El Sol de Puebla
Puebla, Mex. I
Opinión     .

   

Jorge Lerín Valenzuela 
Amparo habeas corpus
El Sol de Puebla
27 de noviembre de 2012

  En memoria de un Maestro inolvidable Lic. Carlos Meza Valenzuela, a un año de su encuentro con el Padre eterno

El goce de las garantías por parte de los gobernados mexicanos obedecen a largos periodos históricos de conformación de instrumentos para su protección, así hoy podemos disfrutar de algunas entre ellas la de la libertad personal. En el Derecho romano, en el interdicto Homine Libero Exhibendum, que se promovía ante el pretor, contra los particulares que privaban de su libertad a un hombre libre, ya fuera por falta de cumplimiento de sus deudas, en esa tesitura, el pretor emitía una orden en el sentido de exhibirlo ante su presencia, para proteger su libertad personal, misma figura jurídica que más tarde pasa a ser conocida como el habeas corpus. Gran Bretaña, (1670) lo incorporó en el sistema common law de origen consuetudinario, utilizando el Habeas Corpus Acta, como instrumento de protección de la libertad individual contra las detenciones arbitrarias de los poderes públicos, más adelante se incorporó en la Constitución de los Estados Unidos de América de 1787, como Rights of habeas corpus, procedimiento legal empleado para la reivindicación de la libertad personal, ilegalmente restringida.

En el México insurgente, Ignacio López Rayón, (1811), instaló la Suprema Junta Nacional Americana, elaborando un documento denominado "Elementos Constitucionales", que reconocía el derecho a la libertad personal y la inviolabilidad de la casa, en su punto 31: "Cada uno se respetará en su casa como es un asilo sagrado y se administrará con las ampliaciones y restricciones que ofrezcan las circunstancias de la celebre Ley Corpus habeas de la Inglaterra". Por tanto, debemos reconocer el merito de López Rayón al haber incorporado al derecho mexicano interno la cimiente de la protección a la libertad personal cuyo origen es el habeas corpus.

Actualmente este instrumento de protección de la libertad personal se conoce en Estados Unidos como Habeas Corpus y compete a la Suprema Corte poder revisar el expediente del proceso y reconsiderar puntos y pruebas no tomados en cuenta antes, dando lugar a un nuevo enjuiciamiento, pudiéramos decir, que es similar en el sistema mexicano a la tercera instancia penal, o sea, la apertura de la revisión extraordinaria, cuando aparecen medios de prueba que demuestran la inocencia del sentenciado. (Artículo 23 Constitucional)

Quiero rememorar la experiencia de Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá, quien colaboró en la redacción de la Constitución Federal Mexicana de 1824, y fue el creador del juicio de amparo mexicano. En ese entonces, en primer lugar planteó el juicio de amparo a nivel estatal, mismo que tenía dos características principales, era breve y sumario, y gracias a su labor progresista llevó la figura jurídica del amparo a su aplicación a nivel nacional, pues es hasta el Acta Constitutiva y de Reformas del 25 de abril de 1847. en la que se consagró el juicio de amparo para proteger la vida, la libertad, la propiedad de las personas, instituyéndose como instrumento jurídico a nivel nacional, a partir de la Constitución Federal de 1857, consolidado en la Constitución Federal de 1917, quedando establecida la tutela de las garantías individuales, y el procedimiento para su protección, llamado amparo libertad encaminado contra actos de cualquier autoridad que importaren peligro de privación de la vida, ataques a la libertad personal fuera de procedimiento judicial, deportación o alguno de los prohibidos por el Artículo 22 Constitucional, instrumento utilizado contra detenciones injustificadas y arbitrarias, solicitado a cualquier hora del día o de la noche, ante el Juez de Distrito, incluso, hasta por telégrafo.

Ahora bien, la Ley de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Puebla, refuerza la protección de la libertad personal al contener normatividad que regula el procedimiento especial de la llamada exhibición de persona, por lo que cualquier particular puede solicitar verbalmente la intervención inmediata de la Comisión, con el propósito de que un visitador asociado de un perito, comparezca ante la autoridad investigadora que tenga privada de su libertad a una persona, y exhiba a ésta, así como para que justifique la causa de la detención y garantice la salud física y mental del detenido. Por consiguiente la familia de un detenido enfrenta un dilema, o bien recurre a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, o al Juez de Distrito en el Estado en turno, a solicitar el habeas corpus o amparo libertad, tendente a que se traslade el personal federal al lugar de detención, y conmine a la autoridad responsable, si el caso lo amerita, a poner a disposición de la autoridad judicial al detenido, y se prevenga cualquier violación a sus derechos fundamentales o derechos humanos. En mi opinión, tienen mayor sustento jurídico los mandamientos dictados por la autoridad federal, por lo tanto, debe reivindicarse la fortaleza del amparo habeas corpus o amparo libertad como instrumento para la protección de los derechos humanos y sus garantías.
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores


Cartones
Columnas