Municipios
Mueren otros tres poblanos en EU
El Sol de Puebla
5 de noviembre de 2009

Belén Cancino

Tres poblanos, oriundos de Chignahuapan, fueron asesinados con un arma de grueso calibre en la ciudad estadunidense de Virginia, a manos de un ex convicto de nombre Marcos Chávez González, sin que hasta ahora se conozca el móvil del crimen, explicó el comisionado para la atención al migrante, Héctor Escobar González.

En entrevista informó que la noche del domingo pasado, en una tienda de aparatos eléctricos, Chávez González disparó más de 20 veces su arma, en contra de cuatro jóvenes, causándoles la muerte casi al instante.

Los poblanos eran Víctor Alfonso Martínez, Juan Manuel Martínez Jiménez, ambos de 26 años de edad y Francisco Javier Martínez de 24, que al parecer eran primos y se encontraban observando los artículos de la tienda cuando todo ocurrió.

De acuerdo con los reportes de la policía comentó, no hay una sola línea de investigación para aclarar los homicidios pues se tienen varias versiones que están analizando las autoridades, por lo que rechazó revelar mayor información.

Señaló que el responsable fue detenido horas más tarde, aproximadamente a las 4:00 horas de la mañana del día siguiente, en un hotel de la misma ciudad en el estado de Carolina del Norte, gracias a que hubo muchos testigos del crimen que pudieron proporcionar datos que llevaron a los elementos a dar con él, del que se sabe, es un ex convicto, pues ya estuvo dos años en una cárcel del vecino país.

Agregó que los familiares de los tres jóvenes ya se acercaron a la oficina de la Comisión para la Atención al Migrante Poblano y ya iniciaron los trámites para lograr su repatriación, sin embargo dijo que todavía no es posible decir cuándo podrán llegar a México o a Puebla.

Escobar González dijo que con estos tres hombres, suman 228 el total de poblanos que han muerto en Estados Unidos y aclaró que la mayoría de ellos fallecieron por causas naturales o como producto de accidentes.

Aseveró que la menor parte, unos 30 aproximadamente, murieron a consecuencia de alguna agresión durante un atraco, y que ya casi no se presentan crímenes de odio, por racismo o discriminación.