Opinión / Columna
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Fernando Hintelhoizer
El debate sobre el voto en blanco o anulado
El Sol de Puebla
19 de junio de 2009
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Fernando Hinterholzer Diestel
"Votar o no votar y votar y ser votado son derechos plasmados en nuestras leyes máximas, sin embargo este derecho está coptado por los partidos políticos en México"
Aunque hay muchas otras razones para vaticinar que la abstención será la gran vencedora de las elecciones del 5 de julio, el argumento de una nociva partidocracia que enarbolan que sustentan o justifican el "voto en blanco o voto nulo", ha ganado importante presencia en los medios.
Los anulistas declarados son mucho menos frente a los abstencionistas naturales de medio sexenio, pero el ruido mediático que han provocado varios de sus razonamientos y algunos de sus promotores los han convertido en protagonistas de este proceso electoral.
De acuerdo a varios expertos, si hubiera una mejor divulgación de la posibilidad del voto nulo, muchos de los abstencionistas potenciales votarían, aunque anulen. La abstención si daña la institucionalidad, el voto nulo, afirman los expertos.
México está viviendo una crisis de representación política por la decepción respecto a los muchos políticos ofrecieron y no cumplieron, el escepticismo en torno a la elección del 2006 y un desencanto con todos los partidos. Esta situación alienta los movimientos de voto nulo que se han reproducido principalmente en los medios electrónicos de comunicación.
Una buena cantidad de analistas consideran que en lugar de protestar ante eso alejándonos de las urnas, conviene hacer expresa la protesta y anular el voto para ejercer una presión sobre los partidos, para que hagan reformas. Si el voto nulo tiene un porcentaje por encima de lo normal, puede llamar la atención, es un fenómeno nuevo, un mensaje de inconformidad para ver si los partidos reaccionan a eso.
Habría que cuestionarse si ¿estamos conformes con el sistema de partidos? Si ¿nos sentimos suficientemente representados? En lo personal creo que no. Pero si usted estimado lector está de acuerdo pues vote por él, con lo cual estarías avalando todo el sistema de partidos, si no está usted conforme entonces rechácelo y anule su voto, con esto estará rechazando el sistema de partidos políticos (partidocracia), pero avalando el sistema político mexicano.
El voto nulo tiene fines prácticos, puede contribuir a la transparencia de una elección, pues cuando la diferencia entre el primero y el segundo lugar en un distrito es menor al voto nulo, se tienen que abrir todos los paquetes electorales. Nuestro voto nulo tiene que servir para que haya una reforma electoral, que modifique que solamente los partidos puedan proponer candidatos. Y se abran las candidaturas ciudadanas independientes.
Analice y razone muy bien al votar el próximo 5 de julio, y mejor acuda a votar y anule su voto.
Consultor fhinter@hotmail.com
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