Puebla
Don Cuco fue sensación, ahora está arrumbado en un laboratorio
Don Cuco el Guapo recibe mantenimiento.
El Sol de Puebla
20 de agosto de 2008

Se requieren de 150 mp para rescatarlo; su cuidado depende del Laboratorio de Tecnología del Agua en Ciudad Universitaria

Es necesario actualizarlo mediante un sistema de digitalización, opinan académicos

Norma Marcial

El robot pianista que causó expectación hace 16 años en Puebla y a nivel mundial, llamado Don Cuco El Guapo, ahora presenta un estancamiento tecnológico y deterioro en su cuerpo, diseñado en acrílico, el cual debiera ser transparente y hoy luce en tonalidad amarillenta.

Este día, dicho invento cumple su 16 Aniversario y aún cuando marcó un importante avance en el mundo de la ciencia, actualmente pocos lo recuerdan y conocen.

Mientras, uno de los creadores, el investigador José Ignacio Becerra Ponce de León, asegura que el robot debe ser sometido a una segunda versión, es decir implementarle un sistema de digitalización para actualizarlo; el asesor técnico del invento, Mario Pérez Rivera, contradice lo anterior, al argumentar que a Don Cuco El Guapo no le hace falta ningún trabajo de esta índole, porque durante tres lustros sigue impactando a la sociedad y en tal caso, la Buap debería apostar a otra propuesta.

Hasta ayer, este robot yacía en un pequeño espacio del Laboratorio de Tecnología del Agua en Ciudad Universitaria, donde desde el pasado mes de marzo recibe trabajos de mantenimiento, debido a las fallas que consecutivamente presenta cada vez que finaliza un concierto. Su última presentación artística fue durante el primer trimestre del año y de ahí a la fecha, permanece inerte en este recinto.

Su creador, el maestro Alejandro Pedroza Meléndez, ya se jubiló y actualmente su tutela depende de las autoridades del laboratorio en mención.

Don Cuco El Guapo, fue presentado por primera vez en agosto de 1992, durante la Expo Sevilla, e hizo ganar a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla un reconocimiento especial por este invento. Sin embargo de ese tiempo a la actualidad, la máxima casa de estudios no ha impulsado otro invento de esta índole.

"Don Cuco El Guapo cuando fue creado tuvo un costo módico y ahora se necesita un aproximado de 150 mil pesos para innovarlo, pero eso dependerá de los apoyos que quiera respaldar la universidad", asentó el investigador Becerra Ponce de León.

Aceptó que este robot presenta cierto retraso, al cumplir 16 años de existencia y por tanto, se busca impulsar su versión 2, para que pueda seguir vigente.

Además, sumó, cuenta con poca y lenta difusión pero ese detalle, quizá se remedie cuando forme parte del elenco de piezas exhibidas en el Museo Universitario, aunque tendrá licencia para salir a cubrir sus compromisos, es decir a sus presentaciones.

El investigador relató la importancia que Don Cuco El Guapo marcó en la historia de la ciencia, especialmente en la robótica, donde Puebla se hizo merecedora de un reconocimiento internacional.

Más de treinta investigadores y veinte estudiantes de seis disciplinas académicas, especialmente del departamento de Microelectrónica de la Buap, dirigidos por el creador de la obra Alejandro Pedroza Meléndez, trabajaron durante seis meses por espacio de 20 horas diarias aproximadamente, para hacer una realidad el proyecto.

Cabe precisar que Don Cuco El Guapo, es un robot diseñado mitad máquina, mitad humano, que desliza sus dedos sobre el teclado de un piano. Lee partitura interpretando un amplio repertorio de canciones, a través de un software integrado en su cuerpo interior, mientras su exterior esta realizado en resina poliéster cuyo acabado transparente permite ver su sistema circulatorio. Este constituye la estructura interna y el material es hierro y aluminio.

Sus medidas son 1.97 metros de altura y pesa 130 kilos. Sus antecedentes datan de 1985 cuando se inicio el programa de Cooperación Iberoamericana de Ciencia y Tecnología para Países de Desarrollo, denominado CYTED-D V Centenario, con el objetivo de que España financiara la movilidad de los investigadores por toda Iberoamérica y pudieran interaccionar activamente en cada una de sus disciplinas para trabajar en armonía y coordinación en el desarrollo de sus investigaciones y proyectos científicos con mayor éxito.

Su cerebro, el ILA 9200, es un microprocesador didáctico, que sirve para procesar señales que efectúan operaciones aritméticas o logarítmicas a gran velocidad, mediante las cuales se pueden controlar muchísimas funciones y una especifica, se la dieron al robot. También se alimenta de electricidad.

Cuando está en acción, sus manos robotizadas pueden interpretar conocidas notas musicales, aunque posterior a sus presentaciones debe ser sometido a jornadas de rehabilitación, pues por el retraso en su tecnología forzosamente deber ser desarmado para poder equiparlo.

Becerra Ponce de León calificó a Don Cuco El Guapo, como uno de los más grandes inventos en la historia, porque conmocionó al mundo durante la Expo Sevilla, fechada en 1992.

DON CUCO EL GUAPO SIGUE EN EL GUSTO DEL PUBLICO

Para el asesor técnico de Don Cuco El Guapo, Mario Pérez Rivera, dicho robot aún le queda mucha vida por delante, por seguirse manteniéndose en el gusto de la gente, pues a lo largo de sus 16 años de creación, ha visitado muchos países y 20 estados de la República mexicana.

"La gente sigue acudiendo en sus conciertos y los niños siguen sorprendiéndose de lo que hacen las manos de este robot", asentó.

El encargado de Don Cuco asegura que millones de personas han atestiguado y aprobado este invento nacido en las aulas de la dirección de microelectrónica de la Buap y aunque está en constante mantenimiento, sigue conservando su estructura original, al no cambiar de ropa en todo este tiempo, es decir en los 16 años desde su creación".

Pérez Rivera desaprobó la idea de que al invento sea sujeto a una transformación, es decir se haga digitalizado, porque mantiene un estereotipo único que debe ser respetado y además le ha dado fama.

Finalizó al decir que Don Cuco El Guapo, en cada concierto puede recitar hasta dos horas consecutivas, tiempo que enamora a los espectadores.