El Sol de Puebla
Puebla, Mex. I
Policía     .
Acusan tortura en caso de ex policías estatales culpados de extorsión

SAMUEL León y Miriam Cazabal muestran los amparos que han tramitado en juzgados federales por la probable tortura e incomunicación que han sufrido sus clientes. Foto Rodolfo Pérez
El Sol de Puebla
9 de enero de 2013

   

Por Joel Arcega

La defensa legal de los dos ex policías estatales detenidos y actualmente arraigados en un hotel de la ciudad, han tramitado además de una queja ante Derechos Humanos, amparos ante las autoridades federales, señalando posibles actos de tortura, además de mantener a los acusados bajo arraigo, señalado como anticonstitucional.

Como se recordará el jueves de la semana pasada fueron detenidas siete personas, entre ellas dos ex policías estatales, curiosamente por quienes fueron sus propios compañeros en la dependencia policíaca al estar asignados al grupo de inteligencia conocido como GALI.

Los dos ex uniformados están identificados como Juan Carlos Cabrera Arrieta alias "El Ganso" y José Alfredo Bonilla Luna alias "El Bonilla", quienes fueron dados de baja de la corporación hace 6 meses, supuestamente al haber reprobado los exámenes de control de confianza.

Como ni la Secretaría de Seguridad Pública del Estado ni la Procuraduría General de Justicia han emitido algún reporte oficial respecto a los hechos, ha venido trascendiendo que al parecer la detención se debió a un supuesto acto de extorsión al pretender pedirle 50 mil pesos a una persona a cambio de no ponerla a disposición de las autoridades por un delito que cometió -narcomenudeo-.

Tras su aprehensión, no habían tenido comunicación con sus familiares y abogados, hasta el pasado lunes, percatándose que tenían claras huellas de violencia física, además de que los tienen arraigados en el Hotel Kioto de esta ciudad.

Los familiares presumen que estuvieron incomunicados y arraigados para obligarlos, mediante violencia física y sicológica, a confesar algún delito que no cometieron, pues les dijeron que habían sido detenidos en flagrancia, cuando la defensa ya recabó pruebas de que incluso estaban jugando futbol; y todo podría deberse a una venganza entre miembros policíacos.

Así los defensores Samuel León Pérez y Miriam Cazabal Domínguez, ya tramitaron los correspondientes amparos para pedir la protección de la justicia federal, ante los posibles actos de tortura e incomunicación que sufrieron sus clientes, amén de los cargos que les estén imputando para lo cual ya tienen cerca de 200 pruebas que estarán presentando a su favor.