Opinión / Columna
 
Manuel Guzmán Pérez 
Los deberes de los padres y de los hijos
El Sol de Puebla
24 de junio de 2009

  Manuel Guzmán Pérez

Si tratamos el tema del Día del Padre, es muy conveniente analizar, que dice Dios respecto a los deberes de los padres y los deberes de los hijos.

1.- Empecemos por decir que la primera congregación es la "familia" que reúne a ambos sexos y niños de todas las edades. Por eso atinadamente se le llama "la célula de la sociedad" y para que la sociedad funcione bien, es necesario que tenga "células" sanas, es decir en el diseño de Dios, pues no se puede formar una familia, por dos hombre o dos mujeres, pues se perdería la imagen paterna del varón que debe ejercer toda la autoridad que le otorgo Dios.

Por ello es muy sano que las familias enteras estén presentes en el culto público, "racional" de que nos habla la escritura, tanto para alabar y adorar a Dios en la parte espiritual, donde se invita al Espíritu Santo a que nos toque y transforme, como para escuchar su Palabra, que esta establecida en las Sagradas Escrituras.

Ahí, en las iglesias cristianas, escucharan palabra que edifican a las familias:

Efesios 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios. 5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 5:23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 5:26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 5:27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 5:28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

2. Los deberes de los padres.

Efesios 6:4 "Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor".

Esta escritura presenta un contraste con la norma de la época: el "páter familias" ejercía una autoridad soberana sobre todos los miembros de la familia, ya que tenía derecho completo de disponer de sus hijos, como de sus esclavos pudiendo hasta matarlos por desobedecerlo; en el imperio romano había crueldad y domino sobre cualquier cosa.

El padre cristiano empezaba a ser diferente, ya que debía cuidar a su familia como el Dios y Padre cuida a la suya. Porque el padre que tiene en su corazón a Cristo, va a ser ministrado por el amor de Dios y ya no puede ejercer su autoridad con ira o violencia, sino en el amor de Dios.

Cuando la biblia nos habla de "Y vosotros padres" aparece el plural (páteres) y se refiere al padre y la madre, aunque por la autoridad que Cristo delega al varón, la responsabilidad principal recae sobre el Padre de familia.

2.1. El primer deber es una prohibición:

No provoquéis a ira a vuestros hijos. Esto es un reconocimiento de la delicada personalidad de un niño. Un niño es como un pedazo de barro en manos de una alfarero, su personalidad tiene que ser moldeada por su padre y su madre y si es tratado en con doble animo, lo llevaremos a confusión respecto a los valores cristianos que deben comprender y ejercitar.

Los padres pueden fácilmente utilizar mal su autoridad, y caer en posturas extremas o incomprensibles para los niños:

2.1.1. A veces exigiendo cosas irritantes o irrazonables que no tomen en cuenta la inmadurez de los niños

2.1.2. A veces yendo a extremos de dureza y crueldad por un lado, dando azotes con ira y palabras duras o que lastimaran y traumaran el alma de los niños o humillándolos y anulándolos delante de sus hermanos o amigos.

2.1.3. En otras ocasiones dando favoritismos y excesos indulgentes "consintiendo" al niño (sobre todo cuando es hijo único) que les impide que valores lo que tienen y que comprendan que no son el centro del universo, sino que es Dios el centro de nuestra vida y debe respetar la palabra del señor.

Todas estas cosas pueden provocar enojo y resentimiento en los hijos. Siempre es mejor el aliento estimulante de padres comprensivos y amorosos que fijan reglas claras par premiar justamente a los hijos cuando hacen el bien y disciplinarlos cuando hacen lo malo..

2.2. El segundo deber es el de "criarlos en la disciplina y amonestación del Señor".

El verbo "criadlos" significa literalmente "nutrir" o "alimentar" y es el mismo que usa la palabra en Efesios 5:29 "Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia"

2.2.1 La primera gran responsabilidad del varón, es alimentar y sustentar a su esposa y a sus hijos.

1a de Timoteo 5:8 "porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo".

2.2.2 La segunda es la responsabilidad de educarlos.

Proverbios 22:6 "Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él".

La educación paternal es fundamental y aunque pueden delegar parte de ella -lo moral- a la iglesia y lo científico -a la escuela- nunca deben renunciar a este sagrado deber, pues Dios el Padre, tomara cuenta a cada padre de cómo se responsabilizo de la educación y crianza de sus hijos.

Es una tarea que Dios les ha dado a los padres y que deben tomarse tiempo de calidad en sus vidas para realizarla. ¿Cómo deben educarlos? En la disciplina, es decir, en la formación que enfatiza la corrección:

Hebreos 12:5 "y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 12:6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.

12:7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?12:8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 12:9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 12:10 Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 12:11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.), mientras que la amonestación se refiere principalmente a la educación verbal"

"En amonestación del Señor"

12:9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 12:10 Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 12:11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia (a los que en ella han sido ejercitados.), mientras que la amonestación se refiere principalmente a la educación verbal".



e-mail manuelguzman59@hotmail.com






 
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