Policía
Provoca infame ladrón la muerte de una anciana
El Sol de Puebla
9 de febrero de 2010

Una anciana perdió la vida en su domicilio, al parecer por el susto que le dio un ladrón cuando entró a su vivienda para robarle el único objeto de valor: un televisor de plasma. Según las primeras investigaciones, se presume que el probable responsable es un vecino de la mujer, ya que ésta le permitía entrar a su casa con frecuencia y además era de los pocos que conocía el interior del domicilio.

Un habitante del edificio San Ramón, ubicado en el número 5 de la 9 Norte en la colonia Centro, relató a personal de la PGJ que fue testigo cuando el presunto delincuente salía del departamento 42, donde desde hace casi 10 años vivía la hoy finada María de los Ángeles García Sábano, de 80 años de edad.

El sujeto, indicó, vive en el departamento contiguo al de la señora y se le vio abandonar sospechosamente el domicilio de la interfecta, aproximadamente a las 04:30 horas de ayer.

De este modo, horas después de lo ocurrido, los familiares de García Sábano decidieron ir visitarla, por lo que al llegar al lugar de los hechos, a las 10:00 horas, encontraron forzadas las chapas de la puerta del departamento y al entrar se percataron de que la anciana había dejado de presentar signos vitales.

Presumiblemente, la abuelita dejó de existir por la fuerte impresión que se llevó, luego de ver al sospechoso individuo dentro de su casa. No obstante, los parientes sospechan que la muertita fue asfixiada por el mismo maleante que cometió el atraco. Según ellos, se trata de un vecino que vive al lado del departamento de la hoy fallecida, quien visitaba constantemente a la anciana, y por ende, era de los pocos que sabía que la anciana tenía una pantalla de plasma.

Los consanguíneos de la octagenaria sospechan que fue asfixiada con una sábana y una almohada, las cuales pudo haber utilizado el mismo ladrón para arrebatarle la vida a la abuela. Sin embargo, se presume que la muerte se haya debido más bien a un paro respiratorio que le provocó el susto de ser asaltada. (Diana Jiménez)