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Opinión
![]() Cultura a la mexicana
Napoleón Fillat
Yo no olvido el año viejo...
El Sol de México
30 de diciembre de 2007
Cuando hacemos un balance del año que termina vemos que en estos meses ha pasado de todo, al inicio la violencia desatada por el reacomodo del crimen organizado y la necesidad de dar legitimidad al nuevo gobierno, fueron utilizadas como pretexto para usar todo el poder represor del Estado con el objeto de sofocar la situación y a la vez aprovechar para lanzar una campaña mediática que paliara la situación y diera la falsa creencia a la sociedad de que al menos el gobierno estaba haciendo algo.
Vimos el uso excesivo del Ejército, cuando debiera ser utilizado como último "Ratio" del Estado, mientras observamos a un Calderón arropado por los militares y lanzando discursos desde el campo militar Marte, en fin la guerra mediática tuvo más resultados que las detenciones de criminales. Nuevamente vimos cómo en materia de combate a la delincuencia lo que realmente funciona es la investigación proactiva y no los intentos reactivos que al ser utilizados a manera de improvisación se quedan en buenas intenciones, pero ya sabe que "de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno". En la política ocurrió el desmembramiento del órgano encargado de organizar las elecciones a nivel federal y es que debido a las constantes acusaciones de fraude, ya no fue posible sostenerlo y decidieron todos los partidos reorganizar nuevamente ese instituto acabando con la poca confianza ciudadana, si es que quedaba alguna, aunque debido a que ahora "sí" están escogiendo bien a los candidatos para integrar el IFE y como no llegaron a acuerdos, la pasarela en San Lázaro se canceló y será hasta el nuevo año cuando veamos quiénes lo integrarán. Otras de las cosas que llamaron la atención este año que casi culmina, fue la reforma fiscal a la cual se le han atribuido hasta efectos "mágicos y curativos", cuando no es más que un aumento de impuestos para los contribuyentes cautivos, en la que tuvo que recular el Gobierno federal, ya que la simple especulación de este aumento trajo consigo una escalada de precios en la canasta básica, por lo que decidieron echarla hasta el próximo año, ya que parece que el próximo año todo lo aguanta, ¡veremos sí es cierto! Por otro lado, la reforma al sistema penal mexicano, nuevamente promete las perlas de la virgen pero lo único que provoca es un golpe mediático y nada de inteligencia para arreglar el rezago en la impartición de justicia en el país. Parece que nadie se ha dado cuenta de que las dizque reformas penales no son más que la introducción plena de los que los teóricos alemanes llaman el "derecho penal de enemigo" en el que el Estado reprime hasta los medios preparatorios para efectuar un crimen y los castiga de sobre manera haciendo distinciones entre ciudadanos y enemigos del Estado, lo malo es que esta apreciación subjetiva entre amigos y enemigos se la deja a la discreción de un agente de policía que apenas terminó la secundaria, creo que no se han dado cuenta los impulsores de esta panacea que los "carniceros de hoy, serán las reses del mañana". Se contemplan los juicios de orales para hacer más expedita la impartición de justicia, lo que se nos olvida es que los juicios orales ya se aplican en México desde hace muchos años y no han sido la solución, el problema lo tiene bien estudiado la Suprema Corte Preciosa, al decir que el problema es de recursos y no de método, el sistema penal necesita ajustes bien planeados y no un reforma escrita en las rodillas por legisladores que dudo mucho sepan algo de la realidad del derecho penal en México. En fin, fue un buen año para algunos -verdad mi gober precioso, Madrazo ganando el maratón en Berlín o Calderón cargando costales en Tabasco- menos para los ciudadanos que sufrimos de inflación, inundaciones, desempleo, corrupción y aumento de impuestos, aun con todo esto creo que los mexicanos no hemos perdido nuestra capacidad de asombro, humildad y solidaridad, con gusto vimos a un pueblo mexicano con todos sus problemas solidarizarse, con sus hermanos tabasqueños y chiapanecos quienes lo perdieron todo; con estas muestras de cariño y compromiso con el prójimo vemos que no todo está perdido y que aún hay esperanza. Creo firmemente que los mexicanos nos merecemos un futuro mejor, pero no lo lograremos a menos que alcemos la voz y trabajemos juntos con honestidad y humildad. ¡Felices fiestas! Napoleonef@hotmail.com Columnas anteriores
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