Opinión / Columna
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José Alarcón Hernández
Ex abundantia cordis...
El Sol de Puebla
31 de agosto de 2009
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Ex abundantia cordis os loquitur: "De la abundancia del corazón habla la boca".
Las diversas civilizaciones que a lo largo del tiempo han habitado la tierra han tenido periodos de esplendor y nunca les han faltado periodos de calamidades.
Unas veces unos pueblos dominan a otros, por la conquista violenta, otras, los pueblos sojuzgados, por la vía bélica, han logrado su liberación.
En fin, que el mundo, ha tenido pocos periodos de paz y sosiego.
Ahora estamos envueltos en el fenómeno de la globalización, que se presenta como oportunidad para alcanzar, por la vía de la competencia, y por lo tanto, de la competitividad, se dice, mejores condiciones de vida para los habitantes de cada nación.
Lo verdadero es que ese fenómeno parece estar profundizando las grandes diferencias entre las naciones. Unas con más ventajas que otras, de tal forma que aquellas obtienen más conquistas y éstas, se ahogan en mayores rezagos.
El desempleo progresivo que amenaza con convertirse en masivo, origina múltiples males que se manifiestan desde las tragedias familiares, al no tener pan en las mesas y cura para sus enfermedades, hasta el enfrentamiento de unos pueblos contra otros.
Los estudiantes de las naciones con mayores deficiencias, ven truncadas las oportunidades para continuar sus estudios, lo que por sí, origina otros males graves personales, familiares y sociales, que van desde la frustración hasta la muerte de cualquier esperanza.
En estos últimos años, México ha tenido que enfrentar tiempos oscuros y aún, no se avizoran mejores días, en un periodo corto.
Largos años tendrán que transcurrir para lograr reponer los empleos perdidos y crear nuevos, para satisfacer las nuevas demandas y en consecuencia, mejorar los ingresos de las familias y así, por el crecimiento de la demanda de bienes y servicios, ver florecer el sector de las empresas por su renacimiento o por la creación de nuevas unidades productivas.
Entre tanto, lo más inmediato, es que a partir del primero de septiembre se instalará la LXI legislatura, que estimo, como muchos mexicanos, tomará las determinaciones adecuadas, por las vertientes del gasto y de los ingresos públicos, así como por el estímulo a la inversión privada, para aminorar los males que nos aquejan.
Este cuerpo legislativo, estará dominado por los diputados del PRI, que coordinará el C.P. Francisco Rojas Gutiérrez, un hombre con experiencia en la cosa pública, pero no tanta, en el trato con personas de igual a igual, pues siempre ha sido jefe, con un carácter y trato mesurados, que en parte, será su fortaleza, para poder lograr acuerdos hacia el interior de su bancada. Hay que tener presente, que tendrá que acordar con diversos actores importantes: Carlos Salinas de Gortari y todo lo que representa, Manlio Fabio Beltrones, Enrique Peña Nieto, Beatriz Paredes Rangel, los bloques de gobernadores y por supuesto, los doscientos treinta y seis diputados de su bancada y obviamente, con el poder ejecutivo federal.
La fracción parlamentaria del PAN, estará coordinada por Josefina Vázquez Mota, una mujer con muchas cualidades, talentosa, prudente, lo cual, será fortaleza o debilidad, según el asunto y la circunstancia.
Los diputados del PRD tendrán como coordinador a Alejandro Encinas Rodríguez, hombre preparado, con experiencia parlamentaria y en otros cargos ejecutivos importantes, con más prudencia que la que le conocí hace dieciocho años, por lo que se advierte, tomará partido por los intereses nacionales. ¡En hora buena!
Los coordinadores de las otras fracciones, estarán alertas para coaligarse, ofreciendo sus votos a cambio de la concreción de sus ofertas. Ahora y cuando se junten estas partículas, no lograrán cambiar el peso de las balanzas.
Mientras eso ocurre en esos niveles, aquí en la aldea, no estamos a salvo de los efectos de las sequías de diversa naturaleza, del campo y de las ciudades, de la lucha por las candidaturas y de las fracturas en cada partido, de la reducción de los subsidios a los energéticos o del incremento de sus precios, de las consecuencias del hoyo financiero, o del aumento de los impuestos, del rebrote de la influenza y la falta de vacunas, etcétera.
En este mar de acontecimientos, no quiero pasar por alto, el rendir homenaje a Edward, a Bobby y al presidente John F. Kennedy, políticos que dieron testimonio de sus convicciones y en sus personas, a su papá Joseph, a su mamá Rose y a su hermano mayor Joseph.
Hago votos porque José Luis Mendoza Tablero, solicitante de información al Instituto Electoral del Estado, no tenga que esperar otro año y medio para obtener una muestra de las boletas de la elección de 2007.
Me tomo la libertad de concluir estas líneas con estas citas, que referí, en la sesión de ayer del Consejo General del Instituto Electoral del Estado:
Cicerón: "La salud del pueblo está en la supremacía de la ley".
J. de la Fontaine: "La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia".
Confucio: "Los cautos rara vez se equivocan".
Epicuro: "La prudencia es el más excelso de todos los bienes".
Cecil Beaton: "El tiempo no solo cura sino que también reconcilia".
Víctor Hugo: "Es fácil ser bueno; lo difícil es ser justo".
Confucio: "El silencio es un amigo que jamás traiciona".
Miguel de Unamuno: "La falta de sencillez lo estropea todo".
San Agustín: "No mi verdad, sino la verdad".
Jesús Sancho: "Si siempre dices la verdad, no te faltarán enemigos".
Lord Rusell: "La verdad es el heraldo y el guardián de la moral y del progreso político".
Estimado lector, tengo un correo electrónico que pongo a sus órdenes:
alarconpuebla@yahoo.com.mx
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