Opinión
Cultura a la mexicana
Napoleón Fillat
Crónica de una reforma anunciada

El Sol de México
16 de diciembre de 2007

Esta semana esperábamos que se diera el tan mencionado relevo en el IFE, pero ni la pasarela organizada por la Cámara de Diputados, en la que más de un centenar de candidatos hicieron gala de todas sus piruetas y malabares y ni así lograron un voto de confianza de los legisladores de San Lázaro.

Tengo la firme creencia de que el problema no radicó en los aspirantes, a los cuales sobra talento, el único problema fue su trayectoria política y cercanía con algunos personajes, ya que la forma de descalificarlos fue con base en las percepciones de los grupos parlamentarios los cuales los habían etiquetado como de un bando u otro.

En el caso del ministro Genaro Góngora, Acción Nacional no lo vio con buenos ojos por su supuesta cercanía con Andrés Manuel, lo que trajo consigo que fuera vetado y como consecuencia todo el proceso se vino abajo, ya que precisamente lo que se busca con la parafernalia de la pasarela es que los nuevos miembros gozarán de la más amplia aceptación por todas las fuerzas políticas que integran el Congreso.

Ahora habrá nuevos consejeros del IFE hasta el nuevo periodo de sesiones en febrero del próximo año, el inconveniente de esta decisión es que los diputados están violando un artículo transitorio que ellos mismos aprobaron en el que se dice que deberán ser nombrados los nuevos consejeros dentro del plazo de 30 días "naturales", situación que para nada se actualiza en el caso que nos ocupa.

También dejaron en un dilema a Ugalde, quien ya tenía sus maletas listas para partir, pero le quedaba la duda de si claudicar de una buena vez e irse a dar clases a Harvard o cobrar otros dos mesesitos del jugoso sueldo de presidente del Instituto Electoral, al parecer el tristemente célebre Ugalde, ahora sabe que la dignidad es un producto que se compra caro y no siempre está disponible.

Parece que en la política a la mexicana siempre hay que esperar hasta el último momento para llegar a acuerdos como el que llegaron el PRI y el PAN, para sacar adelante la llamada reforma penal, y así a las carreras y en las rodillas se consumo el primer paso para que el Constituyente Permanente reforme la Constitución Política dando muerte al estado de derecho y dando paso a un nuevo Estado policía.

La reforma constitucional que el jueves fue aprobada por el PAN y el PRI, con el desacuerdo del PRD, traerá como consecuencia la total implantación de lo que los nuevos teóricos del derecho penal alemán llaman: "derecho penal de enemigo", en el que el Estado ataca sin ninguna consideración o garantía a sus enemigos, lo malo es que los que decidirán, a ojo de buen cubero, quien es el enemigo serán nuestros 400 mil policías del país.

El adelantamiento de las barreras de contención del riesgo, trae consigo que el Estado policía pueda inmiscuirse en todos los ámbitos de la vida de las personas con la simple sospecha de que se pudiera estar cometiendo algún delito.

Los legisladores que aprobaron las reformas, ignoran que los carniceros de hoy serán las reses del mañana, es decir, que estas modificaciones no reconocen color de partido y menos aún las reconocen nuestros policías que siempre vigilan.

El principal argumento de quienes están a favor de esta reforma es el que hay que dar armas a nuestros cuerpos de seguridad para que puedan combatir la delincuencia organizada, no, si el problema no es que se persiga a la delincuencia, el problema radica en el abuso del poder, en los excesos que tanto se han repetido a lo largo de nuestra historia.

Seamos sinceros, no se trata del modelo penal, el verdadero punto de toque es la falta de una policía científica, proactiva, pero sobre todo capacitada para poder atacar a la delincuencia con inteligencia e investigación.

Con estas reformas desaparecen muchas de nuestras garantías de seguridad jurídica, pero lo dice la sabiduría popular de que:

¡El papel aguanta todo lo que le pongan, la realidad no!

Napoleonef@hotmail.com

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