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Puebla
Aceptan a menores en antros y les venden alcohol
Entre 20 y 100 pesos llegan a pagar por "mordida" algunos adolescentes para poder entrar a los antros.
El Sol de Puebla
24 de julio de 2008
*De 25 establecimientos visitados, en al menos 14, adolescentes logran el objetivo.
*Con mordidas de 20 a 100 pesos "cadeneros" ignoran las restricciones normativas. Maritza Mena Centros nocturnos que operan como bares y discotecas venden alcohol a menores de edad, esto a pesar de los discursos oficiales para intensificar las medidas de vigilancia que solamente ha provocado que en las últimas cuatro semanas algunos establecimientos no lo permitan, por temor a los operativos; otros toleran el acceso de adolescentes frente a la caída de sus clientes por la temporada vacacional o mediante "una mordida" que va de los 20 a los 100 pesos. Con la ayuda de Jonathan, Arturo, Fernando y Andrea, menores de edad que omiten sus nombres verdaderos, El Sol de Puebla recorrió 20 establecimientos de la Ciudad de Puebla y cinco de San Andrés Cholula; de estos, en 14 se comprobó que los adolescentes pudieron ingresar y se les vendió alcohol, a pesar de las restricciones jurídicas y administrativas. Este hecho se constató durante un mes de monitoreo el cual inició justo después de que el gobierno estatal anunciara estrategias de vigilancia en los antros poblanos para evitar una tragedia como la ocurrida en el News Divine de la Ciudad de México, donde 12 personas murieron. El hacinamiento, la venta de drogas y las precarias medidas de seguridad son una constante en algunos de los establecimientos nocturnos visitados. La Bota Negra, el Guajira Beach, La Indecisa, Alimocha, La Salamandra, la Troje, Basic, El Afther, El Rumba, Petrusy, Karaoke Pazzia y Las Ahijadas todos centros de diversión nocturna, consintieron la entrada a menores, a pesar de la presencia de Protección Civil Municipal, la Policía Metropolitana y elementos de Seguridad Municipal; algunos como El Divino, el Bar 2 y Las Ahijadas pidieron una "mordida" de 50, 100 y 20 pesos respectivamente. Los cadeneros y meseros, que son los encargados de verificar que no ingresen adolescentes a sus establecimientos, afirmaron que no había ningún problema por los operativos, que aseguraron empezaron hace dos meses, porque una vez que las autoridades hicieran las respectivas revisiones los menores podrían pasar. "No, los operativos están bien duros ahorita, no podemos dejar entrar a menores de edad, pero pues pasen, pero ahorita que los llame bajan rápido y se esperan en la entrada", dijo uno de los meseros de un antro ubicado en la 7 Oriente 203, en el Centro Histórico, La Salamandra, al que los menores ingresaron minutos después de que una patrulla de la Policía Metropolitana realizara un rondín por la zona. No obstante, en la ultima semana de visita de este rotativo a bares y discotecas fue más sencillo que los menores ingresaran a estos centros nocturnos "ya se había calmado la cosa", expresó un cadenero del bar Las Ahijadas. Este rotativo realizó un recorrido en los "antros" de Los Sapos, San Manuel, Las Piñas de Valsequillo, La Avenida Juárez, La Paz, San Andrés Cholula y Palmas Plaza. LES PIDEN PARA EL REFRSCO Y LOS DEJAN ENTRAR El recorrido comenzó, fue en el primer cuadro de la ciudad de Puebla en el establecimiento de nombre El Divino, ubicado en la 6 Sur 504, donde un mesero que trabaja consiguiendo clientes en la explanada de Los Sapos explicó que iba a ser complicado que entraran los menores puesto que los operativos "estaban duros", el mandil comentó que habían pasado cinco minutos desde que policías municipales habían verificado su establecimiento. "A ver, déjenme ver, ahorita les digo", ya en la entrada, el cadenero pidió "una mano" (50 pesos) para que los menores pudieran pasar. De la misma manera sucedió en el "Bar 2", ubicado en el municipio de San Andrés Cholula, sobre la 14 Oriente y esquina con la 8 Norte, que por principio el cadenero del establecimiento solicitó credenciales de elector, negando completamente la entrada a quienes no contaban con su identificación oficial. Poco después uno de los meseros se acercó agitadamente y dijo: -Si me das cien pesos los dejo pasar en fuga, pero es de ahorita ya que me des la feria. -No, está muy caro, les voy a decir a mis compañeros a ver que opinan- se le sugirió al mandil. -No amiga esto es de rápido, concluyó. De igual manera sucedió en el bar denominado Las Ahijadas, ubicado en 3oriente 1813, en el Barrio de Analco. Ya en la entrada, el cadenero solicitó credenciales de elector, uno de los acompañantes era menor de edad. "Pues si me das para el refresco los dejo pasar", permitió la entrada, se le pagaron 20 pesos. SIN PROBLEMAS PARA ENTRAR En cuatro establecimientos, uno que opera como bar y el otro como discoteca no hubo problemas para que tres menores de edad entraran. Uno de ellos ubicado en la calle Teziutlan Sur 110 La Paz, de nombre La Indecisa, donde los cadeneros en un principio solicitaron credencial de elector. "Sus credenciales por favor", dijo uno de ellos, que al percatarse que tres jóvenes no contaban con la identificación que los exhibe como mayores de edad, el vigilante simplemente abrió la cadena dejando el paso libre. "Pásenle", sonrió. Igualmente en el Guajira Beach, ubicado en la 14 sur esquina con boulevard San Claudio en San Manuel, no hubo nadie que resguardara la entrada, por lo que los menores tuvieron acceso fácilmente, ya dentro del establecimiento se notó escasez de clientela pues aproximadamente 15 personas se encontraban consumiendo en el lugar. En el establecimiento denominado Alimocha, de San Andrés Cholula, con dirección 14 oriente 602, no hubo quien solicitara credenciales por lo que los tres menores no tuvieron problemas para entrar ni para que se les vendiera alcohol. Por último, en el bar Petrusy, ubicado dentro del centro comercial Palmas Plaza; los menores de edad entraron sin problemas. Los encargados de solicitar credenciales de elector las pidieron en un principio, pero al ver que no todos contaban con su identificación oficial simplemente los dejaron pasar. EL CASO DE LA TROJE -Ándale ya danos chance de pasar, mira, aunque no todos tenemos credencial de elector, pues nos vamos a ir pronto- dijo Arturo, un joven que aun no cumple la mayoría de edad. -No amigo, no los puedo dejar pasar, están bien duros los operativos ahorita y si los dejo entrar y nos cae la policía nos pueden clausurar el lugar- respondió el cadenero de "La Troje". -Ya haz paro somos dos y dos- exhortó Arturo. -Bueno pásenle- se convenció el cadenero. Una sola escalera de metro y medio de ancho llevaba a un segundo piso donde se escuchaba música popular, "del momento", aseguró uno de los meseros. Ya arriba, se notó hacinamiento, pues en un espacio de 200 metros cuadrados aproximadamente, había casi 400 personas, es el número 503 de la calle 6 sur, en el establecimiento conocido como La Troje "No te podemos dar cervezas sueltas, no vendemos. No amiga no vendemos así (una) la cubeta (de ocho cervezas) te cuesta 230 pesos". Ya dentro del establecimiento, no había en el lugar extintores, rampas o salidas de emergencia, la única entrada y salida era la angosta escalera que va a dar al callejón de Los Sapos. En uno de los balcones de "La Troje" se encontraba una mujer sin acompañantes, vestida con un pantalón entallado a su figura, tacones altos, blusa escotada y ombliguera, ella de estatura mediana, delgada y de tez morena. Mirada vacua y labios pintados de color rojo carmesí. -¿Por qué vienen tan solitos. No quieren compañía?- preguntó la mujer. -No, la neta no estamos buscando compañía, venimos con unos amigos- respondió Daniel, un joven de 20 años que se encontraba con la reportera. -Bueno, bueno ¿entonces no quieren cocol (cocaína)?- dijo la mujer con voz varonil. -Si nos la regalas sí- afirmó Daniel. -¡No!- contestó la mujer- se las doy si van conmigo, si me acompañan y pagan. Al salir, todavía del último escalón de la angosta escalera que lleva a la salida y entrada, se debe caminar por un pasillo igualmente angosto para encontrar El Barrio de Los Sapos. VENTAS BAJAS En la zona de "Las Piñas de Valsequillo", solamente fue un bar de nombre "La Bota Negra" donde sí permitieron la entrada a tres chicos sin credencial de elector a Jonathan, Arturo y Andrea, a pesar que una camioneta de la Policía Metropolitana se encontraba muy cerca del lugar. Al principio, el mesero se mostró renuente, pero una vez que se le explicó que los menores de edad se quedarían poco tiempo, accedió con temor. "Bueno, pues ya pásenle". Las cervezas tuvieron un costo de 15 pesos, el local estaba vacío, porque es "época de vacaciones", dijo el mandil que llevó las bebidas "pero se compone entrando a clases", coincidió. Este joven de 24 años de edad, debe mantener a su familia, gana 150 pesos al día y se siente a gusto en el lugar, aunque su hora de entrada sea a las 16:00 horas y sin horario de salida. "Aquí está chido. Gano 150 pesos diarios y pues como no estudié no consigo chamaba fácil en otras partes". En el bar denominado Karaoke Pazzia, ubicado dentro del centro comercial Palmas Plaza, los encargados del lugar permitieron el acceso a menores de edad, puesto que el establecimiento estaba vacío; solamente había seis personas consumiendo en el lugar. La entrada no fue del todo rápida, pues primero hablaron entre meseros y cadeneros y después de ponerse de acuerdo accedieron a que el menor entrara. "Eso si amiga, el consumo mínimo es de tres copas", aseguró uno de los meseros. EL DISCURSO OFICIAL El 20 de junio de este año, tras un operativo realizado por la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito federal en la discoteca News Divine; perdieron la vida 12 personas por asfixia que se encontraban en el recinto, pues el acceso era limitado; dos de ellas eran menores de edad. El 25 de junio, los titulares de las secretarías de Gobernación y de Seguridad Pública recibieron la instrucción del gobernador Mario Marín Torres para redoblar la vigilancia en los bares poblanos , y constatar que operen conforme a las normas de funcionamiento y de esa manera garantizar la seguridad de los asistentes; A cinco días de lo ocurrido en el "News Divine" del Distrito Federal, donde perdieron la vida 12 personas, dos de ellas menores de edad, surgió el llamado del mandatario. A su vez, Mario Montero Serrano, secretario de Gobernación informó que desde finales del año pasado se ha pedido a los dueños y gerentes tanto de bares como de antros a impedir el acceso a menores de edad, evitar el sobrecupo y no vender bebidas alcohólicas adulteradas, afirmando que la revisión de estos puntos ha sido permanente. La gestión de Blanca Alcalá también hizo lo propio, el 26 de abril José Ventura Rodríguez Verdín reveló que diez inspectores del Ayuntamiento fueron cesados de sus cargos por incurrir en actos de corrupción, al ser señalados de pedir "mordidas" a los dueños de antros para que sus establecimientos pudieran operar, aún sin cumplir con las medidas de Protección Civil, además de que vendían bebidas embriagantes a menores de edad. Lo cierto es que de los centros nocturnos visitados, 11 de ellos no contaba con las medidas básicas de seguridad de los que deben ser sujetos todos los espacios públicos; además de que continúan permitiendo la entrada a menores de edad; a pesar de los discursos oficiales y los operativos emprendidos. LA REALIDAD Según el Código Reglamentario para el Municipio de Puebla, las medidas de protección civil para los espacios públicos, entre ellos "antros" en su artículo 409, deben contar con medidas preventivas para incendios, extintores, agua contra incendio, equipamiento, sistema de alarma y detección, sistema de ignífugos o retardantes, mantenimiento y pruebas, y salidas; rampas, pasillos y escaleras de emergencia. "Todo el equipo e instalaciones mencionados en estas disposiciones deberán ser revisados y aprobados cada 90 días por el personal que al efecto designe la Autoridad Municipal, llevándose una bitácora de pruebas que será mostrada a los elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos, el cual verificará su instalación para garantizar la seguridad", dice el artículo 423 y 424. La Bota Negra, el Guajira Beach, La Indecisa, Alimocha, La Salamandra, la Troje, Basic, El Afther y Las Ahijadas son nueve establecimientos que se encuentran operando sin mayor problema y no cuentan con las medidas preventivas básicas contra incendios que garanticen la seguridad de las personas que los visitan. NEGATIVAS En El Time, ubicado en la Isla de Angelòpolis uno de los dueños del establecimiento resguardaba la entrada, por lo que los cadeneros no consintieron el ingreso de un menor de edad. El responsable de la discoteca verificaba que todas las personas que entraban al establecimiento contaran con su credencial de elector. El la Botica de la Noria, el cadenero tampoco dejo entrar a Fernando, no tenia credencial de elector."No podemos dejar pasar a nadie, si fuera por mi sí, si quieres entra para que veas, esta vacío, pero aquí está el dueño y si me cacha me corre. Ni a su hijo, que esta chavito lo deje pasar, pero también venía con sus amigos". Efectivamente, el lugar no estaba del todo lleno. El cadenero del bar Vandasha esgrimió el impacto del caso News Divine: Pero pues ahorita no, está bien feo eso de los operativos, pero pues ven la próxima semana o cuando pasen las vacaciones, ahorita están así desde hace como dos meses pero leve, desde que paso lo de México están más rudos, pero amiga, no los podemos dejar entrar por ahora. |
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