Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Francis Bacon

El Sol de México
1 de junio de 2008

Escribió sus propias obras y no las de Shakespeare.

En 1852, Delia Salter Bacon, aplicada estudiosa de la literatura del periodo isabelino y cuya especialidad era Shakespeare, "descubrió" que las obras que llevaban el nombre de Shakespeare habían sido escritas en secreto "por un grupo de genios creadores que se habían unido con un exclusivo propósito", y llegó a la conclusión de que el grupo estaba integrado por sir Francis Bacon, que era antepasado suyo; sir Walter Raleigh, Edmund Spencer y varios otros "talentos y poetas de alto linaje": sir Philip Sydney, lord Buckhurst, lord Paget y el conde de Oxford.

La señorita Bacon dedicó el resto de su vida a demostrar que su pariente había sido el autor de las obras de Shakespeare y no lo consiguió.

Antes, en 1848, el escritor Joseph C. Hart había publicado en Nueva York, Estados Unidos, el libro "El romance del viaje en yate", en el cual "fustigaba a Shakespeare sin piedad" y se preguntaba: "¿Quiénes fueron los capacitados literatos que escribieron los dramas que a él se atribuyen?".

De pasada menciona a Bacon como uno de esos literatos.

En 1910, Walter Conrad Arensberg, un acaudalado experto en ajedrez de Los Angeles cuya colección de arte moderno era una de las más valiosas de América, se extendió en el empleo de anagramas y acrósticos en un intento de "defender la causa de sir Francis Bacon" y tras utilizar estos métodos concluyó:

"Haber localizado 500 menciones del nombre de Bacon en las obras de Shakespeare".

Ocho años más tarde: "Descubrí un anillo mágico en un grabado de Alberto Durero y, emparejando las cavidades de este anillo con símbolos de ajedrez, comuniqué al público que Bacon descendía por línea directa del rey Enrique IV, por lo que era un pretendiente al trono británico".

Arensberg, al enterarse de la posibilidad de que se abriera la tumba de Bacon, se dispuso a alquilar un cable directo de Los Angeles a Londres para poder informarse inmediatamente de cualquier confirmación que procediera del sepulcro, pero, al final, la tumba permaneció cerrada sin profanar.

Ninguna otra hipótesis ha tornado prosperar y así, lo que se ha confirmado y establecido es que Francis Bacon escribió sus propias obras y Shakespeare las suyas.

HIJO DEL GUARDIAN DEL SELLO DEL REINO DE INGLATERRA

Nacido en York, el 22 de enero de 1561, fue el menor de los hijos de Sir Nicholas Bacon, nombrado Guardián del Gran Sello por la reina Isabel I.

Su madre, Ann Cooke Bacon, segunda esposa de sir Nicholas, era sobrina de sir Anthony Cooke, otro de los favoritos de la reina, hablaba cinco idiomas y era considerada una de las mujeres más ilustres de la época.

Se decía que era hijo de la Reina Virgen, pero en realidad era sobrino de Isabel I.

Las primeras enseñanzas las recibió Francis en su hogar, ya que su salud durante sus primeros años y luego andando los años era delicada.

A la edad de 13 años, su padre lo envió al Trinity College de Cambridge, institución en la que cursó estudios hasta 1576, periodo que pasó en compañía de su hermano mayor Anthony.

Francis consideró que "los estudios y la enseñanza de las ciencias y los métodos empleados y los resultados obtenidos eran erróneos", y abandonó la universidad.

VIAJA A FRANCIA

El 27 de junio de 1576 ambos hermanos fueron enviados por su padre a Francia como agregados del embajador sir Amyas Paulet.

Reinaba Enrique III, que era hijo tercero de Enrique II y Catalina de Médicis, y fue el principal instigador de la matanza de los Hugonotes la noche del Día de San Bartolomé, y en 1589 murió asesinado.

El ambiente político y social en que se encontraba Francia, cuyo monarca guerreaba constantemente contra los protestantes, sirvió para la formación política y diplomática del joven Francis, a quien el embajador le encomendó "algunas comisiones diplomáticas que lleve a fin con éxito".

Su residencia permanente era Poitiers, desde donde viajó a París y a las principales ciudades francesas, tanto para recoger informes sobre la situación política prevaleciente en Europa, como hacer un recuento de los recursos que poseían los diferentes países europeos.

Estos informes fueron reunidos y publicados bajo el título "Notas sobre el estado que guarda la cristiandad".

El historiador James Spedding sostiene que estas notas en realidad fueron de la autoría de uno de los ayudantes de su hermano Anthony. O sea que Bacon también ha quedado en ciertos aspectos de su trabajo de escritor bajo sospecha.

MUERTE DE SU PADRE, EJERCICIO DEL DERECHO Y PARLAMENTARIO

En esas, en 1579 fallece su padre y Bacon deja Francia y regresa a Inglaterra. La muerte repentina de su progenitor le impide a éste dejarle una buena herencia, "como eran sus deseos", y Francis ingresa a la escuela de jurisprudencia Gray´s Inn, recibiéndose de abogado un año después y se dedica a desempeñar su profesión de abogado.

Inicia entonces "su brillante carrera política" al ser designado miembro del Parlamento en 1584.

Por adoptar una posición crítica frente a la corte, no desempeñó cargos importantes, sino una vez fallecida la reina Isabel, quien "nunca vio con buenos ojos mi actitud independiente".

EL REY LO NOMBRA PROCURADOR GENERAL

Diez años después de que Jacobo I, sucesor de Isabel, hubo ascendido al trono de Inglaterra e Irlanda, el rey designa a Bacon procurador general del reino y consejero privado, y en 1617 guardián del sello y un año después, habiéndose ganado la confianza del monarca, gran canciller, barón de Verulam, par de Inglaterra y vizconde de San Albano. En esos años, "mi reputación y mi gloria llegaron a su apogeo", se ufana el escritor, funcionario y filósofo.

ACUSADO DE ENRIQUECIMIENTO ILICITO SIENDO CANCILLER

Bacon se rodeaba de gran fastuosidad y gastaba enormes sumas de dinero, lo cual lo llevó a sacar provecho de su cargo de Canciller, y habiéndosele probado varios cargos de soborno y concusión, o sea: cobro arbitrario, injusto e ilegal de impuestos, se le llevó a proceso, cuyo resultado fue la pérdida de todos sus empleos y el ser declarado "Indigno de ocupar en lo sucesivo cargo público alguno". A continuación se le obligó a pagar 40 mil libras de multa y se le encerró en la Torre de Londres, aun cuando su prisión no fue duradera porque Jacobo I redujo a dos días su permanencia en la cárcel.

El papa Paulo V opinó: "Es el más sabio, el más brillante y el más bajo de los hombres".

En cuanto recobró la libertad, se retiró a sus posesiones en Highgate. Concluyó su actividad política y pública e inició entonces sus trabajos científicos y filosóficos, dedicándose a ellos por el resto de su vida.

Falleció cuando llevaba a cabo un experimento científico el 9 de abril de 1626. "Murió por la ciencia", comenta Eugenio Imaz en su ensayo "Utopías del Renacimiento", publicado en 1941.

Ocurre que Bacon viajaba en un carruaje con un amigo médico. Al ver que la carretera estaba cubierta por una capa de nieve todavía espesa, se le ocurrió un experimento: "Averiguar si el hielo podría conservar la carne lo mismo que la sal y entonces fui a una granja cercana y ahí compré una gallina, que la dueña de la granja mató, desplumó y limpió. Acto seguido rellené la gallina con nieve y la enterré".

El clima era frío extremoso y la tarea de rellenar de nieve al ave y enterrarla le llevó algún tiempo, y Bacon se resfrió.

Ya en el carruaje, Bacon comenzó a sentirse pésimo, a toser y sudar afiebrado, y entonces el médico recomendó ponerse a buen resguardo, cosa que hicieron apersonándose en el castillo de un amigo de Bacon. El aristócrata estaba ausente, pero los sirvientes que reconocían a Bacon como amigo de su amo lo cuidaron, llevándolo a una recámara donde lo acostaron y cobijaron, y encendieron la chimenea.

Sin embargo, Bacon no mejoró y en tres días murió de bronquitis.

FILOSOFO Y LITERATO

Son tres las categorías de las obras de Bacón: filosófica, literaria y política, y creó el género ensayístico inglés.

Su biógrafo Richard Taylor Soammes describe el método filosófico de Bacon: "Un método que representó un avance fundamental en el método científico al ser muy significativo en la mejora de las hipótesis científicas".

"Percibió que el razonamiento deductivo destacaba a expensas del inductivo y creyó que, eliminando toda noción preconcebida del mundo, se podía y debía estudiar al hombre y su entorno mediante observaciones detalladas y controladas, realizando generalizaciones cautelosas.

"Para ello, el estudio que el hombre de ciencia hace de los particulares debe realizarse mediante observaciones que deben validarse. Los científicos deben ser ante todo escépticos y no aceptar explicaciones que no se pueden probar por la observación y la experiencia sensible.

"La filosofía de Bacon influyó en la creencia de que la gente es a la vez sierva e intérprete de la naturaleza, de que la verdad no se deriva de la autoridad y que el conocimiento es fruto ante todo de la experiencia".

Este método experimental recibió el nombre de "inducción baconiana".

SUS OBRAS

Las fundamentales son: "El avance del conocimiento", de 1605, un análisis sobre la conciencia de su tiempo; "Novum Organum" o "Indicaciones relativas a la interpretación de la naturaleza", de 1620; "La nueva Atlántida", de 1627, y "Apotegmas", de 1628.

En "La nueva Atlántida" Bacon profetiza el avión y el submarino. Para él: "De las ciencias, de la ambición del dominio del hombre, más que su afán de liberación, vendrá la felicidad humana".

LOS APOTEGMAS

Sus apotegmas o sentencias son célebres y han permanecido desde entonces, incluso convertidas en frases comunes y corrientes en uso en todas partes, incluyendo México.

*No hay cosa que haga más daño a una nación como el que la gente astuta pase por inteligente.

*Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.

*La soberanía del hombre está oculta en la dimensión de sus conocimientos.

*El hombre no es sino lo que sabe.

*El conocimiento es poder.

*El conocimiento se adquiere leyendo la letra pequeña de un contrato; la experiencia, no leyéndola.

*La lectura forma al hombre; las conferencias lo alistan; y la escritura lo perfecciona.

*La lectura hace al hombre completo; la conversación lo hace ágil, el escribir lo hace preciso.

*La historia hace ilustrado al hombre; la poesía, ingenioso; las matemáticas, sutil.

*Nada induce al hombre a sospechar mucho como el saber poco.

*El hombre representa siete años más al día siguiente del matrimonio.

*Aquel que tiene mujer e hijos ha amparado a la fortuna, porque son impedimentos a las grandes empresas, ya sea a la virtud o a la desgracia.

*La fortuna lo hizo tonto, mientras que a ella la volvió hermosa.

*Nuestra humanidad sería una cosa deplorable si no existiera la divinidad dentro de nosotros.

*El que toma venganza es igual a su enemigo, más el que la pasa por alto es superior a su adversario.

*No hay otro placer comparable a aquel de mantenernos siempre de parte de la verdad.

*El dinero es un buen siervo, pero mal maestro.

*El malo cuando se finge bueno, es pésimo.

*En caridad no hay excesos.

*Escoger el momento es ahorrar tiempo.

*La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad.

*La discreción en las palabras vale más que la elocuencia.

*La discreción es una virtud sin la cual las otras dejan de serlo.

*La esperanza es un buen desayuno, pero una mala cena.

*La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue.

*Las casas son para habitar y no para contemplar.

*Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar y viejos autores para leer.

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