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Opinión
![]() Rodolfo Pacheco Pulido J
EXORDIO:
El Sol de Puebla
1 de agosto de 2008
Rodolfo Pacheco Pulido
Del libro de mi autoría. "Juguemos a conocer la Independencia de México, publico la primera parte del mismo. Este documento como los anteriores: "Juguemos a conocer Puebla" en su contenido, presenta en forma lúdica preguntas y respuestas sobre el movimiento de independencia así como importantes documentos sobre este acontecimiento. El Bicentenario de su iniciación será en el año 2010. Vivimos y no se podrá negar, un mundo en constante transformación. Nuestro país no es ajeno a esta situación. Los valores que nos dan identidad como raza, pueblo y nación hoy sólo son expresiones que no van más allá de los términos que la retórica les señala. Patria, familia, costumbres, tradiciones, independencia, soberanía, derecho, justicia y por consecuencia historia nacional, en nuestro tiempo, por falta de educación cívica e influencia de otras modas e ideas ajenas a nuestras raíces genéticas, parece que se han convertido en elementos de ornato para la celebración de actos escénicos y entonar ditirámbicos a los seres que con su sangre, sacrificio, trabajo y aún la misma muerte, nos legaron una Patria digna, tierra de la que se recrearon, afirmaron y lograron hacerles vivir y ensoñar a nuestros antepasados, llámense abuelos o padres. A ti lectora o lector con el respeto que me merecen como miembros de la comunidad en que actuamos, consecuente con la libertad que disfrutamos, les manifiesto: -antes de que sea tarde- que es hora de preguntarnos: ¿Dónde está la nación y la historia por medio de la cual fuimos educados en el hogar e instruidos en la escuela en nuestro ayer infantil y juvenil? ¿Qué se ha hecho de nuestro pasado glorioso como nación con relación a la libertad, independencia, soberanía, federalismo y la concepción republicana y democrática que está escrita en el tiempo espacio, espacio tiempo, que conocemos con el nombre de historia de México, hecha conjuntos de normas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos? ¡Que responda nuestra conciencia a la que no se podrá engañar jamás, por ser ésta el juez más inflexible y justo que tenemos en nuestro ser! ¡La hora que vivimos no debe ser de contemplaciones sino de realidades! ¡Se hace necesario que tengamos un diálogo con nosotros mismos para que surja la verdad de nuestro propio destino! ¡Evaluémonos como ciudadanos o futuros civiles! Comparemos objetivos y anhelos sociales con la realidad en que nos encontramos. ¡La Patria no es de nadie en particular sino de todos! En nosotros está el que ella sea soberana, digna, republicana, democrática a independiente. No esperemos que vengan de fuera -más allá de nuestras fronteras- para enseñarnos como actuar y pensar, trastocando los valores civiles que como mexicanos tenemos. Pensemos en nuestros hijos y en nuestros nietos y en la descendencia que a su tiempo ellos habrán de crear y formar. ¿Qué Patria, que Nación y que México queremos que ellos hereden? El mundo globalizado que vivimos -que acepto como forma de evolución humana- nos demanda una mayor educación e instrucción -paralela en tiempos- para que con una formación cultural y ética, enfrentemos conforme época y generación, la realidad que estemos viviendo. ¡Nadie puede hablar de lo que desconoce! ¡Nadie puede dar lo que no tiene! A pesar de los cambios en la humanidad debemos de preocuparnos por afianzar en nuestros semejantes la identidad nacional que cada día se está perdiendo. Aprovecho este comentario para expresarles: ¡Cuidado! ¡Detengamos la destrucción de nuestro hábitat! El velar por la conservación y protección de nuestro medio ambiente debe ser también otra de nuestras preocupaciones primigenias. Pugnemos por que se respeten los valores de nuestra historia a la par que cuidemos nuestro sistema ecológico. Que el respeto hacia uno mismo sea la proyección del respeto a los demás. ¿Tú, padre de familia, que deseas, quieres y anhelas para tu descendencia? ¿Que vivan en paz y armonía? ¿Que la salud y el bienestar estén siempre en ellos? ¡Que siempre lleven como meta que el respeto sólo se gana con lo que se tiene, con lo que se valora y otorga dignidad -estudio y saber- y que sean estos elementos la fuente primigenia de su existir y bienestar particular! Ojalá que lo aquí escrito sirva para mantener latente nuestro nacionalismo e identidad nacional. Seamos permanentemente inconformes. Volvámonos de los que sueñan por hacer realidad, que el México del mañana, nuestra patria, es, debe y será siempre una morada en la cual disfruten todos sus hijos de los mayores bienes materiales y espirituales y de la mayor igualdad compatible con la naturaleza humana" Este volumen es dedicado a todos y cada uno de mis familiares. Ausentes+ y presentes. Puebla de Zaragoza. Julio de 2008. pachecopulido70@Yahoo.com. mx Columnas anteriores
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