El Sol de Puebla
Puebla, Mex. I
Puebla     .
Con reeducación del agresor buscan evitar la violencia de género

El Sol de Puebla
26 de noviembre de 2013

   

por Carolina Vega



La celebración ayer del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer trajo a la mente de los poblanos las mujeres víctimas de humillaciones, insultos y golpes. Sin embargo, pocos recordaron a aquel que ejerce esta violencia. Y es que el agresor es, según Cirilo Rivera García, psicólogo de la asociación "Hombres Trabajando (se)", el gran olvidado de esta problemática.

La protección a la mujer es uno de los principales pilares que sustentan la erradicación de la violencia machista. Sin embargo, no tiene por qué ser el único. Educar -o reeducar- al agresor para que sepa canalizar su frustración de manera no violenta es también una gran necesidad.

Esta fue la propuesta desde la que en 2008 Rivera García y José Gabriel Licea Muñoz, ambos psicólogos de profesión, idearon el Programa de Atención a la Violencia Masculina, a través de la asociación "Hombres Trabajando (se)". "El objetivo es que los hombres aprendamos a reeducarnos para parar nuestra violencia hacia nuestras parejas, a las mujeres sobre las que hemos ejercido algún tipo de violencia", indicó Rivera García en entrevista con El Sol de Puebla.

El primer paso para iniciar el proceso de recuperación de los agresores es que reconozcan que sí sometieron a su pareja o ex pareja a violencia ya sea emocional o física. Tras ello, da inicio un proceso de terapia que suele carecer de atención y recursos por parte de instituciones o autoridades gubernamentales. "Nos falta mucho trabajo por hacer", señaló el psicólogo. "Hace falta un presupuesto público donde se satisfaga el trabajo realizado con hombres".



NI VÍCTIMAS NI ENFERMOS

Los hombres que ejercen violencia contra su pareja no son víctimas de sus impulsos ni de la sociedad pero tampoco tienen algún tipo de enfermedad mental que les impida el control de sus emociones. Se trata, señaló Rivera García de manera concisa, de un problema que comienza en la educación recibida desde pequeños.

"Es un hombre -el agresor- que aprendió a construir una identidad masculina en la cual se le dijo que la violencia es una forma de ser hombre y, por tanto, reproduce la violencia en cualquier momento, ya sea con hombres y con mujeres", explicó el experto.

La asociación "Hombres Trabajando (se)" , mediante su Programa de Atención a la Violencia Masculina, ofrece sesiones por sólo 35 pesos en concepto de costo de material a todos aquellos hombres que hayan agredido -con un insulto basta- a la mujer con la que hayan mantenido o mantengan una relación sentimental. La terapia grupal se ofrece en la sede de la asociación ubicada 21 Sur 503 B Col. San Matías todos los jueves a las 19:30 horas.