Opinión / Columna
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Jorge Lerín Valenzuela
Austeridad o estallido social por crisis
El Sol de Puebla
21 de septiembre de 2009
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Jorge Lerín Valenzuela
Han pasado muchos años y no he olvidado mi niñez y juventud, hoy solamente soy padre y abuelo. Miro alrededor de nuestro país, y lo veo tan postrado moralmente, con gente tan ruin, con instituciones tan desconfiadas, repletas de gente aviesa, si, un país con una dignidad por los suelos, con una división enorme de ricos y pobres, la mayoría de la población sin poder gozar aun de buenos servicios de salud, sin educación y sin justicia; con cantidades enormes de dinero para combatir al narcotráfico, robos y asalto en las calles, secuestros, etc., Y las víctimas, que saben de la remotísimas posibilidades de que se detenga a los culpables y sean castigados, lo que es peor, qué saben de la recuperación de lo que han perdido. Vivimos en un estado de zozobra, provocado por el desempleo, la pobreza que no puede seguir siendo el signo de nuestro tiempo, y en lugar de disminuirla cada día va en aumento, estamos a un año, en espera del 2010, para conmemorar las gestas históricas, el Bicentenario del movimiento de insurgencia (1810) que nos heredó la Independencia nacional que pertenece al pueblo sin excepciones; el Centenario de la Revolución Mexicana (1910) que reivindicó los derechos del pueblo, con la oportunidad para construir el pacto social federal, pues tal parece que la situación de crisis, pobreza y desigualdad pervive, nuevamente vuelven a convulsionarnos los males del ayer; la pobreza se ha acrecentado y por tanto, la desigualdad.
Los pobres no pagan impuesto, los ricos siempre encuentran la forma de no pagarlos o pagan menos. México atraviesa por otra crisis económica que no sólo nos viene del exterior, sino también en los males estructurales, aperturando indiscriminadamente el libre mercado, y después de muchos años se construyó la dependencia del recurso petrolero, dizque para solventar los programas sociales. Y que no decir, desde que se generalizó la alternancia del partido PAN, a ocupar la presidencia de la República, facilitando a los actores en el poder anteponer sus prioridades al de las clases populares, llevando ya nueve años al frente del gobierno federal. El presidente de la Republica Lic. Felipe Calderón Hinojosa, se ha pronunciado acerca de los cambios que requiere nuestro país, sin reparar en la ausencia de información clara y las políticas que causan un enorme daño a la población, pretendiendo que la contribución para el combate a la pobreza, será la aplicación del 2 % aplicable a todos productos de consumo, alimentos, medicamentos y servicios, el descongelamiento de gasolina, cuotas especiales a cigarros, bebidas alcohólicas, todo esto con una etiqueta el combate de la pobreza.
La crisis económica no distingue clase social, afecta a las miles de familias mexicanas, aun haciendo ajustes a su presupuesto, habrá que esperar los aumentos a la canasta básica, a la luz eléctrica, al gas doméstico, impuestos predial y de agua, etc., crisis que también se ve reflejada en la austeridad a los funcionarios federales, estatales y municipales, sobre adecuados ingresos y egresos, en la propuesta económica para 2010. De ahí que el combate a la pobreza se logra con la cooperación e incorporación de todos los sectores, productivos y sociales, no con discursos se vive. Basta observar el reclamo de la sociedad hacia la clase política que se distingue por recibir ingresos salariales, aguinaldos, dietas, gratificaciones, premios, recompensas, bonos, estímulos, comisiones, compensaciones. Ojala que el Decreto que modificó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, específicamente el artículo 127, (publicado en el Diario Oficial de la Federación, de fecha 24 de agosto del 2009) para que ningún servidor público de la Federación, de los Estados del Distrito Federal y de los Municipios, gane más que el presidente de la República, quien devenga un sueldo de $ 146 mil 830.21 pesos mensuales. En su fracción II, dice: "Ningún servidor público podrá recibir remuneración, en términos de la fracción anterior, por el desempeño de su función, empleo, cargo o comisión, mayor a la establecida para el presidente de la República en el presupuesto correspondiente..." Este Decreto establece en su Transitorio: "Primero. El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Las disposiciones que contravengan el presente Decreto quedarán sin efecto". Cuarto. El Congreso de la Unión, las legislaturas de los Estados y Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en el ámbito de su competencia, deberán expedir o adecuar la legislación de conformidad con los términos del presente Decreto, dentro de un plazo de 180 días naturales siguientes a su entrada en vigor..." Por tanto, corresponderá a los Congreso de la Unión y a las legislaturas de los Estados, señalar la remuneración adecuada y proporcional a las responsabilidades de los servidores públicos ajustadas a esta norma Constitucional, de lo contrario deberán crear los delitos y sanciones penales y administrativas que hagan coercible estas disposiciones.
Esta disposición constitucional que prevé medidas de austeridad debería de empezarse a aplicar en los altos mandos de gobierno federal, estatal y municipal, y las millonarias pensiones vitalicias de los ex presidentes de México, quienes además cuentan con servicio de protección pagado por los millones de pobres, de esto tampoco se dice algo...chitón!!!
Que estas líneas de pensamiento, nos lleven a reflexionar que para combatir a la pobreza en serio se necesita modificar la grave desigualdad que existe, entre rico y pobre, asalariados, que ven incrementos en precios muy por encima de sus ingresos. Cualquier alza de impuestos o precios que no vaya acompañada de un aumento salarial, no soluciona la crisis económica, reflexionemos que si esto no se controla con inteligencia y mucha ecuanimidad, seguramente podrá conllevar a la manifestación popular o estallido social. México, debe salir adelante, con la cooperación de todos los sectores, en la justa medida de cada fracción social, a los que más ganen, mayores recortes y sobretodo a través de un estudio minucioso se eliminen las instituciones de gobierno, donde su trabajo parece estar ausente. Por favor!!!
Mi reflexión habrá de producir desaciertos que jamás serán efecto de mi voluntad por lo que pido al público su tolerancia.
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