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Municipios
Arriban autoridades a Chiautzingo para dirimir conflicto
Pobladores permanecen afuera de la oficina parroquial en espera de respuestas.
El Sol de Puebla
6 de noviembre de 2009
Mayra Hernández
SAN LORENZO CHIAUTZINGO, Pue.- Representantes de Antropología e Historia, de la Secretaría de Gobernación así como del Ministerio Público federal y de la arquidiócesis de Puebla se presentaron en la parroquia local para tomar declaraciones al cura Guillermo Campos Silverio, con la finalidad de dirimir el conflicto que se generó, luego de que el sacerdote realizara obras de excavación para obtener agua, pero que a decir de los lugareños, obedece a que buscaba algún tipo de tesoro. Cerca del mediodía de ayer se presentaron funcionarios de las dependencias involucradas con la finalidad de que el religioso pudiera externar cuál era su postura en este enfrentamiento con los habitantes del lugar, mientras tanto poco más de 100 personas permanecían apostadas en las oficinas parroquiales para que se cumpliera con este trámite y se les informara oficialmente qué procede en este caso. Cabe señalar que versiones encontradas se pueden encontrar en la población, ya que mientras unos apoyan la labor del párroco y señalan que ha hecho un buen trabajo; otros cuestionan que llevará a cabo estas excavaciones, de hecho lo que más les molesta a los inconformes es la mentira y que tratará de engañarlos, diciendo que se trataba de un pozo cuando la perforación no tiene ninguna semejanza con una acción para buscar agua. Luego del problema que se presentó entre los lugareños y el sacerdote, el alcalde Gerardo Hernández Guzmán clausuró las obras que se realizaban en la parroquia, en tanto se presentaban las autoridades competentes para tomar nota de los hechos, al tiempo que tuvo que implementar un cerco de seguridad afuera de la oficina religiosa, para salvaguardar al párroco, ya que los pobladores estaban muy molestos e invadieron el lugar, mismo que hasta el mediodía de ayer permanecía ocupado tanto por los detractores como por los defensores del sacerdote. Al interior de la oficina parroquial permanecía el cura Guillermo Campos Silverio, quien mantuvo su versión de que los trabajos que llevó a cabo fueron porque buscaba agua, luego de que se agotó el pozo que suministraba el vital líquido. El religioso manifestó: "estamos a la espera de que lleguen las autoridades del INAH, un juez federal así como de gobernación para que dictaminen sobre el pozo que estaba haciendo y le informen a los pobladores que siguen afuera". Añadió que no solicitó permisos para la ejecución de la obra y como tal lo informó ante la autoridad municipal, levantándose un acta con los hechos; indicó que la obra tiene ocho semanas de haber comenzado a realizarse, pero apenas anteayer los pobladores se dieron cuenta y se inconformaron. El padre Guillermo Campos refirió que el pozo que le suministraba del líquido se ubica en el patio cural y se derrumbó, por lo que se le hizo fácil no pedir autorización y comenzar a construir primero una cisterna, pero asesorado por un arquitecto, comenzaron a buscar veneros de agua, aunque no de la forma tradicional hacia abajo sino de forma horizontal, tratando de encontrar la fuente original del pozo, llegando a las inmediaciones de la parroquia. A pregunta expresa de que estos trabajos hubieran generado afectaciones de los cimientos de la iglesia, el cura señaló que ese era el temor de los pobladores, pero descartó tal situación. Respecto al momento de tensión que se vivió la noche del miércoles, el religioso apuntó que sólo recibió agresiones verbales y que los lugareños sellaron el paso al lugar donde se estaban realizando las obras, además de que tuvo que pasar la noche y parte del día de ayer, bajo el resguardo de cuando menos una docena de fiscales que cuidaban el interior de la oficina parroquial, mientras elementos de la policía auxiliar de San Lorenzo Chiautzingo vigilaban la entrada principal. Refirió que la misma noche del miércoles hubo presencia de representantes de Gobernación, del Ministerio Público federal así como del arzobispado de Puebla que intentaron hablar con los pobladores, pero no los dejaron, razón por la cual regresaron ayer al mediodía para tomar fe de los hechos. El padre Guillermo Campos descartó que fuera gente realmente del pueblo la que estaba molesta por esta obra, "son personas que en ciertos momentos y conflictos tanto religiosos como civiles aprovechan el momento, pero nunca cooperan con la comunidad ni se aparecen en la iglesia; de hecho es posible identificar claramente a los que son católicos de verdad", indicó. El sacerdote de San Lorenzo Chiautzingo señaló que tiene seis años en esta localidad y nunca había tenido ningún problema; al cuestionarlo sobre la demanda de algunos pobladores de que ya no lo quieren en el sitio, indicó que "cuando a uno ya no lo aceptan en una casa, ya no se puede estar a gusto, pero esa decisión depende de sus superiores", concluyó. |
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