblo campesino, pudieron crear los adornos que sirvieron en un principio de fuente de ingresos y que ahora dan color a la fiesta de los muertos año con año; fue como Huixcolotla obtuvo el título de la "cuna del papel picado".

Este municipio ubicado al oeste de la ciudad de Puebla y en el centro del valle de Tehuacán cuenta con más de 10 mil habitantes que se dedican al comercio, sólo que el 50 por ciento de la población forma parte de los artesanos y trabajadores que viven del papel picado.

Este año, el papel llevará plasmados motivos de la celebración del Día de Muertos que adornarán las casas no sólo de la gente de este estado, sino también de la mayor parte de estados de la República Mexicana, donde los artesanos se han abierto mercado para adornar la fiesta ancestral.

Sin embargo, algo ocurre en Huixcolotla, el temor de que la competencia china llegue a afectar negativamente esta artesanía permanece latente. Según comentó Bulmaro Cadena Correón, director de obras del municipio y organizador de las ferias de papel picado, hace apenas 10 años el gobierno de China le hizo llegar una invitación a los artesanos de Huixcolotla.

"La invitación llegó a la presidencia, decía que el gobierno de Pekín (China) quería hacer un intercambio de artesanías, la invitación era para que ellos fueran a la ciudad de México y llevaran sus creaciones, ellos a cambio iban a enseñarles lo que sabían". Los artesanos se rehusaron.

Hasta el día de hoy, los creadores de papel picado siguen creando innumerables diseños originales con la confianza de que continuará en la preferencia de los mexicanos, a pesar del peligro que significa China, pero al menos el Gobierno del Estado de Puebla declaró esta artesanía como "Patrimonio Cultural del Estado de Puebla".

HISTORIA

En el siglo XVI, esta artesanía era trabajada en Europa con el nombre de papel cortado que utilizaba el papel de China (proveniente de la cultura con el mismo nombre).

Los pobladores de la zona de Huixcolotla pertenecían a grupos nahuas que fueron dispersados por los españoles durante el siglo XVII, mismos que al ser conquistados eran obligados a comprar sus alimentos y materiales, entre ellos, el papel de china, en las grandes haciendas.

Hace poco más de 150 años, algunos campesinos comenzaron a realizar sus diseños a manera de obtener un poco más de ingresos, ocupaban tijeras y los diseños se hacían uno a uno para las fechas conmemorativas al Día de Muertos. No se sabe a ciencia cierta quién fue el iniciador, pero figuran Juan Hernández, Cristóbal Flores, Santiago Vivanco R. y Lauro Pérez Macías, como los pioneros del papel picado.

El papel picado (que se realizaba con tijeras y se llamaba papel cortado) fue difundido en las comunidades cercanas a Huixcolotla, para 1930 ya era conocido en el estado de Puebla y Tlaxcala. Pero fue en los años sesenta que ya los sucesores de los iniciadores, comenzaron a difundir el arte todavía del papel cortado en la ciudad de México a través de muestras. Se conoció este arte a nivel internacional. (Se montaron exposiciones en Estados Unidos y en Europa).

La técnica del papel cortado fue depurándose, hasta que la segunda generación mandó a hacer con herreros los llamados cinceles que sirvieron poco después para elaborar ya el papel picado.

En 1940, un grupo de artesanos elaboró el adorno para el Auditorio Nacional y comenzó su reconocimiento así como del municipio de Huixcolotla como la "cuna del papel picado".

La tradición continúa, puesto que es heredada de padres a hijos, quienes se dedican ahora al negocio de esta artesanía.

Para los artesanos de Huixcolotla la época más fuerte es la de Todos Santos, le sigue navidad; pero todo el año tienen pedidos para la decoración de restaurantes y grandes compañías nacionales y transnacionales.

ARTESANO

"Ya no hacen arte, hacen harto", dijo Ascensión Reynoso Luna, de 74 años de edad, que ha dedicado toda su vida a la elaboración del papel picado, él es el sucesor de uno de los iniciadores, pero ve con tristeza que el arte se va convirtiendo poco a poco en un comercio.

Ascensión era campesino, recordó cuando iba a trabajar al campo y en sus ratos libres dibujaba. "Pues lo que hacíamos era solamente para pasar un rato, nos poníamos a dibujar, pero nosotros éramos del campo".

Este hombre empezó haciendo papel cortado, después utilizó el cincel, que fue hecho por un herrero, también fue uno de los que dio a conocer el papel picado en la ciudad de México, decoró el Auditorio Nacional.

"Nos íbamos con nuestro papel, caminábamos y lo promocionamos en la ciudad de México. Fuimos a México a una casa de artesanías, frente a la Alameda Central, ahí empezó nuestra propaganda, pasaron tres años y ya nos compraban de dos o tres paquetitos; ya después se propagó y nos pedían los hoteles, restaurantes, ya después Aurrerá, Comercial Mexicana... Yo guardo muchas fotografías para que mis nietos sepan donde estuve".

Pero para este hombre que ocupa un día entero para pensar y dibujar un diseño y otro día más para hacer dos planillas, cada una con 20 hojas de papel; los descendientes de sus compañeros artesanos y algunos que no lo son, han dejado de hacer arte, puesto que ya han visto el papel picado como un negocio del que pueden obtener dinero.

"La gente ya no valora este tipo de arte, ya compran y venden, hacen en serie, ya no hacen arte, hacen harto, son de mala calidad, ya lo compran intermediarios a personas que hacen mucho y después lo venden a precios muy bajos y la gente se engaña que hacen artesanía, pero no es cierto. Todo barato y todo mal hecho", comentó.

Ascensión trabaja en su pequeño taller con su hijo Gilberto, donde el mismo crea los diseños originales con paciencia y cuidado, espera que su nieto se interese por la artesanía y que continúe la tradición que comenzó su padre hace más de 100 años.

Por ahora, este artesano es buscado por grandes compañías por la calidad de su trabajo, y aunque el tiempo lo limita para acabar con todos sus pedidos, lo prefiere antes que dejar de hacer arte en papel.

TÉCNICA

Los artesanos primero deben imaginar el diseño que plasmarán sobre el papel, una vez hecho el diseño se coloca arriba de varias planillas del mismo tamaño y sobre ese, un plástico que servirá de molde para posteriores trabajos.

Con cinceles de diferentes tamaños (aproximadamente 20) se comienza a dar forma al papel picado con la ayuda de un martillo, cuya fuerza es utilizada para empujar los cinceles hacia abajo para cortar el papel y de esa forma queda plasmado el diseño.

Ya en los mercados de la ciudad de Puebla se comienza a vender el papel picado, utilizado para la decoración de mesas o salones para la celebración de los muertos.