Opinión / Columna
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Un comentario obligado
Francisco Robles Sarquiz
¡Esquina...bajan!
El Sol de Puebla
12 de noviembre de 2009
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ALGUNOS LECTORES, SOBRETODO aquellos que se ilusionaron con un transporte público urbano al estilo de las principales ciudades de Estados Unidos y Europa, con el fin de sustituir al automóvil que todos los días utiliza para ir de un lugar a otro, nos preguntan inquietos: ¿qué pasó con esa idea original del autobús articulado?. ¿En donde se detuvo la quimera que la SCT trasmitió a la sociedad poblana encaminada a crear un transporte alterno de primerísima calidad, aunque fuera más caro, ideal para sustituir el vehículo personal, que además de ocasionarnos mayores gastos, congestiona más aún las vías citadinas y provoca una mayor contaminación de nuestro municipio? ¿Qué intereses ajenos -se cuestionan- influyeron para que esta maravillosa fantasía fuera dejada en el cesto de la basura, o en el "cajón de los olvidos" y no fuera propuesta, exhibida e incluso licitada a los diversos grupos de inversión que sí desean participar en este negocio?
COMO ESTAS, MUCHAS PREGUNTAS más se hace una sociedad poblana que fue encandilada con este nuevo proyecto, no para suplir al actual servicio de transporte público, o como un pretexto para subir el precio del pasaje, sino como una opción diferente y alterna para quienes tienen para pagar un mejor transporte, más limpio, más seguro y con operadores calificados, que bien podrían ser un ejemplo para el existente (bastante deficiente en varios aspectos) y para otros inversionistas en el futuro.
DESDE QUE VALENTÍN MENESES se hizo cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en el estado de Puebla, el funcionario no solo se comprometió a continuar con el programa de modernización del transporte en toda la entidad poblana, (10 años de uso como máximo para la capital y 12 años para los demás municipios) sino que fue más allá y desde el primer día se empecinó en revolucionar el anacrónico sistema que aún persiste y para ello convocó a nuevos inversionistas a quienes trasmitió las nuevas reglas a seguir relacionadas con la compra de autobuses modernos con todos los servicios que requiere el usuario, con conductores, ya sean femeninos o masculinos, perfectamente calificados, con un salario fijo y con el goce de todas las prestaciones de ley, previa capacitación a través de un diplomado impartido por la BUAP.
ASÍ NACIERON LAS NUEVAS RUTAS "Bicentenario". Un transporte digno, seguro, competitivo y confortable, cuyas primeras 30 unidades ya circulan por la periferia, abarcando los municipios de Puebla, Cuautlancingo, Coronango, San Pedro y San Andrés Cholula y según como la armadora entregue más unidades, estas rutas serán ampliadas. Indudablemente esto es un buen principio, pues estas dos rutas sólo son parte del gran proyecto, el cual prevé cubrir otras áreas en vías amplias, con autobuses (posiblemente marca Volvo o Mercedes Bentz, no articulados) de plataforma baja, (o entrada baja), ideal para personas de la tercera edad o discapacitadas y con capacidad hasta para 80 pasajeros.
PESE A QUE ALGUNOS CIUDADANOS se siguen quejando de los camiones urbanos que actualmente circulan por la Angelópolis, principalmente por lo descuidados y sucios que están, incluyendo la presencia desaliñada y sórdida de muchos conductores, déjenme decirles que la modernización del transporte en el estado de Puebla continúa imperturbable, aunque algunos camiones de las rutas 11 y 29 digan todo lo contrario. Durante el presente año, las 28 mil unidades del transporte público en la entidad, tanto camiones como taxis, iniciaron la revisión anual desde el pasado jueves 5, en la cual se está revisando su edad, cada uno de sus respectivas concesiones y el estado físico y mecánico (golpes y pintura en carrocería, luces, frenos, dirección, llantas, etc.)
EN LO QUE VA DEL AÑO SE HAN retirado de circulación mil vehículos por haber cumplido los 10-12 años de servicio y suplidos por igual número de camiones último modelo. Para el próximo año, otros mil doscientos cumplirán su edad límite y tendrán que entrar al grupo de "chatarrización", o ser vendidos a otros estados, o países, en donde las reglas sean distintas. Y como una cosa lleva a otra, pues cada una de estas medidas equivalentes buscan mejorar el aire que respiramos, hay que mencionar el escaso éxito que ha tenido, ha nivel nacional y estatal, el programa federal de sacar de la circulación a los vehículos chatarra a partir de 10 años de uso.
EL MENCIONADO PROGRAMA tiene sus "asegunes". A cambio de 15 mil pesos, el dueño del vehículo viejo deberá entregarlo para que sea convertido en chatarra y comprar, a cambio, un auto nuevo. Y en esto, no hay otra opción. El dinero deberá ser para comprar un auto nuevo. ¡Imagínense!, quien posea un carro modelo 99, 98, 97 y hasta de 1995, bajo ninguna circunstancia lo entregará por 15 mil pesos, pues en el mercado de autos usados vale más. En cambio, para quien tiene un auto de los 70´s, o de los 80´s, el programa y el dinero les caería de perlas, sólo que este grupo de propietarios son los que no tienen dinero para comprar un auto nuevo.
PERO VOLVIENDO AL TEMA que nos ocupa, varios lectores, que nos trasmiten sus inquietudes a través de los correos electrónicos, mencionan que todos estos programas (los de la modernización) "les han pasado de noche", pues por las calles en donde viven, o en donde trabajan, siguen circulando "los mismos de siempre", incluyendo a los mal educados conductores; las mismas "carreritas" de siempre y los cotidianos accidentes y muerte de gente inocente bajo sus ruedas. ¿De qué sirve -mencionan- que el autobús sea nuevo, si lo que se debe cambiar es la actitud mercantilista del dueño del vehículo y el obsoleto sistema que obliga al chofer a correr y rebasar a velocidades suicidas para ganar pasaje?
UNO DE NUESTROS LECTORES menciona que las ideas de ahora sólo serán la referencia del mañana y pregunta preocupado: "si Valentín Meneses se va como candidato a la presidencia municipal de Puebla, -como todo hace suponer-, ¿quién retomará la idea de la modernización del transporte público? Todo lo ganado en los últimos años, ¿será enviado al cesto de la basura, o su equipo lo continuará hasta que éste concluya?, pues durante décadas -dicen- hemos sido testigos de que magníficos planes, revolucionarios proyectos y novedosos bocetos se han quedado en eso, pues a ningún político le gusta retomar las ideas de otros, ni concluir lo que para el sentir del pueblo es la obra del que lo antecedió.
HAY MUCHO DE CIERTO EN ELLO, pero baste recordar que el programa de modernización se inició en el sexenio de Manuel Bartlett, cuando Marco Antonio Rojas era el secretario de la SCT y desde entonces no se ha frenado. Debemos suponer que el proyecto de dotar a nuestro municipio de un transporte digno, a la altura de las grandes capitales del mundo, no es una utopía, ni el deseo fantasioso de un funcionario, o de un gobierno, sino un proyecto bien elaborado, factible y comprobablemente rentable, pese a los obstáculos que muchos permisionarios actuales han tratado de colocar en el camino para evitar mayor y mejor competencia.
QUIEN EL FINAL LOGRE EL cometido, seguramente se ganará a pulso la erección de su estatua en "el valle de los personajes ilustres de Puebla" y su nombre -de igual manera- nunca será olvidado.
franciscorobless@hotmail.com
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