Opinión / Columna
 
Ignacio Ramírez Sánchez 
Simple Demagogia
El Sol de Puebla
30 de septiembre de 2009

  Por considerarlo urgente y necesario, me voy a permitir transcribir los Principios de Doctrina que, el Partido Revolucionario Institucional, a través de su Consejo Político Nacional, los Integrantes de la Comisión Temática y de Dictámenes de Ideología, en un libro especial por escrito dieron a conocer a todos sus dirigentes y militantes, lo que consideran como un Decálogo de Compromiso, a modo de que lo lleven a cabo.

Transcribo los Principios más relevantes, y que son:

PRINCIPIO 6.- Para nuestro Partido la justicia social es el principio y objetivo prioritario. Dado que el trato igual a desiguales produce injusticia, el Estado tiene la obligación de crear y garantizar las condiciones económicas y sociales de oportunidad y equidad, para que todos los mexicanos accedan al bienestar pleno.

PRINCIPIO 7.- Nuestra Constitución, al incluir los derechos sociales a la tierra, al trabajo, a la educación, a la salud, a la vivienda, a la seguridad social, al abasto y a la alimentación, a la recreación, a un medio ambiente sano, y en general, a la satisfacción de las necesidades humanas, creó los instrumentos para construir una sociedad igualitaria y justa, en que el ingreso y los recursos se distribuyan equitativamente entre las personas y los grupos sociales.

PRINCIPIO 8.- La justicia social parte de la noción integral de democracia, y por ello se opone a la acumulación de la riqueza en pocas manos, a los monopolios y a la tiranía insensible del mercado.

PRINCIPIO 10.- Las profundas desigualdades que vivimos son inadmisibles. Moderar la opulencia y la indigencia, sigue siendo una exigencia y un sentimiento de Nación.

PRINCIPIO 11.- Declaramos que la participación ciudadana es un elemento indispensable de la democracia, entendida ésta como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo. Por eso asumimos que, en la democracia el pueblo no sólo elige a sus gobernantes, sino que dirige el diseño de la política gubernamental, vigila que sus representantes cumplan con su responsabilidad, acaten la voluntad mayoritaria y respeten el derecho de las minorías. El voto es la fuente de legitimidad del poder. La democracia requiere de partidos y de instituciones ciudadanas sólidas, para organizar a la sociedad y traducir sus demandas en hechos.

PRINCIPIO 15.- El PRI no acepta bajo ningún concepto, que se limite o restrinja alguna de las expresiones de la libertad.

PRINCIPIO 18.- Entendemos el pluralismo como la diversidad de pensamiento, creencia e ideología, y a la tolerancia como el reconocimiento positivo de la pluralidad. Estamos convencidos de que la tolerancia es un valor esencial, y uno de los más grandes retos del ejercicio político y de la democracia.

PRINCIPIO 20.- Reafirmamos nuestro más elevado compromiso por la igualdad. Todos los mexicanos somos iguales ante la ley. En el territorio nacional no caben los privilegios de ninguna índole. La discriminación de cualquier tipo, y en particular por motivos de edad, sexo, raza, etnia, color de piel, lengua, credo, ideología u opinión, está prohibida. El Partido Revolucionario Institucional defiende los derechos de las minorías, de los grupos vulnerables y de quienes tienen o adoptan una condición diferente.

PRINCIPIO 22.- Queremos un orden social que proteja a la familia, a la niñez, a los individuos con necesidades especiales, y que respete la sabiduría y la experiencia de los adultos en plenitud de edad. Impulsamos condiciones dignas para los jubilados y pensionados.

PRINCIPIO 23.- Debe haber igualdad ahí donde las mujeres arrastran los rezagos de su ancestral discriminación. La mujer tiene en la ley y debe tener en los hechos, las mismas oportunidades que el hombre. Los priistas estamos comprometidos a fomentar la equidad entre géneros, el respeto a la dignidad de las mujeres, a su libertad, a su iniciativa, a la igualdad de oportunidades.

Las mujeres han luchado por redefinir su papel, acorde a los tiempos que marcan los avances de la sociedad, y los hombres de nuestro Partido están obligados a defender y hacer suyo ese justo derecho.

PRINCIPIO 27.- La justicia debe ser constante y perpetua voluntad de dar a cada uno, lo que legítimamente le corresponde, y su valor similar al de la libertad y la igualdad. Sin libertad, la justicia es incompleta; sin justicia la libertad es débil; sin igualdad, la justicia es quimera; sin justicia la igualdad es utopía.

PRINCIPIO 28.- Una de las expresiones más clara de la crisis de seguridad pública, es la pérdida de la confianza en las instituciones de prevención del delito, de procuración y de administración de justicia. No se puede entender la seguridad pública exclusivamente bajo criterios policiales; tenemos que desentrañar sus orígenes, sus causas y sus efectos. El fin primordial de la seguridad pública, es proteger a la sociedad de los factores que eventualmente ponen en riesgo su estabilidad, el orden público y el bienestar de las personas.

El Estado tiene el compromiso irrenunciable de abatir los índices de criminalidad. Así lo exigimos.

PRINCIPIO 37.- El combate a la pobreza debe ser prioridad de todos los niveles de gobierno y de todos los sectores sociales. Ese es el mayor desafío de la nueva sociedad a la que aspiramos.

Hasta aquí los más importantes "Principios de Doctrina" que proclama el PRI.

Pero, de nada servirá que estén por escrito, y muy claros por cierto, si quienes son gobernantes, congresistas, militantes o simpatizantes de éste Partido, y todos los demás Partidos, para ellos son letra muerta y no los ponen en práctica.

Luego entonces, se convertirán en "Principios de Simple Demagogia", en verborrea barata, que tan sólo sirvan para emplearse en populacheros mítines políticos, o en banales campañas electoreras cada tres o seis años.

En ningún Principio de Doctrina del PRI, encontré alguna referencia para que se haga uso de los manoseados "diálogos" que, como una acción retardataria para dar soluciones a los problemas que plantea el pueblo, hace uso un gobierno o quien en un momento dado lo representa.

Y menos aún encontré la versión de "Sentarse en la mesa de negociaciones", donde las autoridades alargan los procedimientos a la gente para no darles respuestas prontas a los problemas sociales que enfrentan.

Tan sólo se requiere que, todos los Partidos políticos, hagan vigente lo que sus Estatutos, Principios o Ideologías les marcan.

De otra manera siempre estaremos inmersos en "Simple Demagogia".



"La democracia no puede vivir sin la oposición, pero una oposición ciega puede destruirla"


 
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