Opinión
Pedro Ángel Palou Pérez
Ejecutivo con compromiso

El Sol de Puebla
13 de noviembre de 2006

José Luis Castillo Dìaz empresario poblano distinguido

PEDRO A. PALOU

Conocí a José Luis Castillo Díaz, como presidente de aquel inquieto e inolvidable club "20-30", al final de la década de los cincuenta, pocos años después de que fundara refacciones Puebla en modesto recinto, que a través de los años por su visión y entrega empresarial se diversificó de tal manera que hoy tiene diez sucursales, seis llanteras, más trece empresas filiales que van desde bienes raíces a cafeterías y hoteles, entre otras, con medio millar de empleos directos.

Esa labor incesante de tres décadas no han dejado que José Luis haya dejado a un lado su convencimiento de compromiso social con Puebla, como la Cruz Roja, la Cámara de Comercio, el patronato del Teatro Principal, el Consejo Coordinador Empresarial, Depac, Puebla Siglo V, el DIF.

Pero también en instituciones educativas, Tecnológico Regional, Colegio de Bachilleres, Fundación UDLA y BUAP, Consejo Consultivo de la Ciudad, CFE, Patronato de Bomberos, Amigos de Los Museos, por citar algunas.

Muy en relación con su origen empresarial la Asociación Mexicana Automovilística, al Asociación Nacional de Mayoristas de partes de Automóviles que lo reconoció como su Personaje Nacional en 1992, dentro de la industria automotriz y Ejecutivo del Año en Puebla, en 1972; 30 presidencias, vicepresidencias, consejerías (lo es actualmente en Banamex) y secretarías de otros tantos organismos.

Pero, sin duda, habrá que destacar su notable, insólita actividad al frente del Club de Empresarios de Puebla, durante largos 18 años, de 1989 hasta hace unos meses, más de tres lustros infatigables en que logró consolidar el organismo cúpula dándole respetabilidad, aumentando su membresía, realizando en un organismo no especializado, cerca de 500 conferencias, con miles de asistentes, becas por más de un millón y medio de pesos, aulas, seis ambulancias para la Cruz Roja y más de dos millones y medio de pesos en diversos donativos, que hablan de un club sólido en sus finanzas recibido con 25 mil pesos, pero es de destacar la proyección social y cultural que José Luis supo imprimirle al organismo.

Trotamundo incansable, José Luis ha visitado cincuenta países y más de 450 ciudades, trayendo siempre experiencias, motivaciones personales que ha hecho colectivas y que ha transmitido a su entorno incluyendo a sus amigos.

Después de muchos calendarios, volví a coincidir con José Luis en el Patronato del Teatro "Principal y he podido constatar que su espíritu alegre y su contagiante buen humor que le conocí en aquél "20-30", lo ha incrementado fraternalmente, que unido a su don de gentes y solidaridad han hecho de su presencia en esos otros tantos instituciones y organismos citados indispensable porque están expresados en trabajo visionario y generoso sacudidor de malas vibras y salpicado de ingenio penetrante.

Alma, vida y corazón han sido su lema personal, familiar, empresarial y de servicio social.

(Al dejar la presidencia del Club de Empresarios me pareció de estricta justicia hacer públicos estos datos con el deseo que siga siendo José Luis fiel a esa espejo original e inalterable de los años cincuenta y que ha sabido mantener hasta hoy. Abrazo fraternal).
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