Comunidad y Cultura Local
Catrinas, artesanías en cartón
Se presentan en diversidad de personajes.
El Sol de Puebla
23 de octubre de 2009

Julieta Cerezo

Material maleable, de nula toxicidad, de fácil obtención, reciclable y sobretodo barato, son las características que el doctor Carlos Navarro encuentra en el cartón para hacerlo su material predilecto en la elaboración de las denominadas Catrinas.

Desde hace más de 12 años, Navarro se dedica al oficio de la artesanía en cartón, teniendo como mayor pasión la creación de Catrinas, en las que aplica la técnica original de la cartonería, usando papel, engrudo y pinturas, y como enfatizó el artista, es la imaginación de quien está elaborando la que llevará a una figura única en su tipo.

Para él, lo más gratificante, después de tantos años de estudio y preparación, es el enseñar a las demás personas lo que sabe hacer, desembocando en el rescate a esta artesanía, que al igual que muchas otras, no recibe apoyos para su esparcimiento o se les da el valor que realmente merece.

En su taller, en el que imparte cursos todo el año, y que funciona desde hace cuatro años, ha sido responsable de la formación de decenas de alumnos que incluso ya exponen y comercian sus creaciones, Navarro a su vez fue alumno de los también cartoneros Rodolfo Villena y Miguel y Elsa Linares, estos dos últimos pioneros en la artesanía.

El artista comentó que todos los interesados en preservar el arte del cartón, están invitados a participar en su taller, en el que asegura no es el lucro que genera sino el enseñar a las futuras generaciones artesanías lo que más le importa; así este artista quien ha expuesto en la Galería del Ayuntamiento y ha sido ganador de concursos de arte de la Casa de la Cultura y ex colaborador del Museo Amparo, señaló que no hay nada más gratificante que el transmitir lo que sabe.

Las piezas son cuidadosamente elaboradas con papel kraft, colocando una capa sobre otra hasta tener tres, que dará la dureza para la elaboración de la pieza, en la que se ocupan moldes de yeso para los cráneos y se arman todos a mano, que con la creatividad del alumno tendrán su sello personal, teniendo en promedio una elaboración de aproximadamente 16 horas la artesanía, que es la duración del curso.

El maestro refirió que el mayor problema en la elaboración de las Catrinas no es el propio proceso, sino la difusión de la artesanía, manifestando su preocupación por el rescate de la cartonería antes de que se pierda, ya que, como lo dijo, los niños actualmente no la conocen por lo que espera que por medio de su taller se pueda retribuir un poco a esta artesanía que tanto le ha dado.

Como lo relató Carlos, la historia de la cartonería data del siglo pasado cuando se hacían máscaras que funcionaban como juguetes para los niños y que ahora, con la incursión de otros de tecnología avanzada se ha perdido, sirviendo sólo como adornos en las casas, y que fue gracias al trabajo de cartoneros famosos como los mencionados que se pudo rescatar su elaboración.

Comentó que Guadalupe Posada, artista mexiquense finado en 1913, fue unos de los responsables de la caricaturización de la Catrina, en el sentido de que ésta era la representación y mofa de la sociedad aristócrata de la época del Porfiriato; al igual que Diego Rivera, quien la presentó en sus murales volviéndola popular.

Añadió que esta burla, habla de la idiosincrasia del mexicano, al que resulta fácil y entretenido bromear con y acerca de la muerte, y de ahí de desencadenó el gusto por colocarlas en la ofrenda.

Finalmente dijo que la cartonería no sólo puede ser aplicada en Día de Muertos, ya que puede estar presente en todo tipo de fechas, argumentando que cualquiera las puede hacer en su casa teniendo el material necesario y un espacio para trabajar.